Área de identidad
Código de referencia
Título
Fecha(s)
- 1980 - 2010 (Creación)
Nivel de descripción
Sección
Volumen y soporte
237 Copias Fotográficas Cromogénicas en soporte papel. 3 cuadros con Collages de fotografías adheridas a un soporte de madera.
Área de contexto
Nombre del productor
Historia biográfica
Andrea Luján Rodríguez nació en 1973 en La Clotilde, provincia del Chaco. Creció en una familia atravesada por el machismo y la violencia. Desde muy pequeña sintió afinidad con lo femenino: jugaba con niñas, se depilaba las cejas y se vestía en secreto con ropa de mujer, situaciones que provocaron el rechazo de su padre, quien la sometió a golpizas y la llevó a una psiquiatra cuando cursaba tercer grado, a comienzos de los años 80.
A los 14 o 15 años fue expulsada de su casa y enviada sola en tren desde Sáenz Peña hacia Buenos Aires, donde llegó a Retiro un 1° de mayo sin dinero ni pertenencias y vivió en situación de calle.
A mediados de los años 80 y comienzos de los 90 comenzó a integrarse a la comunidad travesti del sur del conurbano bonaerense, viviendo en casas de compañeras como Tamara y Alejandra “La Tía”, y trabajando en zonas como Camino de Cintura, Turdera, Pavón y Constitución.
Durante esos años sufrió detenciones sistemáticas bajo los edictos policiales —especialmente por el artículo 2F y el 68—, pasando más de 150 veces por comisarías y calabozos de Llavallol, Temperley, Banfield y Lomas de Zamora; una de esas detenciones le dejó secuelas permanentes tras una golpiza policial que le fracturó un brazo.
Trabajó durante dos años en la empresa Colgate Palmolive, donde realizaba tareas de limpieza y era conocida como “Pepona”, aunque renunció para continuar su transición. A lo largo de su vida participó activamente en comparsas del sur bonaerense como Los Kamikazes de Don Orione, Maracaná de Burzaco y Los Herederos de José Mármol.
En 2005 regresó definitivamente a la casa de su madre en Rafael Calzada, donde construyó su espacio propio y vive hasta hoy rodeada de perros, gatos y gallinas.
Actualmente sobrevive gracias a trabajos ocasionales, ayuda de vecinos y colaboraciones recibidas por redes sociales, mientras sueña con alcanzar una vejez digna.