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Registro de autoridad
Peluquera

Pamela Poletti

  • PP01
  • Persona
  • 1964 - presente

Pamela Poletti, también conocida como “La Pole”, “Luci”, “Rut” y “Negri”, nació el 14 de octubre de 1964 en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Creció junto a sus padres, Elvio Poletti y Aurora Lucía Griguela, en un contexto familiar donde desde temprana edad expresó una identidad femenina que no coincidía con las expectativas sociales de la época. Durante su infancia jugaba con muñecas, se dejaba crecer el cabello y construía formas de expresión vinculadas a lo femenino. Ante estas manifestaciones, su familia recurrió a consultas médicas buscando explicaciones sobre sus comportamientos, en un período histórico atravesado por la patologización y la falta de reconocimiento de las identidades diversas.
Su trayectoria educativa estuvo limitada por las condiciones sociales y familiares de aquellos años. Solo pudo completar la escuela primaria y, a los 13 años, comenzó a trabajar en una tienda como consecuencia de las presiones familiares para abandonar aquello que era considerado una expresión inapropiada de su identidad. A los 17 años fue despedida de ese empleo y posteriormente inició su formación en peluquería femenina, oficio que le permitió desarrollar herramientas laborales vinculadas al cuidado y la estética.
Durante su juventud comenzó procesos de transformación corporal mediante la automedicación hormonal y, entre los 20 y 25 años, recurrió a prácticas de modificación corporal realizadas por otras mujeres trans de su generación, entre ellas la aplicación de silicona líquida. En ese período construyó vínculos con referentes históricas del movimiento travesti-trans argentino como Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa y Liza de Capital. Estas redes formaron parte de los espacios de encuentro y pertenencia de una comunidad que, durante décadas, enfrentó la exclusión de los sistemas de salud y el acceso limitado a procedimientos seguros de afirmación de género.
A diferencia de muchas otras mujeres trans de su generación, Pamela no atravesó detenciones policiales, en parte por haber permanecido en Chivilcoy y por el vínculo de su padre con la institución policial. Durante la década de 1990 participó de espacios de sociabilidad travesti y gay, especialmente en el boliche Adrenalina, donde compartió experiencias con compañeras de distintas localidades y realizó trabajo sexual de manera ocasional durante los fines de semana. Estos espacios fueron también ámbitos de encuentro, afecto y construcción comunitaria.
A lo largo de su vida tuvo distintas relaciones afectivas. Su vínculo más prolongado fue con Ricardo, con quien contrajo matrimonio y compartió catorce años y medio hasta su fallecimiento.
Actualmente reside en Chivilcoy, donde sostiene su vida cotidiana con una pensión y la jubilación de su esposo. Convive con problemas de salud derivados de la silicona infiltrada y atraviesa tratamientos médicos por VIH, diagnóstico que recibió hace catorce años, además de intervenciones quirúrgicas por cáncer de piel. Continúa vinculada a la memoria de su generación y forma parte de las historias de vida preservadas por el Archivo de la Memoria Trans, aportando su experiencia como parte del registro colectivo de las trayectorias travestis y trans en Argentina.

Gabriela Alexandra Anderson

  • GA01
  • Persona
  • 1968 - 2024

Gabriela Alexandra Anderson, conocida como Gabi Anderson, fue una mujer trans argentina nacida el 25 de mayo de 1968. Creció en el sur del área metropolitana de Buenos Aires y, desde temprana edad, expresó su identidad de género. Años más tarde eligió el nombre Gabriela en homenaje a una persona significativa de su infancia, como parte de un proceso de afirmación identitaria desarrollado en un contexto de escaso reconocimiento social y jurídico para las personas trans.
Como muchas mujeres trans de su generación, su trayectoria estuvo atravesada por experiencias de discriminación, exclusión social y violencia institucional, en un período marcado por la criminalización de las identidades travestis y trans y las dificultades para acceder al trabajo, la salud y otros derechos. En ese contexto desarrolló una trayectoria laboral en el ámbito de la peluquería, actividad que desempeñó durante gran parte de su vida y desde la cual construyó vínculos de solidaridad y acompañamiento con otras personas trans.
La sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012 constituyó un hito en su recorrido personal. El acceso a una documentación acorde con su identidad representó para ella el ejercicio de un derecho largamente postergado y una transformación significativa en las condiciones de ciudadanía de las personas trans en Argentina, en el marco de un proceso de ampliación de derechos impulsado por la organización del colectivo.
Con el paso de los años profundizó su interés por la historia y la memoria de las comunidades travestis y trans. Reconocía el aporte de las referentes que impulsaron el reconocimiento de derechos y reflexionaba sobre las consecuencias que las políticas de exclusión habían tenido para muchas compañeras que no llegaron a conocer los avances alcanzados en las últimas décadas. Esa mirada fortaleció su compromiso con la preservación de las memorias colectivas y la transmisión de esas experiencias a las nuevas generaciones.
En su etapa adulta se incorporó al Archivo Nacional de la Memoria, donde desarrolló tareas de preservación, restauración y digitalización de documentación histórica. Su trabajo estuvo estrechamente vinculado al Archivo de la Memoria Trans, espacio dedicado a la recuperación, conservación y difusión de archivos y testimonios de personas travestis y trans. Desde allí contribuyó a preservar un patrimonio documental fundamental para reconstruir historias de vida, fortalecer la memoria colectiva y ampliar el acceso a esas experiencias.
Gabi Anderson falleció el 2 de diciembre de 2024. Su trayectoria reúne las experiencias de una generación que atravesó procesos de exclusión y, al mismo tiempo, participó de un período de ampliación de derechos. Su labor en la preservación documental y su compromiso con la memoria colectiva constituyen un aporte significativo para la construcción y transmisión de la historia de las comunidades travestis y trans en Argentina.

Andrea Soledad Vargas

  • AV03
  • Persona
  • 1967 - presente

Andrea Vargas nació el 19 de enero de 1967 en la Maternidad Sardá, en el barrio porteño de Parque Patricios. Fue la tercera de cuatro hermanos y creció en el seno de una familia trabajadora junto a sus padres, dos hermanas y un hermano mayor. Recuerda su infancia como una etapa marcada por el afecto familiar y por una temprana expresión de su identidad de género. Desde pequeña encontró en los juegos, la ropa de su madre y las actividades compartidas con sus hermanas formas de reconocerse y expresar una identidad que contrastaba con las expectativas sociales de la época.
Durante la adolescencia comenzó a enfrentar situaciones de discriminación y dificultades para transitar los espacios educativos y sociales. En ese contexto encontró en la lectura y la música ámbitos de interés y expresión personal. Su trayectoria se desarrolló en un período en el que las identidades travestis y trans eran objeto de criminalización y persecución. Como muchas mujeres trans de su generación, fue detenida en numerosas oportunidades en aplicación de los edictos policiales, permaneciendo en comisarías durante días o semanas y sufriendo diversas formas de violencia institucional. Estas experiencias se desarrollaron en paralelo a una vida familiar que procuró preservar, evitando compartir con sus padres las situaciones de violencia que atravesaba.
Las condiciones de exclusión que afectaban a las personas trans limitaron sus posibilidades de acceso al empleo formal. A lo largo de los años trabajó en peluquerías y desempeñó distintas tareas para sostenerse económicamente. También ejerció el trabajo sexual, actividad vinculada a la falta de oportunidades laborales disponibles para gran parte de las mujeres trans de su generación.
Un punto de inflexión en su trayectoria fue el encuentro con Andrés Mateo durante un carnaval en el sur del conurbano bonaerense. Junto a él construyó una vida en común que se extendió por más de tres décadas y conformó una familia. Participó activamente en la crianza de tres hijos, asumiendo las tareas de cuidado, el acompañamiento escolar y la vida cotidiana, consolidando un vínculo afectivo que con el tiempo llevó a que la hija menor la reconociera como su madre.
Durante esos años desarrolló una trayectoria como acompañante de personas mayores, actividad que inició a partir de la experiencia de cuidado de su compañero durante una enfermedad prolongada. Desde entonces continúa desempeñándose en ese ámbito, al que considera una forma de cuidado y compromiso con otras personas. Paralelamente incorporó el tejido como una práctica creativa y de expresión personal, elaborando prendas para familiares y personas cercanas.
Tras la sanción de la Ley de Identidad de Género fortaleció su participación en espacios de memoria y organización comunitaria del colectivo trans. Colaboró en actividades de sensibilización sobre diversidad en escuelas secundarias del municipio de Ezeiza y participa en iniciativas orientadas a preservar la memoria de las personas trans mayores y a promover el acceso a derechos. Actualmente reside en Ezeiza, donde continúa desarrollando tareas de cuidado, participa en espacios comunitarios y comparte su vida con su familia, contribuyendo a la construcción de memoria colectiva y al reconocimiento de las trayectorias de las personas travestis y trans en la Argentina.