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Registro de autoridad
Trabajo Sexual

Wendy Helena Janaína Zalazar

  • WZ01
  • Persona
  • 1969 - Presente

Wendy Helena Janaína Zalazar nació el 20 de abril de 1969 como Vicente Zalazar. Creció en la provincia de Buenos Aires en un contexto histórico atravesado por la discriminación y la persecución hacia las personas travestis y trans. Desde temprana edad reconoció una identidad de género diferente a las expectativas sociales asignadas y comenzó a expresarla durante la adolescencia. A los 17 años se incorporó a los espacios de encuentro y sociabilidad de travestis y mujeres trans del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde construyó redes de amistad, cuidado y acompañamiento comunitario.

Durante esos años adoptó el nombre Wendy, elegido a partir del vínculo con una compañera que comenzó a llamarla de esa manera en referencia al personaje de Peter Pan. Posteriormente incorporó los nombres Helena Janaína, con los que actualmente se identifica. En su recorrido comunitario tuvo como referente fundamental a La Perica, a quien reconoce como una figura de acompañamiento y como una madre trans. Junto a ella convivió en Tigre con otras compañeras, entre ellas Ivonne y Veroniquita, compartiendo experiencias de vida y estrategias colectivas de cuidado.

A lo largo de su trayectoria ejerció el trabajo sexual en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, entre ellos Panamericana, General Paz, Camino Negro, Camino de Cintura, Riccheri, Ruta 6, Juan B. Justo y el centro porteño. Como muchas mujeres trans de su generación, atravesó la criminalización de las identidades trans mediante los edictos policiales, sufriendo detenciones arbitrarias y situaciones de violencia institucional en dependencias como las comisarías de Munro, Benavídez y la División Moralidad de la Policía Federal.

Durante su juventud realizó modificaciones corporales mediante prácticas informales, habituales entre muchas personas trans de la época debido a la falta de acceso a tratamientos médicos seguros. Con el tiempo enfrentó las consecuencias físicas derivadas de esas intervenciones. Paralelamente participó en carnavales y murgas de San Miguel y otras localidades bonaerenses, espacios donde desarrolló vínculos afectivos y comunitarios, entre ellos una amistad de más de tres décadas con Marcela Navarro.
Wendy atravesó los cambios sociales y legislativos que transformaron las condiciones de vida de la comunidad trans en Argentina, entre ellos la derogación de los edictos policiales y la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012. A partir de esta normativa realizó la rectificación registral de su documentación y obtuvo el reconocimiento legal de su identidad.

Durante la pandemia impulsó un comedor comunitario desde su hogar y participó en redes solidarias destinadas al acompañamiento de familias y mujeres trans. También integró espacios sociales y políticos vinculados a la diversidad. El 20 de abril contrajo matrimonio con su pareja, oriunda de Mar del Plata, consolidando un proyecto afectivo compartido. Actualmente continúa participando en iniciativas vinculadas a la memoria colectiva, el reconocimiento y la preservación de las experiencias de las personas trans mayores.

Wendy Helena Janaína Zalazar was born on April 20, 1969, and was registered at birth as Vicente Zalazar. She grew up in the province of Buenos Aires in a historical context marked by discrimination and persecution against travestis and trans people. From an early age, she recognized a gender identity that differed from the social expectations assigned to her and began expressing it during adolescence. At the age of 17, she became involved in social and community spaces where travestis and trans women from the Greater Buenos Aires Metropolitan Area gathered, building networks of friendship, care, and mutual support.

During those years, she adopted the name Wendy, chosen after a friend began calling her by that name in reference to the character from Peter Pan. She later incorporated the names Helena Janaína, which are the names she identifies with today. Throughout her community life, La Perica became a fundamental figure in her trajectory, whom Wendy recognizes as a source of support and as a trans mother. She lived with her and other companions in Tigre, including Ivonne and Veroniquita, sharing life experiences and collective strategies of care.

Throughout her life, Wendy engaged in sex work in different areas of the City of Buenos Aires and Greater Buenos Aires, including the Panamericana, General Paz, Camino Negro, Camino de Cintura, Riccheri, Route 6, Juan B. Justo, and downtown Buenos Aires. Like many trans women of her generation, she experienced the criminalization of trans identities through police edicts, facing arbitrary arrests and institutional violence in police facilities such as the precincts in Munro and Benavídez and the Morality Division of the Federal Police.

During her youth, she underwent body modifications through informal practices that were common among many trans people at the time due to the lack of access to safe medical treatments. Over time, she experienced physical consequences resulting from these procedures. At the same time, she participated in carnival celebrations and murga groups in San Miguel and other towns in the province of Buenos Aires, spaces where she developed affective and community ties, including a friendship of more than three decades with Marcela Navarro.

Wendy lived through the social and legislative changes that transformed the living conditions of Argentina's trans community, including the repeal of the police edicts and the enactment of the Gender Identity Law in 2012. Following the passage of the law, she amended the gender marker and personal information on her official documents, obtaining legal recognition of her identity.

During the COVID-19 pandemic, she established a community soup kitchen from her home and participated in solidarity networks that supported families and trans women. She also became involved in social and political spaces connected to diversity. On April 20, she married her partner, who is originally from Mar del Plata, consolidating a shared life project.

Today, Wendy continues to participate in initiatives focused on collective memory, recognition, and the preservation of the experiences and histories of older trans people.

Vanesa Sanders Ferril

  • VSF01
  • Persona
  • 1971 - 2020

Nació el 16 de septiembre de 1971 en la provincia de Salta y falleció el 1 de octubre de 2020. Su trayectoria estuvo vinculada a la cultura popular salteña, a la vida comunitaria travesti y a los procesos de organización del movimiento trans en Argentina.

Desde joven participó de la comparsa salteña “Los Caballeros de la Noche”, espacio en el que desarrolló vínculos con la cultura y las expresiones colectivas de su provincia. En 1993 se trasladó a Buenos Aires, donde residió hasta 2005. Durante esos años participó de ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina), entre 1993 y 1998, formando parte de un período de consolidación de la organización y de articulación política de travestis y trans en el país.

A mediados de 2005 viajó a Francia, donde permaneció hasta mediados de 2012. Tras su regreso, retomó su vida en Salta y continuó vinculada a las redes comunitarias travestis y trans de la provincia.

En su comunidad fue reconocida como una “madre trans” por numerosas jóvenes trans de Salta, a quienes brindó alojamiento y acompañamiento en su propia casa. Esta práctica de cuidado y hospitalidad se inscribe en las redes de apoyo construidas históricamente por las comunidades travestis y trans frente a situaciones de exclusión familiar, habitacional y social. Su hogar se convirtió así en un espacio de encuentro y contención para jóvenes que encontraban en ella una referencia afectiva y comunitaria.

Su recorrido articula experiencias de participación cultural, organización política, migración y construcción de redes de cuidado. Su pertenencia a la comparsa, su participación temprana en ATTTA y el acompañamiento brindado a otras generaciones de jóvenes trans forman parte de una trayectoria vinculada a la construcción colectiva de espacios de pertenencia y apoyo dentro de la comunidad travesti y trans. Falleció en 2020, dejando una trayectoria asociada a las redes comunitarias y afectivas que contribuyó a sostener en Salta.

She was born on September 16, 1971, in the province of Salta and died on October 1, 2020. Her life trajectory was connected to Salta’s popular culture, travesti community life, and the organizing processes of Argentina’s trans movement.

From a young age, she participated in the Salta carnival comparsa “Los Caballeros de la Noche,” a space where she developed ties to the cultural and collective traditions of her province. In 1993, she moved to Buenos Aires, where she lived until 2005. During those years, she participated in ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina) between 1993 and 1998, becoming part of a period of organizational consolidation and political mobilization among travestis and trans people in Argentina.

In mid-2005, she traveled to France, where she remained until mid-2012. After returning to Argentina, she resumed her life in Salta and continued to be connected to the province’s travesti and trans community networks.

Within her community, she was recognized as a “trans mother” by many young trans women in Salta, whom she welcomed and housed in her own home. This practice of care and hospitality was part of the support networks historically built by travesti and trans communities in response to family, housing, and social exclusion. Her home thus became a space of gathering and support for young people who found in her an emotional and community reference.

Her trajectory brought together experiences of cultural participation, political organizing, migration, and the creation of networks of care. Her involvement in the comparsa, her early participation in ATTTA, and the support she provided to younger generations of trans people are part of a life history connected to the collective creation of spaces of belonging and mutual support within the travesti and trans community. She died in 2020, leaving a trajectory closely associated with the community and emotional networks she helped sustain in Salta.

Pamela Rodriguez

  • PR02
  • Persona
  • 1969 - presente

Pamela nació el 25 de julio de 1969 en la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires. A los 14 años fue expulsada de su hogar luego de negarse a cumplir con una práctica social de la época, según la cual se esperaba que los varones fueran llevados a prostíbulos para iniciarse sexualmente. Al manifestarle a su padre que no sentía atracción por las mujeres, fue echada de su casa y quedó tempranamente expuesta a condiciones de exclusión y desprotección.

Tras su expulsión comenzó a ejercer el trabajo sexual siendo muy joven. Su recorrido la llevó por la ciudad de Rosario, la zona de la Panamericana durante la época conocida como la del “caza mariposas”, la ciudad de Buenos Aires y posteriormente Neuquén. Durante esos años atravesó situaciones de consumo problemático de drogas y alcohol, junto con experiencias de abandono y abuso estatal que también afectaron a muchas de sus compañeras. La persecución, la falta de aceptación social, las agresiones y las situaciones de calle formaron parte de las condiciones en las que desarrolló su vida durante su juventud. En este contexto, fue construyendo y profundizando su identidad como mujer trans.

Tras el fallecimiento de su padre en 2005, regresó a su ciudad natal. Allí continuó realizando trabajo sexual hasta 2010, cuando logró incorporarse laboralmente al municipio y dejar esa actividad.

Actualmente vive junto a su familia y seres queridos. Su trayectoria da cuenta de los recorridos de muchas mujeres trans de su generación, atravesados por la expulsión familiar, la exclusión social, la persecución y la falta de acceso a derechos, pero también por procesos de construcción identitaria y búsqueda de alternativas laborales y de vida. Su incorporación al trabajo municipal significó un cambio en su trayectoria laboral, luego de décadas en las que el trabajo sexual constituyó una de las principales alternativas disponibles para las mujeres trans de su generación.

Pamela was born on July 25, 1969, in the city of Pergamino, Buenos Aires Province. At the age of 14, she was expelled from her home after refusing to comply with a social practice of the time in which boys were expected to be taken to brothels to initiate their sexual lives. After telling her father that she was not attracted to women, she was forced to leave home and was consequently exposed at an early age to conditions of exclusion and lack of protection.

Following her expulsion from home, she began engaging in sex work at a very young age. Her trajectory took her to the city of Rosario, the Pan-American Highway area during the period known as the “butterfly hunt,” the city of Buenos Aires, and later Neuquén. During these years, she experienced periods of drug use and alcoholism, as well as situations of abandonment and state abuse that also affected many of her compañeras. Social rejection, persecution, physical attacks, and periods of homelessness were part of the conditions in which she lived during her youth. Within this context, she developed and further affirmed her identity as a trans woman.

Following her father’s death in 2005, she returned to her hometown. There, she continued doing sex work until 2010, when she was able to obtain employment with the municipal government and leave sex work.

She currently lives with her family and loved ones. Her trajectory reflects the experiences of many trans women of her generation, whose lives were shaped by family rejection, social exclusion, persecution, and limited access to rights, as well as by processes of identity formation and the search for alternative forms of work and ways of life. Her entry into municipal employment represented a change in her working trajectory, following decades in which sex work was one of the principal forms of employment available to trans women of her generation.

Pamela Poletti

  • PP01
  • Persona
  • 1964 - presente

Pamela Poletti, también conocida como “La Pole”, “Luci”, “Rut” y “Negri”, nació el 14 de octubre de 1964 en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Creció junto a sus padres, Elvio Poletti y Aurora Lucía Griguela. Desde temprana edad expresó una identidad femenina que no coincidía con las expectativas sociales de la época. Durante su infancia jugaba con muñecas, se dejaba crecer el cabello y desarrollaba distintas formas de expresión vinculadas con lo femenino. Ante estas manifestaciones, su familia recurrió a consultas médicas en busca de explicaciones, en un contexto histórico atravesado por la patologización y la falta de reconocimiento de las identidades diversas.

Su trayectoria educativa se limitó a la escuela primaria. A los 13 años comenzó a trabajar en una tienda, en un contexto de presiones familiares para abandonar aquellas expresiones consideradas inapropiadas respecto de su identidad. A los 17 años fue despedida y posteriormente inició su formación en peluquería femenina, oficio que le permitió adquirir herramientas laborales vinculadas al cuidado y la estética.

Durante su juventud comenzó un proceso de transformación corporal mediante la automedicación hormonal. Entre los 20 y los 25 años recurrió también a prácticas de modificación corporal realizadas por otras mujeres trans de su generación, entre ellas la aplicación de silicona líquida. En esos años estableció vínculos con referentes históricas del movimiento travesti-trans argentino, como Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa y Liza de Capital. Estas redes formaron parte de los espacios de encuentro y pertenencia de una comunidad que durante décadas enfrentó la exclusión de los sistemas de salud y el acceso limitado a procedimientos seguros de afirmación de género.

A diferencia de muchas mujeres trans de su generación, Pamela no atravesó detenciones policiales. Durante la década de 1990 participó de espacios de sociabilidad travesti y gay, especialmente en el boliche Adrenalina, donde compartió experiencias con compañeras de distintas localidades. En ese período realizó trabajo sexual de manera ocasional durante los fines de semana, en espacios que también funcionaron como ámbitos de encuentro, afecto y construcción comunitaria.

A lo largo de su vida mantuvo distintas relaciones afectivas. Su vínculo más prolongado fue con Ricardo, con quien contrajo matrimonio y compartió catorce años y medio hasta su fallecimiento.

Actualmente reside en Chivilcoy y sostiene su vida cotidiana con una pensión y la jubilación de su esposo. Realiza tratamientos médicos vinculados a distintas condiciones de salud y continúa vinculada a la memoria de su generación. Su trayectoria forma parte de las historias de vida preservadas por el Archivo de la Memoria Trans, donde su experiencia contribuye al registro colectivo de las trayectorias travestis y trans en Argentina.

Pamela Poletti, also known as “La Pole,” “Luci,” “Rut,” and “Negri,” was born on October 14, 1964, in Chivilcoy, Buenos Aires Province. She grew up with her parents, Elvio Poletti and Aurora Lucía Griguela. From an early age, she expressed a feminine identity that did not conform to the social expectations of the time. During childhood, she played with dolls, grew her hair long, and developed different forms of expression associated with femininity. In response to these expressions, her family sought medical consultations in an attempt to find explanations, within a historical context shaped by the pathologization and lack of recognition of diverse gender identities.

Her education was limited to primary school. At the age of 13, she began working at a store, amid family pressure to abandon forms of self-expression that were considered inappropriate in relation to her identity. At 17, she was dismissed from the job and subsequently began training in women’s hairstyling, an occupation that provided her with vocational skills related to personal care and aesthetics.

During her youth, she began a process of bodily transformation through self-administered hormone use. Between the ages of 20 and 25, she also underwent body modification practices performed by other trans women of her generation, including the injection of liquid silicone. During these years, she formed relationships with historic figures in Argentina’s travesti and trans movement, including Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa, and Liza de Capital. These networks were part of the spaces of connection and belonging within a community that, for decades, faced exclusion from healthcare systems and limited access to safe gender-affirming procedures.

Unlike many trans women of her generation, Pamela was never subjected to police detention. During the 1990s, she participated in travesti and gay social spaces, particularly at the Adrenalina nightclub, where she shared experiences with compañeras from different towns and cities. During this period, she engaged in sex work occasionally on weekends. These spaces also served as places for social connection, affection, and community building.

Throughout her life, she had several romantic relationships. Her longest relationship was with Ricardo, whom she married and with whom she shared fourteen and a half years until his death.

Pamela currently lives in Chivilcoy, supporting herself through a pension and her late husband’s retirement benefits. She receives medical treatment for various health conditions and remains connected to the memory of her generation. Her life story is preserved in the Archivo de la Memoria Trans as part of the collective record of travesti and trans lives and histories in Argentina.

Ornella Vega

  • OTV01
  • Persona
  • 1964 - presente

Nació el 25 de abril de 1964 en Reconquista, provincia de Santa Fe, y creció en la ciudad de Vera junto a sus seis hermanos y hermanas. En 1983 migró a la provincia de Buenos Aires, donde continúa viviendo actualmente. A lo largo de sus primeros años en la provincia residió en Temperley, Glew y Guernica, hasta establecerse en Tigre, donde vive desde hace 28 años.

Al llegar a Buenos Aires comenzó a trabajar como empleada doméstica. Posteriormente se desempeñó como bartender en saunas, departamentos privados y otros espacios. Entre 1985 y 1990 ejerció el trabajo sexual en la zona de Guernica, en un contexto en el que las oportunidades laborales para las personas travestis y trans se encontraban fuertemente restringidas.

Desde 1990 participa en murgas, actividad que forma parte de su trayectoria cultural y comunitaria. En 1992 inició una relación de pareja con Sergio, con quien continúa actualmente.

En 2002 comenzó su participación política y comunitaria en el Movimiento Evita de Tigre. En ese marco se incorporó al comedor comunitario Merendero Los Descamisados, donde desarrolló tareas de acompañamiento y organización. En 2005 participó como referente y acompañante de un grupo de cien niños y niñas durante un viaje a Chapadmalal.

Su recorrido educativo continuó en la adultez. Entre 2013 y 2016 realizó sus estudios secundarios. Posteriormente cursó durante dos años la carrera de Psicología Social en la Escuela de Psicología Social “Pocho Lepratti”, perteneciente a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Desde 2008 trabaja en el Hospital Público Provincial “Magdalena V. de Martínez”, en Pacheco. A partir de 2009 se desempeñó como delegada sindical de ATE en el sector de mucamas y, desde 2021, integra la Junta Interna de ATE del hospital, continuando su participación en espacios de organización y representación de trabajadores.

Desde 2018 trabaja en el Archivo de la Memoria Trans, donde desarrolla tareas de conservación. Su trayectoria reúne experiencias laborales, educativas, culturales, comunitarias y sindicales desarrolladas a lo largo de distintas etapas de su vida, así como su participación sostenida en espacios de organización colectiva y preservación de la memoria travesti y trans.

She was born on April 25, 1964, in Reconquista, Santa Fe Province, and grew up in the city of Vera with her six siblings. In 1983, she moved to Buenos Aires Province, where she continues to live today. During her early years in the province, she lived in Temperley, Glew, and Guernica, before settling in Tigre, where she has lived for the past 28 years.

Upon arriving in Buenos Aires, she began working as a domestic worker. She later worked as a bartender in saunas, private apartments, and other settings. Between 1985 and 1990, she engaged in sex work in the Guernica area of Buenos Aires Province, at a time when employment opportunities for travesti and trans people were severely restricted.

Since 1990, she has participated in murga groups as a dancer, an activity that has been part of her cultural and community life. In 1992, she began a relationship with Sergio, with whom she remains together.

In 2002, she became involved in political and community organizing with the Movimiento Evita in Tigre. Within this movement, she joined the community soup kitchen Merendero Los Descamisados, where she took on responsibilities related to support and organization. In 2005, she served as a community leader and chaperone for a group of one hundred children during a trip to Chapadmalal.

Her educational path continued into adulthood. Between 2013 and 2016, she completed her secondary education. She later studied Social Psychology for two years at the “Pocho Lepratti” School of Social Psychology, part of the Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Since 2008, she has worked at the “Magdalena V. de Martínez” Provincial Public Hospital in Pacheco. Beginning in 2009, she served as an ATE union delegate for the hospital’s housekeeping staff and, since 2021, has been a member of the hospital’s ATE Internal Committee, continuing her involvement in spaces for workers’ organization and representation.

Since 2018, she has worked at the Archivo de la Memoria Trans, where she is involved in conservation work. Her trajectory brings together experiences in employment, education, culture, community organizing, and union activism developed throughout different stages of her life, as well as her sustained participation in collective organizing and the preservation of travesti and trans memory.

Mychel Michella Aguilera

  • MMA01
  • Persona
  • 1969 - presente

Mychel Michella nació el 10 de enero de 1969 en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Es hija de Sara Ilaria Aguilera y Elías Francisco Pérez y creció junto a diez hermanos, uno de ellos fallecido. Su infancia transcurrió en un contexto familiar atravesado por el maltrato y en una época en la que las posibilidades de reconocerse como mujer trans estaban fuertemente condicionadas por la discriminación social. Desde temprana edad comenzó a construir su identidad de manera gradual y con temor a que su familia conociera sus experiencias y deseos.

A los 6 años comenzó a alejarse reiteradamente de su casa. Durante esos períodos vivió en la calle, en paradas de colectivos, y se alimentó con la ayuda de otras personas. La Policía de Menores la trasladaba frecuentemente a su domicilio y, en tres oportunidades, fue derivada a hogares de niños. A los 12 años inició su transición fuera de su hogar y dejó distintas escuelas debido a los conflictos derivados de su identidad de género y de su decisión de defender sus derechos.

A los 13 años comenzó a realizar trabajo sexual en el Parque Independencia de Rosario, actividad que constituyó durante años su principal fuente de ingresos. Durante su adolescencia fue detenida junto a otras compañeras; al ser menor de edad, en general la Policía convocaba a sus padres para retirarla, aunque en algunas ocasiones fue trasladada a dependencias de la Policía de Menores. Luego de alcanzar la mayoría de edad, las detenciones estuvieron acompañadas por distintas formas de violencia física y psicológica ejercidas por las fuerzas policiales. El trabajo sexual también le permitió contribuir económicamente con su familia, que atravesaba una situación de pobreza. A los 16 años comenzó a tomar hormonas.

Paralelamente desarrolló otros trabajos, entre ellos tareas de repostería, talleres manuales, cuidado de personas mayores, empleo doméstico y trabajo en un frigorífico de Pérez Millán, provincia de Buenos Aires. En 1993 comenzó su participación política en el peronismo de Rosario, vinculándose con una Unidad Básica y participando en comedores y actividades comunitarias, entre ellas la organización de festejos por el Día de la Niñez.

A los 30 años conoció a Dante, con quien convivió durante diez años. Posteriormente se separaron. Desde joven también se vinculó con la religión afrobrasileña a través de amigas y, desde 2018, es Pronta en Santos en las tres líneas: Exú, Caboclo y Nación.

Alrededor de 2014 comenzó a participar en espacios vinculados a los derechos de las mujeres trans. Actualmente integra la Mesa de Reparación Histórica y el grupo Autoconvocadas de Rosario. Desde 2024 trabaja en el Archivo de la Memoria Trans, donde desarrolla tareas en las áreas de digitalización y conservación.

Mychel Michella was born on January 10, 1969, in the city of Rosario, Santa Fe Province. She is the daughter of Sara Ilaria Aguilera and Elías Francisco Pérez and grew up with ten siblings, one of whom has since passed away. Her childhood unfolded in a family environment marked by mistreatment and during a period when the possibility of identifying as a trans woman was heavily constrained by social discrimination. From an early age, she began to develop her gender identity gradually, fearful that her family would learn about her experiences and desires.

At the age of six, she began repeatedly leaving home. During these periods, she lived on the streets, often at bus stops, and relied on food given to her by others. The Juvenile Police frequently returned her to her family home, and on three occasions she was placed in children’s homes. At the age of 12, she began her transition outside her family home and left several schools because of conflicts arising from her gender identity and her decision to defend her rights.

At 13, she began doing sex work in Parque Independencia in Rosario, an activity that became her main source of income for many years. During her adolescence, she was arrested together with other companions; because she was a minor, the police would generally contact her parents to pick her up, although on some occasions she was taken to Juvenile Police facilities. After reaching adulthood, these arrests were accompanied by various forms of physical and psychological violence perpetrated by police forces. Sex work also enabled her to contribute financially to her family, which was living in poverty. At 16, she began taking hormones.

Alongside sex work, she held various other jobs, including pastry-making, handicraft workshops, elder care, domestic work, and employment at a slaughterhouse in Pérez Millán, Buenos Aires Province. In 1993, she became politically active in the Peronist movement in Rosario, becoming involved with a local Unidad Básica and participating in community activities, including soup kitchens and organizing celebrations for Children’s Day.

At the age of 30, she met Dante, with whom she lived for ten years. They later separated. From a young age, she was also introduced to Afro-Brazilian religion through friends and, since 2018, has been Pronta en Santos in its three lines: Exú, Caboclo, and Nación.

Around 2014, she began participating in spaces focused on the rights of trans women. She currently takes part in the Mesa de Reparación Histórica and the Autoconvocadas group in Rosario. Since 2024, she has worked at the Archivo de la Memoria Trans, where she carries out tasks in digitization and preservation.

Mónica Tatiana Andrada

  • MA01
  • Persona
  • 1968 - Presente

Mónica Tatiana Andrada es una mujer trans argentina, nació el 29 de septiembre de 1968 en la Ciudad de Buenos Aires. Desde temprana edad construyó su identidad de género en un contexto de fuerte discriminación hacia las personas travestis y trans. A lo largo de su vida manifestó un profundo arraigo con su ciudad y con el país, eligiendo permanecer en Argentina aun en períodos marcados por la exclusión social y el acceso restringido a derechos.

Durante su juventud y parte de su adultez desarrolló actividades vinculadas al trabajo sexual en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y del sur del conurbano bonaerense. Como muchas mujeres trans de su generación, su trayectoria estuvo atravesada por la aplicación de edictos policiales y otras normativas contravencionales que criminalizaban las identidades travestis y trans. En ese contexto sufrió reiteradas detenciones, traslados a comisarías, multas y diversas formas de violencia institucional que condicionaron su vida cotidiana y sus posibilidades de acceder a otros ámbitos laborales.

A lo largo de los años construyó vínculos afectivos y proyectos de vida en común, entre ellos una convivencia de varios años con una de sus parejas. También transitó distintos procesos de afirmación de género, que incluyeron tratamientos estéticos e intervenciones quirúrgicas. Posteriormente accedió, a través del sistema público de salud, a una reducción mamaria destinada a resolver problemas físicos derivados del peso de los implantes, experiencia que mejoró su calidad de vida y puso de manifiesto la importancia del acceso a la atención sanitaria.

La sanción de la Ley de Identidad de Género representó un punto de inflexión en su trayectoria. Tras la entrada en vigencia de la normativa realizó la rectificación registral de su identidad, accediendo al reconocimiento legal de su nombre y género y ampliando el ejercicio de derechos que durante décadas habían permanecido restringidos para las personas trans.

En los años posteriores ingresó a trabajar en el Archivo Nacional de la Memoria, en el predio de la ex ESMA, mediante el cupo laboral travesti-trans. Allí desarrolla tareas de archivo, conservación, descripción y codificación documental, vinculadas a la preservación de documentación histórica. Paralelamente continúa su formación en herramientas informáticas y en la finalización de sus estudios secundarios, consolidando un proceso de capacitación permanente.

Actualmente desempeña sus funciones en el Archivo Nacional de la Memoria, donde contribuye a la organización y preservación del patrimonio documental. Su recorrido reúne las experiencias de una generación atravesada por la criminalización y la exclusión, así como los efectos de las políticas de ampliación de derechos que posibilitaron el acceso al reconocimiento legal de su identidad y al empleo formal en el Estado.

Mónica Tatiana Andrada is an Argentine trans woman who was born on September 29, 1968, in the City of Buenos Aires. From an early age, she developed her gender identity in a context of widespread discrimination against travesti and trans people. Throughout her life, she has maintained a strong connection to her city and country, choosing to remain in Argentina even during periods marked by social exclusion and restricted access to rights.

During her youth and part of her adult life, she engaged in sex work in different areas of the City of Buenos Aires and the southern Greater Buenos Aires metropolitan area. Like many trans women of her generation, her life was shaped by the enforcement of police edicts and other administrative regulations that criminalized travesti and trans identities. In this context, she experienced repeated arrests, transfers to police stations, fines, and various forms of institutional violence that affected her daily life and limited her opportunities to enter other areas of employment.

Over the years, she built affective relationships and shared life projects, including several years living with one of her partners. She also underwent different processes of gender affirmation that included aesthetic treatments and surgical procedures. Later, through the public healthcare system, she underwent breast reduction surgery to address physical problems caused by the weight of her implants. The procedure improved her quality of life and highlighted the importance of access to healthcare.

The enactment of Argentina’s Gender Identity Law represented a turning point in her life. Following the law’s entry into force, she had her legal records amended to reflect her gender identity, gaining legal recognition of her name and gender and expanding her access to rights that had remained restricted for trans people for decades.

In subsequent years, she began working at the National Memory Archive, located at the former ESMA site, through Argentina’s travesti-trans employment quota. There, she carries out archival, preservation, description, and document coding tasks related to the preservation of historical records. At the same time, she continues to develop her computer skills and work toward completing her secondary education, consolidating an ongoing process of professional and educational development.

She currently works at the National Memory Archive, where she contributes to the organization and preservation of documentary heritage. Her trajectory reflects the experiences of a generation shaped by criminalization and exclusion, as well as the impact of policies expanding rights that have enabled access to legal recognition of gender identity and formal employment in the public sector.

Mónica Del Valle

  • MDV01
  • Persona
  • 1953 - presente

Mónica del Valle, conocida en su entorno como “La Bruja” o “Moni”, nació en 1953 en la provincia de Buenos Aires y creció en una familia numerosa. Durante su infancia y juventud atravesó el rechazo de su padre hacia su identidad de género, mientras encontraba acompañamiento y apoyo en su madre y sus hermanas, vínculos que formaron parte de sus redes afectivas a lo largo de su vida.

A fines de la década de 1960 y comienzos de los años 70 inició su proceso de construcción de identidad femenina y comenzó a frecuentar espacios de sociabilidad LGBTQ+ junto a un tío gay, quien la acercó a esos ámbitos comunitarios y a otras personas mayores que compartieron con ella estrategias de cuidado y supervivencia frente a la persecución policial vigente en ese período. En esos años trabajó en talleres de costura y fábricas textiles, al mismo tiempo que comenzó transformaciones corporales mediante el uso de anticonceptivos y, posteriormente, aplicaciones clandestinas de silicona, prácticas frecuentes entre muchas personas trans ante la falta de acceso a tratamientos seguros y acompañamiento institucional.

Durante los años 70 desarrolló actividades laborales en bares y cabarets del sur del conurbano bonaerense. En ese contexto atravesó múltiples situaciones de violencia institucional, detenciones arbitrarias y malos tratos por parte de fuerzas policiales en comisarías y brigadas de Quilmes, Bernal y Florencio Varela. Durante la última dictadura cívico-militar argentina sufrió persecuciones sistemáticas y permaneció detenida en reiteradas oportunidades, incluyendo una detención prolongada en la Comisaría Segunda de Bernal, donde fue sometida a prácticas represivas. También relató experiencias de violencia en la Brigada de Quilmes, actualmente señalizada como espacio de memoria, vinculadas a la persecución y desaparición de personas durante el terrorismo de Estado.

Durante la década de 1980 comenzó a ejercer el trabajo sexual en la zona sur del conurbano bonaerense, especialmente en Villa Los Eucaliptos, Quilmes Oeste. Los ingresos obtenidos mediante esta actividad le permitieron construir su vivienda y sostener económicamente a integrantes de su familia. A lo largo de su trayectoria atravesó situaciones de vulnerabilidad, violencia y persecución, junto con la presencia constante de redes de apoyo familiares y afectivas, especialmente el acompañamiento de su madre.

En 2012, tras la sanción de la Ley de Identidad de Género, realizó el cambio registral de su identidad. En los últimos años se alejó del trabajo sexual y continúa viviendo junto a sus sobrinos y sobrinas, a quienes reconoce como parte de su familia. Actualmente participa en espacios del Archivo de la Memoria Trans y en talleres comunitarios, donde comparte sus recuerdos, fotografías y experiencias, contribuyendo a la preservación de la memoria colectiva de las personas trans en Argentina.

Mónica, known among her close circle as “La Bruja” or “Moni,” was born in 1953 in the Province of Buenos Aires and grew up in a large family where, despite her father’s rejection, she found unconditional support from her mother and sisters from an early age. During the late 1960s and early 1970s, she began expressing her feminine identity and attending LGBTQ+ social spaces alongside a gay uncle who introduced her to that world and, together with other older queer people, taught her survival strategies to avoid police persecution.

During those years she worked in sewing workshops and textile factories while beginning her bodily transformation through contraceptive pills and later clandestine silicone injections. By the early 1970s, she was working in bars and cabarets in the southern outskirts of Buenos Aires and experienced repeated episodes of institutional violence, arbitrary arrests, and police torture in stations and brigades in Quilmes, Bernal, and Florencio Varela, particularly during Argentina’s civic-military dictatorship. She recalled being detained around twenty times and spending up to three months imprisoned at the Segunda de Bernal police station, where her head was shaved and she endured severe abuse.

She also recounted traumatic experiences at the Quilmes Brigade —now a memory site— where she heard torture sessions and encountered disappeared detainees whose names she was never able to remember in order to notify their families. During the 1980s, she began engaging in sex work in the southern districts of Greater Buenos Aires, especially in Villa Los Eucaliptos in Quilmes Oeste, where she worked for several years while keeping that part of her life secret from her partners. Through this work, she was able to buy construction materials, build her home, and financially support members of her family. Throughout her life, she endured violent relationships, constant police persecution, and situations of extreme vulnerability, while always highlighting the protection of her mother, a fiercely determined woman who confronted both police officers and relatives in order to defend her.

After the passing of Argentina’s Gender Identity Law in 2012, Mónica immediately changed her legal documents and described that moment as the beginning of a life lived with greater peace and dignity. Now retired from sex work, she lives alongside nieces and nephews whom she considers her own children, in a home built through decades of personal effort. In recent years, she has begun participating in the Archivo de la Memoria Trans and attending community workshops, where she has started sharing her memories, photographs, and life experiences connected to the history of Argentina’s trans memory movement.

María Belén Correa

  • MBC01
  • Persona
  • 1973 - presente

María Belén Correa nació el 25 de junio de 1973 en Olivera, partido de Luján, provincia de Buenos Aires, y creció entre Olivera y la ciudad de Luján, en el seno de una familia trabajadora. Desde su infancia atravesó conflictos vinculados a su identidad de género en un contexto social hostil hacia las diversidades sexuales. Durante su adolescencia comenzó a vincularse con otras travestis y mujeres trans del conurbano y de la Ciudad de Buenos Aires, encontrando en esos vínculos un espacio de pertenencia frente a la discriminación, la violencia policial y la exclusión familiar y social que atravesaban las personas trans en la Argentina de los años ochenta y principios de los noventa.

A comienzos de la década de 1990 se incorporó al movimiento de diversidad sexual argentino. El 25 de junio de 1993, junto a Claudia Pía Baudracco y otras activistas, participó en la fundación de la Asociación de Travestis de Argentina, organización que posteriormente se transformaría en A.T.T.T.A. Entre 1995 y 2001 fue presidenta de la entidad y una de las referentes de la lucha contra los edictos policiales, por el reconocimiento de derechos y la visibilidad del colectivo travesti-trans. También integró la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo en Buenos Aires, promoviendo la incorporación de espectáculos artísticos y una dimensión celebratoria a la movilización.

Paralelamente desarrolló una trayectoria artística como performer y actriz transformista. Desde mediados de los noventa realizó espectáculos en fiestas, escenarios comunitarios y actos públicos, entre ellos una interpretación de Eva Perón con la canción “No llores por mí, Argentina”. También integró compañías de espectáculos travestis que trabajaban en el sur de Brasil, experiencia que contribuyó a su profesionalización artística y al aprendizaje del portugués.

En 2001, la persecución policial, las amenazas y la violencia vinculadas a su identidad y militancia la llevaron a exiliarse en Estados Unidos. Se radicó en Nueva York y obtuvo asilo político en 2004. Allí retomó su actividad comunitaria e internacional. Ese año fundó, junto a Paty Betancourt, la Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (RedLacTrans), y posteriormente impulsó otros espacios destinados al acompañamiento de personas trans y migrantes.

En 2012 regresó a la Argentina para realizar su cambio registral en el marco de la Ley de Identidad de Género. Ese mismo año, a partir de la muerte de Claudia Pía Baudracco y de la necesidad de preservar la memoria de numerosas compañeras, impulsó la creación del Archivo de la Memoria Trans. Desde entonces, el proyecto se consolidó como un espacio colectivo de preservación, investigación y difusión de la historia travesti-trans argentina.

En 2019 fundó en Alemania Cosmopolitrans, organización dedicada al acompañamiento de personas trans migrantes y refugiadas. Actualmente reside en Alemania junto a su esposo, mantiene vínculos permanentes con Argentina y continúa trabajando de manera remota en el Archivo de la Memoria Trans, en proyectos comunitarios y en la escritura de sus memorias.

María Belén Correa was born on June 25, 1973, in Olivera, in the Luján district of Buenos Aires Province, and grew up between Olivera and the city of Luján in a working-class family. From childhood, she experienced conflicts related to her gender identity in a social context that was deeply hostile toward sexual and gender diversity. During her adolescence, she began forming relationships with other travestis and trans women from Greater Buenos Aires and the City of Buenos Aires, finding in these connections a sense of belonging in the face of the discrimination, police violence, and family and social exclusion experienced by trans people in Argentina during the 1980s and early 1990s.

In the early 1990s, she became involved in Argentina’s emerging sexual diversity movement. On June 25, 1993, together with Claudia Pía Baudracco and other activists, she participated in the founding of the Asociación de Travestis de Argentina, an organization that would later become A.T.T.T.A. (Asociación Travestis Transexuales Transgéneros Argentinas). Between 1995 and 2001, she served as president of the organization and became one of the leading figures in the struggle against police edicts, for the recognition of rights, and for the visibility of the travesti-trans community. She also served on the organizing committee of the Pride March in Buenos Aires, promoting the inclusion of artistic performances and a celebratory dimension alongside the political protest.

At the same time, she developed an artistic career as a performer and drag actress. From the mid-1990s onward, she performed at parties, community venues, and public events, including an interpretation of Eva Perón accompanied by the song “No llores por mí, Argentina.” She also performed with travesti entertainment companies working in southern Brazil, an experience that contributed to her professional development as an artist and enabled her to learn Portuguese.

In 2001, police persecution, threats, and violence related to her gender identity and activism led her into exile in the United States. She settled in New York and was granted political asylum in 2004. There, she resumed her community and international work. That same year, together with Paty Betancourt, she founded the Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (RedLacTrans), and subsequently helped establish other spaces dedicated to supporting trans people and migrants.

In 2012, she returned to Argentina to legally change her gender marker under the Gender Identity Law. That same year, following the death of Claudia Pía Baudracco and recognizing the need to preserve the memory of numerous compañeras, she initiated the creation of the Archivo de la Memoria Trans. Since then, the project has grown into a collective space dedicated to preserving, researching, and disseminating the history of Argentina’s travesti-trans community.

In 2019, she founded Cosmopolitrans in Germany, an organization dedicated to supporting trans migrants and refugees. She currently lives in Germany with her husband, maintains close ties with Argentina, and continues to work remotely with the Archivo de la Memoria Trans, community projects, and the writing of her memoirs.

Marcela "Tita" Ángela Saibek

  • MT01
  • Persona
  • 1967 - presente

Marcela “Tita” nació el 5 de agosto de 1967 en la Ciudad de Buenos Aires. Creció en un entorno familiar compuesto por su madre, Ángela, y su padre, Alberto. Durante su infancia y adolescencia cursó la educación primaria y secundaria, al tiempo que comenzaba a explorar su identidad en un contexto social marcado por la hostilidad hacia las identidades travestis y trans. Recuerda que a los 12 años comenzó a frecuentar el centro de la ciudad, experiencia que señala como un momento temprano de contacto con otros espacios de sociabilidad.

A los 14 años fue detenida por primera vez en su propio barrio, en un período atravesado por la represión estatal. A partir de entonces, las detenciones se volvieron una constante en su vida, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en distintos puntos del conurbano bonaerense. Estas experiencias se inscriben en el marco de la persecución sistemática ejercida sobre las identidades travestis y trans durante décadas, a través de edictos policiales y prácticas de control territorial.

A los 18 años inició procesos de modificación corporal mediante la aplicación de siliconas, práctica extendida en la época ante la falta de acceso a sistemas de salud integrales y respetuosos de las identidades trans. Con el paso del tiempo, estas intervenciones derivaron en problemas de salud que continúan afectándola en la actualidad, lo que da cuenta de las condiciones estructurales en las que muchas personas travestis y trans construyeron sus identidades.

Desde joven, Marcela desarrolló estrategias de subsistencia vinculadas al trabajo sexual, actividad que desempeñó en distintos barrios de la ciudad y el conurbano. En ese recorrido, construyó redes afectivas y comunitarias con otras compañeras travestis, con quienes compartió espacios de trabajo y sociabilidad. También mantuvo vínculos de pareja, entre ellos una relación con una persona vinculada a un boliche de ambiente travesti.

Paralelamente, se formó y trabajó como esteticista, oficio que continúa ejerciendo hasta el presente. Esta actividad se consolidó como una alternativa laboral sostenida en el tiempo, en un contexto históricamente restrictivo para el acceso al empleo formal de las personas trans.

Hace aproximadamente dos décadas se encuentra en pareja con su actual esposo, con quien comparte su vida cotidiana. En la actualidad, describe su presente atravesado por las dificultades económicas, comunes a su entorno, y por la búsqueda de bienestar dentro de esas condiciones. Su trayectoria refleja las múltiples dimensiones —familiares, laborales, comunitarias y de supervivencia— que configuran las experiencias de vida de las personas travestis y trans en Argentina, así como las formas en que han construido sus propios recorridos en contextos de exclusión y desigualdad.

Marcela “Tita” was born on August 5, 1967, in the City of Buenos Aires. She grew up in a family that included her mother, Ángela, and her father, Alberto. During her childhood and adolescence, she attended primary and secondary school while beginning to explore her identity in a social context marked by hostility toward travesti and transgender identities. She recalls that at the age of 12, she began spending time in the city center, an experience she identifies as an early point of contact with other spaces of social interaction.

At the age of 14, she was arrested for the first time in her own neighborhood, during a period marked by state repression. From then on, arrests became a constant throughout her life, both in the City of Buenos Aires and in different areas of Greater Buenos Aires. These experiences took place within a broader context of systematic persecution of travesti and transgender people that continued for decades through police edicts and territorial policing practices.

At the age of 18, she began altering her body through the injection of silicone, a widespread practice at the time amid the lack of access to comprehensive healthcare that respected transgender identities. Over time, these procedures led to health problems that continue to affect her today, reflecting the structural conditions under which many travesti and transgender people shaped and affirmed their identities.

From a young age, Marcela developed survival strategies connected to sex work, an activity she carried out in different neighborhoods of the city and Greater Buenos Aires. Throughout this experience, she built affective and community networks with other travesti companions, with whom she shared work and social spaces. She also had several romantic relationships, including one with a person connected to a nightclub frequented by the travesti community.

At the same time, she trained and worked as an esthetician, a profession she continues to practice today. This occupation became a sustained source of employment over the years, in a context historically marked by significant barriers to formal employment for transgender people.

For approximately two decades, she has been in a relationship with her current husband, with whom she shares her everyday life. Today, she describes her present as shaped by economic difficulties common to those around her, as well as by the pursuit of well-being within those circumstances. Her trajectory reflects the multiple dimensions—family, work, community, and survival—that have shaped the lives of travesti and transgender people in Argentina, as well as the ways in which they have forged their own paths within contexts of exclusion and inequality.

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