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Registro de autoridad

Mychel Michella Aguilera

  • MMA01
  • Persona
  • 1969 - presente

Mychel Michella nació el 10 de enero de 1969 en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Es hija de Sara Ilaria Aguilera y Elías Francisco Pérez y creció junto a diez hermanos, uno de ellos fallecido. Su infancia transcurrió en un contexto familiar atravesado por el maltrato y en una época en la que las posibilidades de reconocerse como mujer trans estaban fuertemente condicionadas por la discriminación social. Desde temprana edad comenzó a construir su identidad de manera gradual y con temor a que su familia conociera sus experiencias y deseos.

A los 6 años comenzó a alejarse reiteradamente de su casa. Durante esos períodos vivió en la calle, en paradas de colectivos, y se alimentó con la ayuda de otras personas. La Policía de Menores la trasladaba frecuentemente a su domicilio y, en tres oportunidades, fue derivada a hogares de niños. A los 12 años inició su transición fuera de su hogar y dejó distintas escuelas debido a los conflictos derivados de su identidad de género y de su decisión de defender sus derechos.

A los 13 años comenzó a realizar trabajo sexual en el Parque Independencia de Rosario, actividad que constituyó durante años su principal fuente de ingresos. Durante su adolescencia fue detenida junto a otras compañeras; al ser menor de edad, en general la Policía convocaba a sus padres para retirarla, aunque en algunas ocasiones fue trasladada a dependencias de la Policía de Menores. Luego de alcanzar la mayoría de edad, las detenciones estuvieron acompañadas por distintas formas de violencia física y psicológica ejercidas por las fuerzas policiales. El trabajo sexual también le permitió contribuir económicamente con su familia, que atravesaba una situación de pobreza. A los 16 años comenzó a tomar hormonas.

Paralelamente desarrolló otros trabajos, entre ellos tareas de repostería, talleres manuales, cuidado de personas mayores, empleo doméstico y trabajo en un frigorífico de Pérez Millán, provincia de Buenos Aires. En 1993 comenzó su participación política en el peronismo de Rosario, vinculándose con una Unidad Básica y participando en comedores y actividades comunitarias, entre ellas la organización de festejos por el Día de la Niñez.

A los 30 años conoció a Dante, con quien convivió durante diez años. Posteriormente se separaron. Desde joven también se vinculó con la religión afrobrasileña a través de amigas y, desde 2018, es Pronta en Santos en las tres líneas: Exú, Caboclo y Nación.

Alrededor de 2014 comenzó a participar en espacios vinculados a los derechos de las mujeres trans. Actualmente integra la Mesa de Reparación Histórica y el grupo Autoconvocadas de Rosario. Desde 2024 trabaja en el Archivo de la Memoria Trans, donde desarrolla tareas en las áreas de digitalización y conservación.

Mychel Michella was born on January 10, 1969, in the city of Rosario, Santa Fe Province. She is the daughter of Sara Ilaria Aguilera and Elías Francisco Pérez and grew up with ten siblings, one of whom has since passed away. Her childhood unfolded in a family environment marked by mistreatment and during a period when the possibility of identifying as a trans woman was heavily constrained by social discrimination. From an early age, she began to develop her gender identity gradually, fearful that her family would learn about her experiences and desires.

At the age of six, she began repeatedly leaving home. During these periods, she lived on the streets, often at bus stops, and relied on food given to her by others. The Juvenile Police frequently returned her to her family home, and on three occasions she was placed in children’s homes. At the age of 12, she began her transition outside her family home and left several schools because of conflicts arising from her gender identity and her decision to defend her rights.

At 13, she began doing sex work in Parque Independencia in Rosario, an activity that became her main source of income for many years. During her adolescence, she was arrested together with other companions; because she was a minor, the police would generally contact her parents to pick her up, although on some occasions she was taken to Juvenile Police facilities. After reaching adulthood, these arrests were accompanied by various forms of physical and psychological violence perpetrated by police forces. Sex work also enabled her to contribute financially to her family, which was living in poverty. At 16, she began taking hormones.

Alongside sex work, she held various other jobs, including pastry-making, handicraft workshops, elder care, domestic work, and employment at a slaughterhouse in Pérez Millán, Buenos Aires Province. In 1993, she became politically active in the Peronist movement in Rosario, becoming involved with a local Unidad Básica and participating in community activities, including soup kitchens and organizing celebrations for Children’s Day.

At the age of 30, she met Dante, with whom she lived for ten years. They later separated. From a young age, she was also introduced to Afro-Brazilian religion through friends and, since 2018, has been Pronta en Santos in its three lines: Exú, Caboclo, and Nación.

Around 2014, she began participating in spaces focused on the rights of trans women. She currently takes part in the Mesa de Reparación Histórica and the Autoconvocadas group in Rosario. Since 2024, she has worked at the Archivo de la Memoria Trans, where she carries out tasks in digitization and preservation.

Nury Osmar Luis Calcagno

  • NC01
  • Persona
  • 1939 - presente

Nury, nombre por el que es conocida Osmar Luis Calcagno y por el que actualmente también es llamada Omi, nació en la ciudad de Santa Fe el 12 de mayo de 1939, aunque fue inscripta oficialmente el 25 de mayo del mismo año. Creció junto a sus padres y un hermano mayor. Realizó allí sus estudios primarios y cursó el primer año de la escuela secundaria, que interrumpió al incorporarse tempranamente al mundo laboral.

Desde la infancia manifestó interés por el teatro, el baile, el maquillaje, la vestimenta y la interpretación de personajes femeninos. Durante la adolescencia comenzó a vincularse con espacios artísticos y grupos de amistades con intereses compartidos, desarrollando una afinidad por el espectáculo y la música. En Santa Fe asistió a presentaciones de distintas figuras del teatro y de la canción popular, experiencias que acompañaron su acercamiento al mundo artístico.

El nombre artístico Nury surgió a partir de una invitación para participar en un espectáculo de varieté. Posteriormente comenzó a presentarse como transformista en el cabaret Julien de Santa Fe, donde cantaba y participaba en distintos números escénicos. Durante aproximadamente cinco o seis años combinó esta actividad con trabajos en una mueblería, una zapatería y otros comercios.

A los 17 años se trasladó a Buenos Aires en un tren de carga. Durante sus primeros años en la ciudad trabajó como mucamo y en una confitería del barrio de Chacarita. En ese período atravesó la persecución policial hacia las expresiones de género disidentes y fue detenida en reiteradas oportunidades mediante la aplicación de edictos policiales, entre ellos el denominado “2.º H”. Estas prácticas de control y criminalización continuaron durante su juventud y, con menor frecuencia, durante la última dictadura cívico-militar.

A los 25 años conoció a Hugo, oriundo de Córdoba, con quien construyó una relación de pareja de 48 años. Juntos residieron en Hurlingham y posteriormente en Berazategui, donde compartieron una vida familiar y afectiva. Con el tiempo, su madre aceptó la relación y estableció un vínculo cercano con ambos.

Los carnavales ocuparon un lugar central en su trayectoria artística y comunitaria. Desde los 20 años participó en comparsas de Tigre, Avellaneda y Berazategui, entre ellas Los Vacantes y Los Elegantes. Diseñaba y confeccionaba sus propios trajes con la colaboración de personas vinculadas al teatro. También desarrolló actividades relacionadas con el canto, el dibujo y la pintura, e integró un coro de la Coordinadora de Berazategui.

En los últimos años se acercó al Archivo de la Memoria Trans, donde aportó fotografías y documentos personales para la preservación de la memoria colectiva travesti y trans. Actualmente continúa compartiendo su trayectoria y sus archivos personales como parte de la construcción de memorias comunitarias y del reconocimiento de las experiencias de las generaciones que la precedieron.

Nury, the name by which Osmar Luis Calcagno is known and which she is also currently called Omi, was born in the city of Santa Fe on May 12, 1939, although she was officially registered on May 25 of the same year. She grew up there with her parents and an older brother. She completed her primary education and attended the first year of secondary school, which she left when she entered the workforce at an early age.

From childhood, she was drawn to theater, dancing, makeup, clothing, and performing female characters. During her adolescence, she began becoming involved in artistic spaces and social groups with shared interests, while developing a strong affinity for entertainment and music. In Santa Fe, she attended performances by various figures from theater and popular music, experiences that accompanied her growing involvement in the arts.

The stage name Nury emerged from an invitation to participate in a variety show. She later began performing as a transformista at the Julien cabaret in Santa Fe, where she sang and took part in stage performances. For approximately five or six years, she combined this activity with various commercial jobs, including work at a furniture store, a shoe store, and other businesses.

At the age of 17, she moved to Buenos Aires by freight train. During her first years in the city, she worked as a domestic servant and at a confectionery in the Chacarita neighborhood. During this period, she experienced police persecution directed at gender-nonconforming expressions and was arrested repeatedly under the enforcement of police edicts, including the one known as “2.º H.” These practices of surveillance and criminalization continued throughout her youth and, less frequently, during Argentina’s last civic-military dictatorship.

At the age of 25, she met Hugo, who was from Córdoba, and they built a 48-year relationship. They lived together in Hurlingham and later in Berazategui, where they shared a family and affective life. Over time, her mother accepted their relationship and developed a close bond with both of them.

Carnival became a central space in her artistic and community life. From the age of 20, she participated in comparsas in Tigre, Avellaneda, and Berazategui, including Los Vacantes and Los Elegantes. She designed and made her own costumes with the assistance of people connected to the theater. She also pursued activities related to singing, drawing, and painting, and was a member of a choir organized by the Coordinadora de Berazategui.

In recent years, she became involved with the Archivo de la Memoria Trans, where she contributed photographs and personal documents to the preservation of collective travesti and trans memory. She currently continues to share her life story and personal archives as part of the construction of community memory and the recognition of the experiences of the generations that came before her.

Ornella Vega

  • OTV01
  • Persona
  • 1964 - presente

Nació el 25 de abril de 1964 en Reconquista, provincia de Santa Fe, y creció en la ciudad de Vera junto a sus seis hermanos y hermanas. En 1983 migró a la provincia de Buenos Aires, donde continúa viviendo actualmente. A lo largo de sus primeros años en la provincia residió en Temperley, Glew y Guernica, hasta establecerse en Tigre, donde vive desde hace 28 años.

Al llegar a Buenos Aires comenzó a trabajar como empleada doméstica. Posteriormente se desempeñó como bartender en saunas, departamentos privados y otros espacios. Entre 1985 y 1990 ejerció el trabajo sexual en la zona de Guernica, en un contexto en el que las oportunidades laborales para las personas travestis y trans se encontraban fuertemente restringidas.

Desde 1990 participa en murgas, actividad que forma parte de su trayectoria cultural y comunitaria. En 1992 inició una relación de pareja con Sergio, con quien continúa actualmente.

En 2002 comenzó su participación política y comunitaria en el Movimiento Evita de Tigre. En ese marco se incorporó al comedor comunitario Merendero Los Descamisados, donde desarrolló tareas de acompañamiento y organización. En 2005 participó como referente y acompañante de un grupo de cien niños y niñas durante un viaje a Chapadmalal.

Su recorrido educativo continuó en la adultez. Entre 2013 y 2016 realizó sus estudios secundarios. Posteriormente cursó durante dos años la carrera de Psicología Social en la Escuela de Psicología Social “Pocho Lepratti”, perteneciente a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Desde 2008 trabaja en el Hospital Público Provincial “Magdalena V. de Martínez”, en Pacheco. A partir de 2009 se desempeñó como delegada sindical de ATE en el sector de mucamas y, desde 2021, integra la Junta Interna de ATE del hospital, continuando su participación en espacios de organización y representación de trabajadores.

Desde 2018 trabaja en el Archivo de la Memoria Trans, donde desarrolla tareas de conservación. Su trayectoria reúne experiencias laborales, educativas, culturales, comunitarias y sindicales desarrolladas a lo largo de distintas etapas de su vida, así como su participación sostenida en espacios de organización colectiva y preservación de la memoria travesti y trans.

She was born on April 25, 1964, in Reconquista, Santa Fe Province, and grew up in the city of Vera with her six siblings. In 1983, she moved to Buenos Aires Province, where she continues to live today. During her early years in the province, she lived in Temperley, Glew, and Guernica, before settling in Tigre, where she has lived for the past 28 years.

Upon arriving in Buenos Aires, she began working as a domestic worker. She later worked as a bartender in saunas, private apartments, and other settings. Between 1985 and 1990, she engaged in sex work in the Guernica area of Buenos Aires Province, at a time when employment opportunities for travesti and trans people were severely restricted.

Since 1990, she has participated in murga groups as a dancer, an activity that has been part of her cultural and community life. In 1992, she began a relationship with Sergio, with whom she remains together.

In 2002, she became involved in political and community organizing with the Movimiento Evita in Tigre. Within this movement, she joined the community soup kitchen Merendero Los Descamisados, where she took on responsibilities related to support and organization. In 2005, she served as a community leader and chaperone for a group of one hundred children during a trip to Chapadmalal.

Her educational path continued into adulthood. Between 2013 and 2016, she completed her secondary education. She later studied Social Psychology for two years at the “Pocho Lepratti” School of Social Psychology, part of the Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Since 2008, she has worked at the “Magdalena V. de Martínez” Provincial Public Hospital in Pacheco. Beginning in 2009, she served as an ATE union delegate for the hospital’s housekeeping staff and, since 2021, has been a member of the hospital’s ATE Internal Committee, continuing her involvement in spaces for workers’ organization and representation.

Since 2018, she has worked at the Archivo de la Memoria Trans, where she is involved in conservation work. Her trajectory brings together experiences in employment, education, culture, community organizing, and union activism developed throughout different stages of her life, as well as her sustained participation in collective organizing and the preservation of travesti and trans memory.

Pamela Micaela Paisani

  • PP02
  • Persona
  • 1964 - presente

BIOGRAFÍA:
Pamela Micaela Paisani nació en Mendoza en 1964. Poco tiempo después de su nacimiento, su familia se trasladó a Presidente Derqui, provincia de Buenos Aires, localidad donde transcurrió gran parte de su infancia. Es la mayor de cuatro hermanos y creció en una familia de origen italiano. Tras la separación de sus padres, durante algunos años permaneció al cuidado de su abuela, hasta que a los diez años regresó a Presidente Derqui para reencontrarse con su madre, su padrastro —a quien reconoce como su verdadero padre— y sus hermanos.
Desde la infancia se reconoció como una niña y comenzó a construir una identidad femenina en un contexto social en el que las identidades trans eran poco reconocidas y atravesaban distintas formas de exclusión. Durante su adolescencia conversó con su madre sobre su identidad y encontró en su familia un espacio de acompañamiento. Hacia los dieciséis años comenzó a presentarse socialmente como Pamela, nombre con el que fue reconocida por su entorno. En esos años inició su vida independiente y desarrolló distintos trabajos, entre ellos la peluquería, oficio en el que comenzó a formarse desde joven.
Durante su juventud encontró en las murgas y comparsas de José C. Paz espacios de expresión y pertenencia comunitaria. Participó activamente en corsos y actividades artísticas, desarrollando una fuerte vinculación con el baile y la cultura popular. En esos ámbitos fue conocida como “La Rumbera”, nombre asociado a su participación y presencia en los carnavales.
Su trayectoria transcurrió en un período histórico marcado por la persecución policial hacia las personas travestis y trans. Desde fines de la década de 1970 y durante los años siguientes fue detenida en reiteradas oportunidades mediante la aplicación de edictos policiales que criminalizaban la expresión de género. Estas detenciones, que se producían en espacios públicos y lugares de sociabilidad, estuvieron acompañadas por situaciones de hostigamiento, violencia institucional y vulneración de derechos.
A lo largo de su vida desarrolló diversas estrategias laborales frente a la exclusión que atravesaban muchas mujeres trans de su generación. Ejerció el trabajo sexual durante varias décadas, principalmente en General Rodríguez, y posteriormente incorporó otras actividades como la costura, la confección de ropa de trabajo, un almacén y un kiosco propio. En esa localidad construyó su vivienda y consolidó vínculos con vecinas, vecinos y compañeras trans, formando parte de la vida comunitaria durante más de veinticinco años.
En su trayectoria afectiva se destaca la relación que mantuvo durante catorce años con Gustavo, con quien compartió espacios de carnaval y vida familiar. También atravesó procesos de modificación corporal mediante tratamientos hormonales y aplicaciones de silicona industrial, prácticas extendidas entre mujeres trans de su generación ante la falta de acceso a tratamientos médicos seguros, y cuyas consecuencias aún afectan su salud.
En los últimos años se vinculó con organizaciones comunitarias como la Casa Trans del Oeste, donde fortaleció sus redes de acompañamiento y acceso a programas sociales. Retomó sus estudios secundarios en un programa educativo destinado a personas trans y actualmente continúa ese proceso de formación. Tras la sanción de la Ley de Identidad de Género realizó su cambio registral y recibió su Documento Nacional de Identidad con su nombre e identidad reconocidos.
En 2023 fue reconocida por la comunidad de General Rodríguez por su trayectoria como mujer trans y referente local. Actualmente reside en Presidente Derqui, mantiene vínculos con su familia y continúa trabajando desde su hogar en actividades de confección y proyectos comerciales, participando también en espacios comunitarios vinculados a la memoria y los derechos de las personas travestis y trans.

BIOGRAPHY:
Pamela Micaela Paisani was born in Mendoza in 1964. Shortly after her birth, her family moved to Presidente Derqui, in the province of Buenos Aires, where she spent much of her childhood. She was the eldest of four siblings and grew up in a family of Italian descent. Following her parents’ separation, she lived with her grandmother for several years before returning to Presidente Derqui at the age of ten to reunite with her mother, her stepfather—whom she considers her true father—and her siblings.
From childhood, she identified as a girl and began developing a feminine identity within a social context in which trans identities were rarely recognized and were subject to various forms of exclusion. During adolescence, she spoke with her mother about her identity and found support within her family. Around the age of 16, she began presenting herself socially as Pamela, the name by which she became known among those around her. During these years, she began living independently and took on various jobs, including work in hairdressing, a profession she had started training for at a young age.
During her youth, murgas and comparsas in José C. Paz became important spaces of expression and community belonging. She actively participated in carnival celebrations and artistic activities, developing a strong connection to dance and popular culture. In these settings, she became known as “La Rumbera,” a name associated with her participation in and presence at carnival celebrations.
Her life unfolded during a historical period marked by police persecution of travesti and trans people. From the late 1970s onward, she was repeatedly detained under police edicts that criminalized gender expression. These arrests, which took place in public spaces and social settings, were accompanied by harassment, institutional violence, and violations of her rights.
Throughout her life, she developed various ways of supporting herself in response to the exclusion faced by many trans women of her generation. She engaged in sex work for several decades, primarily in General Rodríguez, and later took on other forms of work, including sewing, making work clothes, and running a grocery store and a small convenience shop. In General Rodríguez, she built her home and developed close relationships with neighbors and other trans women, becoming part of the local community for more than 25 years.
Among her long-term relationships, she shared 14 years with Gustavo, with whom she participated in carnival activities and built a life together. She also underwent body modifications through hormone treatments and industrial silicone injections, practices that were widespread among trans women of her generation due to the lack of access to safe medical treatments. The consequences of these procedures continue to affect her health.
In recent years, she became involved with community organizations such as Casa Trans del Oeste, where she strengthened her support networks and access to social programs. She resumed her secondary education through a program designed for trans people and continues her studies today. Following the passage of Argentina’s Gender Identity Law, she legally changed her name and obtained a National Identity Document reflecting her recognized name and gender identity.
In 2023, the community of General Rodríguez recognized her for her life trajectory as a trans woman and local community leader. She currently lives in Presidente Derqui, maintains close ties with her family, and continues to work from home on sewing and clothing projects as well as small business ventures. She also remains involved in community spaces dedicated to the memory and rights of travesti and trans people.

Pamela Poletti

  • PP01
  • Persona
  • 1964 - presente

Pamela Poletti, también conocida como “La Pole”, “Luci”, “Rut” y “Negri”, nació el 14 de octubre de 1964 en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Creció junto a sus padres, Elvio Poletti y Aurora Lucía Griguela. Desde temprana edad expresó una identidad femenina que no coincidía con las expectativas sociales de la época. Durante su infancia jugaba con muñecas, se dejaba crecer el cabello y desarrollaba distintas formas de expresión vinculadas con lo femenino. Ante estas manifestaciones, su familia recurrió a consultas médicas en busca de explicaciones, en un contexto histórico atravesado por la patologización y la falta de reconocimiento de las identidades diversas.

Su trayectoria educativa se limitó a la escuela primaria. A los 13 años comenzó a trabajar en una tienda, en un contexto de presiones familiares para abandonar aquellas expresiones consideradas inapropiadas respecto de su identidad. A los 17 años fue despedida y posteriormente inició su formación en peluquería femenina, oficio que le permitió adquirir herramientas laborales vinculadas al cuidado y la estética.

Durante su juventud comenzó un proceso de transformación corporal mediante la automedicación hormonal. Entre los 20 y los 25 años recurrió también a prácticas de modificación corporal realizadas por otras mujeres trans de su generación, entre ellas la aplicación de silicona líquida. En esos años estableció vínculos con referentes históricas del movimiento travesti-trans argentino, como Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa y Liza de Capital. Estas redes formaron parte de los espacios de encuentro y pertenencia de una comunidad que durante décadas enfrentó la exclusión de los sistemas de salud y el acceso limitado a procedimientos seguros de afirmación de género.

A diferencia de muchas mujeres trans de su generación, Pamela no atravesó detenciones policiales. Durante la década de 1990 participó de espacios de sociabilidad travesti y gay, especialmente en el boliche Adrenalina, donde compartió experiencias con compañeras de distintas localidades. En ese período realizó trabajo sexual de manera ocasional durante los fines de semana, en espacios que también funcionaron como ámbitos de encuentro, afecto y construcción comunitaria.

A lo largo de su vida mantuvo distintas relaciones afectivas. Su vínculo más prolongado fue con Ricardo, con quien contrajo matrimonio y compartió catorce años y medio hasta su fallecimiento.

Actualmente reside en Chivilcoy y sostiene su vida cotidiana con una pensión y la jubilación de su esposo. Realiza tratamientos médicos vinculados a distintas condiciones de salud y continúa vinculada a la memoria de su generación. Su trayectoria forma parte de las historias de vida preservadas por el Archivo de la Memoria Trans, donde su experiencia contribuye al registro colectivo de las trayectorias travestis y trans en Argentina.

Pamela Poletti, also known as “La Pole,” “Luci,” “Rut,” and “Negri,” was born on October 14, 1964, in Chivilcoy, Buenos Aires Province. She grew up with her parents, Elvio Poletti and Aurora Lucía Griguela. From an early age, she expressed a feminine identity that did not conform to the social expectations of the time. During childhood, she played with dolls, grew her hair long, and developed different forms of expression associated with femininity. In response to these expressions, her family sought medical consultations in an attempt to find explanations, within a historical context shaped by the pathologization and lack of recognition of diverse gender identities.

Her education was limited to primary school. At the age of 13, she began working at a store, amid family pressure to abandon forms of self-expression that were considered inappropriate in relation to her identity. At 17, she was dismissed from the job and subsequently began training in women’s hairstyling, an occupation that provided her with vocational skills related to personal care and aesthetics.

During her youth, she began a process of bodily transformation through self-administered hormone use. Between the ages of 20 and 25, she also underwent body modification practices performed by other trans women of her generation, including the injection of liquid silicone. During these years, she formed relationships with historic figures in Argentina’s travesti and trans movement, including Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa, and Liza de Capital. These networks were part of the spaces of connection and belonging within a community that, for decades, faced exclusion from healthcare systems and limited access to safe gender-affirming procedures.

Unlike many trans women of her generation, Pamela was never subjected to police detention. During the 1990s, she participated in travesti and gay social spaces, particularly at the Adrenalina nightclub, where she shared experiences with compañeras from different towns and cities. During this period, she engaged in sex work occasionally on weekends. These spaces also served as places for social connection, affection, and community building.

Throughout her life, she had several romantic relationships. Her longest relationship was with Ricardo, whom she married and with whom she shared fourteen and a half years until his death.

Pamela currently lives in Chivilcoy, supporting herself through a pension and her late husband’s retirement benefits. She receives medical treatment for various health conditions and remains connected to the memory of her generation. Her life story is preserved in the Archivo de la Memoria Trans as part of the collective record of travesti and trans lives and histories in Argentina.

Pamela Rodriguez

  • PR02
  • Persona
  • 1969 - presente

Pamela nació el 25 de julio de 1969 en la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires. A los 14 años fue expulsada de su hogar luego de negarse a cumplir con una práctica social de la época, según la cual se esperaba que los varones fueran llevados a prostíbulos para iniciarse sexualmente. Al manifestarle a su padre que no sentía atracción por las mujeres, fue echada de su casa y quedó tempranamente expuesta a condiciones de exclusión y desprotección.

Tras su expulsión comenzó a ejercer el trabajo sexual siendo muy joven. Su recorrido la llevó por la ciudad de Rosario, la zona de la Panamericana durante la época conocida como la del “caza mariposas”, la ciudad de Buenos Aires y posteriormente Neuquén. Durante esos años atravesó situaciones de consumo problemático de drogas y alcohol, junto con experiencias de abandono y abuso estatal que también afectaron a muchas de sus compañeras. La persecución, la falta de aceptación social, las agresiones y las situaciones de calle formaron parte de las condiciones en las que desarrolló su vida durante su juventud. En este contexto, fue construyendo y profundizando su identidad como mujer trans.

Tras el fallecimiento de su padre en 2005, regresó a su ciudad natal. Allí continuó realizando trabajo sexual hasta 2010, cuando logró incorporarse laboralmente al municipio y dejar esa actividad.

Actualmente vive junto a su familia y seres queridos. Su trayectoria da cuenta de los recorridos de muchas mujeres trans de su generación, atravesados por la expulsión familiar, la exclusión social, la persecución y la falta de acceso a derechos, pero también por procesos de construcción identitaria y búsqueda de alternativas laborales y de vida. Su incorporación al trabajo municipal significó un cambio en su trayectoria laboral, luego de décadas en las que el trabajo sexual constituyó una de las principales alternativas disponibles para las mujeres trans de su generación.

Pamela was born on July 25, 1969, in the city of Pergamino, Buenos Aires Province. At the age of 14, she was expelled from her home after refusing to comply with a social practice of the time in which boys were expected to be taken to brothels to initiate their sexual lives. After telling her father that she was not attracted to women, she was forced to leave home and was consequently exposed at an early age to conditions of exclusion and lack of protection.

Following her expulsion from home, she began engaging in sex work at a very young age. Her trajectory took her to the city of Rosario, the Pan-American Highway area during the period known as the “butterfly hunt,” the city of Buenos Aires, and later Neuquén. During these years, she experienced periods of drug use and alcoholism, as well as situations of abandonment and state abuse that also affected many of her compañeras. Social rejection, persecution, physical attacks, and periods of homelessness were part of the conditions in which she lived during her youth. Within this context, she developed and further affirmed her identity as a trans woman.

Following her father’s death in 2005, she returned to her hometown. There, she continued doing sex work until 2010, when she was able to obtain employment with the municipal government and leave sex work.

She currently lives with her family and loved ones. Her trajectory reflects the experiences of many trans women of her generation, whose lives were shaped by family rejection, social exclusion, persecution, and limited access to rights, as well as by processes of identity formation and the search for alternative forms of work and ways of life. Her entry into municipal employment represented a change in her working trajectory, following decades in which sex work was one of the principal forms of employment available to trans women of her generation.

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