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Andrea Soledad Vargas

  • AV03
  • Persoon
  • 1967 - presente

Andrea Vargas nació el 19 de enero de 1967 en la Maternidad Sardá, en el barrio porteño de Parque Patricios. Fue la tercera de cuatro hermanos y creció en el seno de una familia trabajadora junto a sus padres, dos hermanas y un hermano mayor. Recuerda su infancia como una etapa marcada por el afecto familiar y por una temprana expresión de su identidad de género. Desde pequeña encontró en los juegos, la ropa de su madre y las actividades compartidas con sus hermanas formas de reconocerse y expresar una identidad que contrastaba con las expectativas sociales de la época.
Durante la adolescencia comenzó a enfrentar situaciones de discriminación y dificultades para transitar los espacios educativos y sociales. En ese contexto encontró en la lectura y la música ámbitos de interés y expresión personal. Su trayectoria se desarrolló en un período en el que las identidades travestis y trans eran objeto de criminalización y persecución. Como muchas mujeres trans de su generación, fue detenida en numerosas oportunidades en aplicación de los edictos policiales, permaneciendo en comisarías durante días o semanas y sufriendo diversas formas de violencia institucional. Estas experiencias se desarrollaron en paralelo a una vida familiar que procuró preservar, evitando compartir con sus padres las situaciones de violencia que atravesaba.
Las condiciones de exclusión que afectaban a las personas trans limitaron sus posibilidades de acceso al empleo formal. A lo largo de los años trabajó en peluquerías y desempeñó distintas tareas para sostenerse económicamente. También ejerció el trabajo sexual, actividad vinculada a la falta de oportunidades laborales disponibles para gran parte de las mujeres trans de su generación.
Un punto de inflexión en su trayectoria fue el encuentro con Andrés Mateo durante un carnaval en el sur del conurbano bonaerense. Junto a él construyó una vida en común que se extendió por más de tres décadas y conformó una familia. Participó activamente en la crianza de tres hijos, asumiendo las tareas de cuidado, el acompañamiento escolar y la vida cotidiana, consolidando un vínculo afectivo que con el tiempo llevó a que la hija menor la reconociera como su madre.
Durante esos años desarrolló una trayectoria como acompañante de personas mayores, actividad que inició a partir de la experiencia de cuidado de su compañero durante una enfermedad prolongada. Desde entonces continúa desempeñándose en ese ámbito, al que considera una forma de cuidado y compromiso con otras personas. Paralelamente incorporó el tejido como una práctica creativa y de expresión personal, elaborando prendas para familiares y personas cercanas.
Tras la sanción de la Ley de Identidad de Género fortaleció su participación en espacios de memoria y organización comunitaria del colectivo trans. Colaboró en actividades de sensibilización sobre diversidad en escuelas secundarias del municipio de Ezeiza y participa en iniciativas orientadas a preservar la memoria de las personas trans mayores y a promover el acceso a derechos. Actualmente reside en Ezeiza, donde continúa desarrollando tareas de cuidado, participa en espacios comunitarios y comparte su vida con su familia, contribuyendo a la construcción de memoria colectiva y al reconocimiento de las trayectorias de las personas travestis y trans en la Argentina.

Gabriela Alejandra Rodríguez

  • GR01
  • Persoon
  • 1968 - presente

Gabriela A. Rodríguez nació en 1968 y pasó su primera infancia en Susana, provincia de Santa Fe. Desde temprana edad manifestó una identidad femenina, encontrando acompañamiento y comprensión en personas cercanas, entre ellas la familia de su amigo Víctor y Vilma, a quien reconoce como una referente espiritual. Durante su adolescencia mantuvo su vínculo con la fe católica desde una experiencia personal, aunque a los 13 años decidió dejar de confesarse tras una situación negativa con un sacerdote.
Durante esos años residió en distintas localidades, entre ellas General Alvear, Tucumán y finalmente Ezpeleta/Berazategui, donde completó sus estudios secundarios. A los 15 años conoció a Marcela, una referente fundamental en su trayectoria, quien la acompañó en sus primeros pasos de construcción de su identidad femenina y le transmitió conocimientos vinculados al maquillaje, la vestimenta y las formas de expresión de género. En ese período comenzó a utilizar hormonas disponibles en la época y recibió el apodo de “La Escándalo”, otorgado por Neri en referencia a su forma de presentarse públicamente.
A los 16 años, mientras trabajaba en una juguetería de Berazategui, confeccionó junto a Teresa su primer vestuario para participar en la comparsa Los Vacantes. Entre 1985 y 1993 formó parte de los carnavales y espacios de expresión popular de la zona sur del conurbano bonaerense. En esos ámbitos construyó redes afectivas y comunitarias, entre ellas el vínculo con Liliana, a quien reconoce como su “mamá del corazón” y parte de su familia elegida.
Durante su juventud atravesó situaciones de persecución policial vinculadas a su identidad de género, incluyendo detenciones bajo normativas represivas vigentes en ese período. Al mismo tiempo desarrolló una trayectoria laboral que incluyó trabajos en comercios y, posteriormente, su ingreso al Correo Argentino, donde permaneció aproximadamente una década. Durante esos años sostuvo también una relación afectiva con Rubén, con quien proyectó una vida en común.
En la década de 1990 participó en espacios iniciales de organización del movimiento trans junto a referentes como Claudia Pía Baudracco y Mariana Montecinos. Posteriormente profundizó su formación profesional: cursó el Profesorado de Ciencias Económicas y estudió cocina profesional, desarrollando una trayectoria como chef y organizadora de eventos a través de su emprendimiento “Lola Eventos”. También trabajó en una escuela francesa de hotelería y generó oportunidades laborales para otras compañeras.
Luego del fallecimiento de su madre inició un proceso terapéutico y continuó fortaleciendo sus vínculos familiares y comunitarios. En 2018 comenzó a atravesar una disminución progresiva de su visión, posteriormente diagnosticada como vasculitis retinal bilateral oclusiva severa, una enfermedad autoinmune que modificó sus actividades cotidianas.
Actualmente reside en la zona sur del Gran Buenos Aires y participa activamente en el Archivo de la Memoria Trans, donde comparte sus experiencias, fotografías y recuerdos como parte de la construcción colectiva de la memoria trans argentina. Continúa fortaleciendo los vínculos con sus compañeras y con las redes afectivas que forman parte de su trayectoria.

Daniela Díaz

  • DD01
  • Persoon
  • 1967 - presente

Daniela Catalina Díaz, conocida popularmente como “La Sirena de Quilmes”, nació alrededor de 1967 en Las Breñas, provincia del Chaco, y llegó a la provincia de Buenos Aires siendo bebé, cuando su madre Catalina se radicó en la ciudad de Quilmes. Fue la mayor de ocho hermanos y creció en un hogar humilde en la zona de La Colonia, donde su madre ocupó un lugar central como sostén afectivo y económico de la familia.
Desde temprana edad manifestó una identidad femenina y una identificación con elementos asociados al universo de las mujeres, como el cabello largo y la figura de las sirenas, que posteriormente daría origen a su nombre popular. Durante la escuela primaria conoció a Erika, otra niña trans con quien compartió experiencias y conversaciones vinculadas a sus identidades. A comienzos de la década de 1980, durante los corsos de Quilmes, tomó contacto con mujeres trans visibles de la zona sur del conurbano bonaerense, entre ellas Vanesa Meza, Débora, Marisa y Tatiana. Estos encuentros fueron significativos en su proceso de reconocimiento personal y en la construcción de redes con otras mujeres trans. Entre los 14 y 15 años inició tratamientos hormonales y comenzó a expresar públicamente su identidad femenina en un contexto atravesado por la persecución policial, la discriminación y las restricciones para el acceso al trabajo formal.
Durante su juventud participó en carnavales y corsos populares de Quilmes y Berazategui, especialmente junto a la comparsa Las Bacantes, espacios de encuentro comunitario y expresión artística. Como muchas mujeres trans de su generación, atravesó situaciones de hostigamiento y violencia institucional, al tiempo que desarrolló estrategias laborales y redes de apoyo para sostener su vida cotidiana.
A lo largo de su trayectoria realizó diversas actividades comerciales vinculadas a la venta de ropa, calzado y accesorios, estableciendo vínculos con otras personas trans dentro y fuera de Argentina. En la década de 1990 adquirió un terreno en Quilmes e inició la construcción de su vivienda, proyecto que continuó desarrollando durante los años siguientes.
En 2004 migró a Europa, donde residió en distintas ciudades de Italia y Suiza. Durante ese período trabajó, construyó redes con comunidades latinoamericanas, especialmente con compañeras peruanas y brasileñas, y reunió recursos para finalizar su casa en Argentina. También atravesó dificultades vinculadas a su situación migratoria y permaneció detenida en relación con la falta de documentación regular. Regresó a Quilmes entre 2006 y 2007, donde continuó su vida comunitaria y atravesó posteriormente tratamientos médicos vinculados a intervenciones corporales realizadas durante su juventud.
Luego de la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012, realizó la rectificación registral de su identidad. Para ello viajó a Las Breñas, recuperó su partida de nacimiento y eligió el nombre Daniela Catalina Díaz, incorporando el nombre de su madre como reconocimiento al vínculo que acompañó gran parte de su trayectoria.
Actualmente continúa viviendo en Quilmes, participando en espacios comunitarios y acompañando a nuevas generaciones de mujeres trans. Como “La Sirena de Quilmes”, su recorrido forma parte de la memoria colectiva trans de la zona sur bonaerense, integrando experiencias de trabajo, migración, vínculos afectivos y construcción comunitaria.

Mariel Fernanda Valenzuela

  • MV01
  • Persoon
  • 1972 - presente

Mariel Fernanda Valenzuela nació el 23 de marzo de 1972 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia de origen correntino integrada por sus padres y tres hermanos. Desde su infancia manifestó una identificación temprana con el universo femenino y, a los nueve años, comenzó a vincularse con mujeres trans de su entorno barrial. A los diez años conoció a Charly, a quien reconoce como una figura central en su trayectoria y como su “madre trans”. Con el acompañamiento de su familia, especialmente de su madre Benita, inició su proceso de afirmación de género y comenzó a hormonizarse en una etapa temprana de su vida.
Su infancia y adolescencia transcurrieron en un contexto de fuerte persecución hacia las personas travestis y trans, lo que implicó detenciones policiales, razzias en espacios públicos y situaciones reiteradas de discriminación. En ese marco, encontró en los carnavales, los corsos y los espacios de sociabilidad nocturna ámbitos de pertenencia y expresión. Participó en comparsas del sur del Gran Buenos Aires, donde desarrolló habilidades para la confección de vestuario, tocados y espaldares, construyendo de manera artesanal sus presentaciones. Estas experiencias artísticas constituyeron un espacio sostenido de afirmación identitaria.
A los 18 años interrumpió sus estudios secundarios, que cursaba en horario nocturno, para incorporarse al mercado de trabajo. Ingresó a un frigorífico, donde desarrolló una trayectoria laboral de más de tres décadas en un contexto poco frecuente para mujeres trans de su generación. Durante ese período atravesó situaciones de hostilidad y prejuicio, al tiempo que estableció vínculos laborales que le permitieron sostener su empleo. Accedió a la jubilación tras 33 años de trabajo en condiciones insalubres.
De manera paralela, participó en movilizaciones y acciones colectivas por el reconocimiento de los derechos de las personas travestis y trans, en un contexto de creciente organización del colectivo. Tras la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012, realizó su cambio registral con el acompañamiento de su ámbito laboral.
A lo largo de su vida construyó vínculos afectivos y redes de sociabilidad dentro de la comunidad trans, compartiendo espacios culturales, festivos y comunitarios. La relación con su madre, a quien acompañó especialmente durante su vejez y enfermedad, ocupó un lugar central en su trayectoria.
Luego de su jubilación inició una nueva etapa vinculada a la participación comunitaria. Se integró a espacios colectivos como Kumas y al Archivo de la Memoria Trans, donde contribuye con su testimonio a la preservación de las memorias travestis y trans. También retomó instancias de formación en el Bachillerato Popular Mocha Celis. Actualmente reside en la provincia de Buenos Aires, donde sostiene su participación en actividades comunitarias, culturales y de memoria, al tiempo que desarrolla actividades personales vinculadas a la crianza de animales y la vida cotidiana.

Cinthia Mabel Sale Igarzábal

  • CS02
  • Persoon
  • 1967 - presente

Cinthia nació el 21 de diciembre de 1967 en la ciudad de Catriel, provincia de Río Negro, Argentina. Su trayectoria vital se inscribe en los procesos históricos que atravesaron las personas travestis y trans en el país durante las décadas de 1980 y 1990, en un contexto de fuerte exclusión social, criminalización y ausencia de políticas públicas de acceso a derechos básicos.
Durante su adolescencia tardía y juventud comenzó a construir su identidad de género en un escenario marcado por la falta de acceso a información y a sistemas de salud adecuados. Entre los 19 y los 22 años se sometió a múltiples intervenciones con silicona industrial líquida, realizadas en condiciones precarias y sin supervisión médica. Estas prácticas, extendidas en la época ante la inexistencia de alternativas seguras, le generaron complicaciones de salud a largo plazo, incluyendo infecciones, endurecimientos y afecciones sistémicas. Estas experiencias se incorporan posteriormente a su recorrido militante, desde donde aborda la problemática del acceso a la salud para personas trans.
En su juventud y adultez temprana atravesó relaciones afectivas en contextos de desigualdad y violencia de género. Una de ellas, con un integrante de la Policía Bonaerense, se desarrolló en un clima de control, hostigamiento y agresiones físicas, en un período previo a la existencia de dispositivos institucionales de protección. La relación finalizó tras episodios de violencia que la llevaron a desplazarse de su lugar de residencia por motivos de seguridad. Posteriormente, la muerte de su expareja en un procedimiento policial incidió en su trayectoria personal.
En paralelo, desarrolló estrategias de subsistencia vinculadas al trabajo sexual en la vía pública, en un contexto de persecución policial, detenciones arbitrarias y prácticas de extorsión. Estas experiencias favorecieron su acercamiento a espacios de organización colectiva. Se integró a la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), donde participó en acciones de promoción de la salud, formación y acompañamiento comunitario. Asimismo, articuló su militancia con la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), incorporando una perspectiva de derechos laborales.
A lo largo de su recorrido participó en talleres de formación y proyectos de economía social, así como en iniciativas territoriales vinculadas a políticas públicas locales. Con el tiempo, se consolidó como promotora de salud comunitaria, rol que desempeña en la actualidad en el municipio de Avellaneda, donde trabaja en tareas de prevención, acompañamiento y acceso a derechos.
Su trayectoria se encuentra atravesada por la construcción de redes comunitarias y de memoria colectiva, en diálogo con otras activistas travestis y trans. En ese marco, ha participado en espacios de reflexión y debate sobre salud, derechos y reparación histórica. En el presente, continúa desarrollando actividades vinculadas a la promoción de la salud y la militancia comunitaria, aportando desde su experiencia a los procesos de organización y memoria del colectivo travesti-trans en Argentina.

Hotel Gondolín

  • GONDO
  • Instelling
  • 2003 - presente

El Hotel Gondolín, también conocido como “El Gondo”, es un espacio cooperativo, autogestionado y comunitario habitado históricamente por travestis y feminidades trans de distintas procedencias. Ubicado en el barrio de Villa Crespo, en la Ciudad de Buenos Aires, el hotel constituye un espacio significativo para la memoria colectiva travesti-trans y para la reconstrucción de las estrategias comunitarias desarrolladas frente a situaciones de exclusión social, familiar, laboral y habitacional.
Desde 1987, el establecimiento funcionaba como un hotel destinado, entre otras personas, a trabajadoras sexuales travestis y trans. Las condiciones de alojamiento y los costos elevados derivaron en un proceso de organización entre quienes lo habitaban. Luego de una clausura administrativa, las residentes decidieron permanecer en el lugar y asumir colectivamente su sostenimiento, incluyendo el pago de impuestos y deudas. Este proceso dio lugar a una experiencia de apropiación y autogestión comunitaria que convirtió al espacio en un lugar de residencia, contención y construcción colectiva.
En 2003 se constituyó la Asociación Civil Gondolín, mediante la cual sus integrantes formalizaron una estructura de organización para la administración del hotel y el desarrollo de distintas actividades. Además de brindar alojamiento, el espacio se consolidó como ámbito de encuentro, formación y organización travesti-trans.
El Gondolín recibió especialmente a personas provenientes de distintas provincias del país que migraban hacia Buenos Aires como consecuencia de situaciones de persecución, expulsión familiar, discriminación o falta de oportunidades, así como en búsqueda de mejores condiciones de vida. En este contexto, el espacio funcionó como una red comunitaria que posibilitó el acceso a alojamiento y acompañamiento, y favoreció procesos vinculados con la educación, la salud y la capacitación.
La dimensión formativa y laboral también constituye una parte importante de su trayectoria. En el hotel se desarrollaron talleres vinculados con el diseño y la confección de indumentaria y otras actividades de capacitación. Asimismo, el espacio estuvo relacionado con la Cooperativa Empoderamiento Travesti Trans, orientada a la organización laboral y productiva de personas travestis y trans.
La historia del Hotel Gondolín forma parte de los procesos de organización colectiva mediante los cuales las comunidades travestis y trans construyeron redes de cuidado, vivienda, trabajo y pertenencia frente a contextos de exclusión. Su recorrido ha sido registrado también mediante producciones culturales, entre ellas el documental Hotel Gondolín, estrenado en 2005, y el libro fotográfico Hotel Gondolín, publicado en 2015.
Como espacio comunitario y de organización, el Gondolín constituye un sitio relevante para la memoria travesti-trans en Argentina, tanto por su experiencia de autogestión habitacional como por las redes afectivas, laborales, formativas y políticas construidas a lo largo de su historia.

Adriana Cuello

  • AC01
  • Persoon
  • 10/05/1966

Adriana Cuello nació el 10 de Mayo de 1966 Famaillá, Tucumán.
Hija de una familia de 8 hermanes.

A los 11 años, en plena dictadura, se enteró que la casa donde vivía con su mamá estaba hipotecada y no tenían plata para pagarla.
Movilizada por esta necesidad económica comenzó a ejercer el trabajo sexual, con su amiga Marcela. Se fué de Tucuman a los 14 años y no volvió más. Pasó por Buenos Aires un tiempo y debido a la represión policial empozó a estudiar baile y recorrer todos los cabarets del sur del país.

Sufrió abuso de poder. Vivió muchos momentos presa y golpeada debido a los edictos policiales de la época en varias provincias.
A su amiga Marcela la asesinó la Policía en la ruta 38. Después de esta muerte migró a Buenos Aires y trabajó en la Panamericana.
Una noche, a los 17 años, mientras trabajaba como prostituta en la Autopista Panamericana les dijo a sus compañeras que se iría a donde la lleve el próximo camión que pase. El primer camión que paró se dirigía hacia Neuquén y desde entonces vive allí. En Neuquén conoció a Carolina A. Figueredo, Daniela Chavez, “La Cheli”, “La Heidi”, Katty Villagra, Jessica Sandoval, “La Negrita”, “La cocó”, Soledad Freire, Gabriela Retamal “La Tortuguita”, Marité, Laura Chandía, “La Brandy”, “La Pinky (cordobesa)”, y más.

Por problemas con proxenetas, tuvo que irse temporalmente de Neuquén, a sus 20 años. Entonces recorrió el sur de Argentina.
En 1993 volvió a Neuquén y a hoy día vive en Costa Limay: el primer complejo habitacional para personas trans del mundo creado e impulsado por Mónica Astorga, con su pareja y su perro.

Fue tía de Gala Estefanía Perea, víctima de travesticidio a los 19 años.


Adriana Cuello was born on May 10, 1966, in Famaillá, Tucumán.
She was one of eight siblings.

At age 11, during the dictatorship, she learned that the house where she lived with her mother was mortgaged and they didn't have the money to pay it off. Driven by this financial need, she began working as a sex worker with her friend Marcela.

She left Tucumán at age 14 and never returned. She suffered abuse of power and was imprisoned and beaten many times due to the police edicts of the time in several provinces.
Her friend Marcela was murdered by the police on Route 38. After Marcela's death, she migrated to Buenos Aires and worked on the Panamericana Highway.
One night, at 17, while working as a prostitute on the Panamericana Highway, she told her colleagues she would go wherever the next passing truck took her. The first truck that stopped was headed to Neuquén, and she has lived there ever since. In Neuquén, she met Carolina A. Figueredo, Daniela Chavez, “La Cheli,” “La Heidi,” Katty Villagra, Jessica Sandoval, “La Negrita,” “La Cocó,” Soledad Freire, Gabriela Retamal “La Tortuguita,” Marité, Laura Chandía, “La Brandy,” “La Pinky (from Córdoba),” and others.

Due to problems with pimps, she had to leave Neuquén temporarily at age 20. She spent some time in Buenos Aires, and due to police repression, she began studying dance and performing in cabarets throughout southern Argentina. In 1993, she returned to Neuquén and today lives with her partner and their dog in Costa Limay : the world's first housing complex for transgender people, created and promoted by Mónica Astorga,

She was the aunt of Gala Estefanía Perea, a victim of transvesticide at the age of 19.

Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo

  • CG01
  • Persoon
  • 1970 - presente

Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo nació el 9 de noviembre de 1970 en Quilmes, provincia de Buenos Aires, y creció entre Quilmes y Ezpeleta en el seno de una familia conformada por su madre, Rosa Alarcón, su padre y sus hermanos. Desde su infancia manifestó una identidad femenina, encontrando en su madre una figura de acompañamiento en un contexto social marcado por la escasa aceptación de las identidades trans. Cursó el nivel inicial y la escuela primaria en Quilmes, e inició estudios secundarios que no pudo completar.
A los 14 años comenzó su trayectoria laboral junto a su padre en una estación de servicio. Posteriormente se desempeñó en diversos ámbitos, como depósitos, supermercados, fábricas y comercios gastronómicos. Su recorrido estuvo atravesado por situaciones reiteradas de discriminación vinculadas a su expresión de género, que derivaron en despidos y en la necesidad de realizar reclamos judiciales. En paralelo, llevó adelante distintos procesos de formación a través de cursos y aprendizajes laborales.
Durante su adolescencia estableció vínculos con otras personas trans que influyeron en su trayectoria, entre ellas Karina Baleandi, referente significativa por su visibilidad y acceso a derechos en un período de fuerte exclusión. En las décadas de 1980 y 1990 vivió experiencias de persecución policial, razzias y violencia institucional, en el marco de normativas que criminalizaban a las identidades travestis y trans. En ese contexto, y tras conflictos familiares asociados a su identidad, se independizó alrededor de los 22 años, iniciando la construcción de su vivienda, de la cual es propietaria. A los 25 años comenzó su transición de género mediante intervenciones corporales, proceso que formó parte de la afirmación de su identidad.
A lo largo de su vida sostuvo vínculos familiares y comunitarios significativos. Mantuvo una relación cercana con su madre y con su hermana trans, Débora, y asumió tareas de cuidado tanto de sus hermanas menores como de sus padres durante su vejez y enfermedad. Participó en acciones colectivas por los derechos de las personas trans junto a la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), colaborando en la recolección de firmas para la sanción de la Ley de Identidad de Género. La aprobación de esta normativa posibilitó el acceso a documentación acorde a su identidad.
Asimismo, recorrió distintas regiones del país, incluyendo provincias del norte y la Patagonia. En la actualidad continúa sosteniendo vínculos comunitarios y participando en espacios vinculados a la defensa de los derechos de las personas trans, reafirmando su trayectoria en articulación con los procesos históricos y sociales que atravesaron a su generación.

Fátima Rodriguez Lara

  • FR01
  • Persoon
  • 1973

Nació el 25 de Abril de 1973 en Capital Federal, Once. Fue a la escuela primaria “Provincia de Catamarca” en CABA. Vivió con su familia hasta los 17 años, donde se fue hasta la ciudad de Rosario a realizar su operación con un documento falso. Su transición fue paulatina ya que siempre fue muy femenina. Sus dos grandes amigas y madres trans fueron La Negra Judith y Daniela Romero del Abasto. De joven inicio el trabajo sexual en el boliche confusión y en la calle Godoy Cruz y Oro, Palermo junto con La Latita, La Chichi, La Salteña y La Tamara Castro. Actualmente vive en la ciudad de Rosario siendo enfermera en el “Centro de Salud 7 de Abril de la Universidad Nacional de Rosario” y dirige el “Centro de Noche y Casa de Refugios para Mujeres Trans”, la casa forma parte de la red de protección provincial de Santa Fe. Es parte del grupo de las chicas sobrevivientes del boliche Confusión.

Diana Marina Magalí Muñiz

  • DMMM01
  • Persoon
  • 09/02/1964 - 19/02/2024

Nació el 09/02/1964 en Tigre, Provincia de Buenos Aires. Por la frecuente persecución policial en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, se instaló en la capital de Neuquén en 1988, donde vivió por más de treinta años; con un intervalo, en 1989, en el cual se exilió en Chile. Su mamá trans fue Carla Pericles.
Fue presidenta de la Asociación Conciencia Vihda, grupo de ayuda y prevención del HIV, en Neuquén.
A su regreso a Buenos Aires integró el Archivo de la Memoria Trans (AMT) desde 2017. Se desempeñaba en el área de digitalización aunque también era una referente cuando se necesitaba el testimonio presencial de alguien del AMT porque era una sobreviviente de la violencia policial en la Panamericana, de ataques transfóbicos, de la dictadura, del exilio en Neuquén y Chile.
Falleció en la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, el 19/02/2024, a los pocos días de cumplir 60 años.
Siempre la recordaremos y guardaremos su legado con mucho amor y cariño.

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