Mostrando 103 resultados
Registro de autoridad- CS02
- Persona
- 1967 - presente
Cinthia nació el 21 de diciembre de 1967 en la ciudad de Catriel, provincia de Río Negro, Argentina. Su trayectoria vital se inscribe en los procesos históricos que atravesaron las personas travestis y trans en el país durante las décadas de 1980 y 1990, en un contexto de fuerte exclusión social, criminalización y ausencia de políticas públicas de acceso a derechos básicos.
Durante su adolescencia tardía y juventud comenzó a construir su identidad de género en un escenario marcado por la falta de acceso a información y a sistemas de salud adecuados. Entre los 19 y los 22 años se sometió a múltiples intervenciones con silicona industrial líquida, realizadas en condiciones precarias y sin supervisión médica. Estas prácticas, extendidas en la época ante la inexistencia de alternativas seguras, le generaron complicaciones de salud a largo plazo, incluyendo infecciones, endurecimientos y afecciones sistémicas. Estas experiencias se incorporan posteriormente a su recorrido militante, desde donde aborda la problemática del acceso a la salud para personas trans.
En su juventud y adultez temprana atravesó relaciones afectivas en contextos de desigualdad y violencia de género. Una de ellas, con un integrante de la Policía Bonaerense, se desarrolló en un clima de control, hostigamiento y agresiones físicas, en un período previo a la existencia de dispositivos institucionales de protección. La relación finalizó tras episodios de violencia que la llevaron a desplazarse de su lugar de residencia por motivos de seguridad. Posteriormente, la muerte de su expareja en un procedimiento policial incidió en su trayectoria personal.
En paralelo, desarrolló estrategias de subsistencia vinculadas al trabajo sexual en la vía pública, en un contexto de persecución policial, detenciones arbitrarias y prácticas de extorsión. Estas experiencias favorecieron su acercamiento a espacios de organización colectiva. Se integró a la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), donde participó en acciones de promoción de la salud, formación y acompañamiento comunitario. Asimismo, articuló su militancia con la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), incorporando una perspectiva de derechos laborales.
A lo largo de su recorrido participó en talleres de formación y proyectos de economía social, así como en iniciativas territoriales vinculadas a políticas públicas locales. Con el tiempo, se consolidó como promotora de salud comunitaria, rol que desempeña en la actualidad en el municipio de Avellaneda, donde trabaja en tareas de prevención, acompañamiento y acceso a derechos.
Su trayectoria se encuentra atravesada por la construcción de redes comunitarias y de memoria colectiva, en diálogo con otras activistas travestis y trans. En ese marco, ha participado en espacios de reflexión y debate sobre salud, derechos y reparación histórica. En el presente, continúa desarrollando actividades vinculadas a la promoción de la salud y la militancia comunitaria, aportando desde su experiencia a los procesos de organización y memoria del colectivo travesti-trans en Argentina.
Cinthia
Cinthia was born on December 21, 1967, in the city of Catriel, in the province of Río Negro, Argentina. Her life trajectory is situated within the historical processes experienced by travesti and trans people in Argentina during the 1980s and 1990s, a period marked by severe social exclusion, criminalization, and the absence of public policies guaranteeing access to basic rights.
During her late adolescence and early adulthood, she began to develop and affirm her gender identity in a context characterized by limited access to information and inadequate healthcare services. Between the ages of 19 and 22, she underwent multiple procedures involving industrial liquid silicone, performed in precarious conditions and without medical supervision. These practices, which were widespread at the time due to the lack of safe alternatives, caused long-term health complications, including infections, hardening of the tissues, and systemic conditions. These experiences later became part of her activism, through which she addressed issues surrounding access to healthcare for trans people.
During her youth and early adulthood, she experienced intimate relationships in contexts of inequality and gender-based violence. One of these relationships, with a member of the Buenos Aires Provincial Police, took place in an atmosphere of control, harassment, and physical abuse, at a time when institutional protection mechanisms did not yet exist. The relationship ended following episodes of violence that forced her to leave her place of residence for her own safety. Later, the death of her former partner during a police operation had an impact on her personal trajectory.
At the same time, she developed survival strategies through street-based sex work in a context of police persecution, arbitrary arrests, and extortion. These experiences brought her closer to spaces of collective organization. She joined the Association of Sex Workers of Argentina (AMMAR), where she participated in health-promotion initiatives, training programs, and community support. She also connected her activism with the Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), incorporating a labor-rights perspective into her work.
Throughout her trajectory, she participated in training workshops and social-economy projects, as well as territorial initiatives related to local public policies. Over time, she became established as a community health promoter, a role she continues to carry out today in the municipality of Avellaneda, where she works on prevention, support, and access to rights.
Her life trajectory has been shaped by the construction of community networks and collective memory, in dialogue with other travesti and trans activists. Within this framework, she has participated in spaces for reflection and discussion on healthcare, rights, and historical reparation. Today, she continues to engage in activities related to health promotion and community activism, contributing through her experience to processes of organization and memory within the travesti-trans community in Argentina.
- CG01
- Persona
- 1970 - presente
Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo nació el 9 de noviembre de 1970 en Quilmes, provincia de Buenos Aires, y creció entre Quilmes y Ezpeleta en el seno de una familia conformada por su madre, Rosa Alarcón, su padre y sus hermanos. Desde su infancia manifestó una identidad femenina, encontrando en su madre una figura de acompañamiento en un contexto social marcado por la escasa aceptación de las identidades trans. Cursó el nivel inicial y la escuela primaria en Quilmes, e inició estudios secundarios que no pudo completar.
A los 14 años comenzó su trayectoria laboral junto a su padre en una estación de servicio. Posteriormente se desempeñó en diversos ámbitos, como depósitos, supermercados, fábricas y comercios gastronómicos. Su recorrido estuvo atravesado por situaciones reiteradas de discriminación vinculadas a su expresión de género, que derivaron en despidos y en la necesidad de realizar reclamos judiciales. En paralelo, llevó adelante distintos procesos de formación a través de cursos y aprendizajes laborales.
Durante su adolescencia estableció vínculos con otras personas trans que influyeron en su trayectoria, entre ellas Karina Baleandi, referente significativa por su visibilidad y acceso a derechos en un período de fuerte exclusión. En las décadas de 1980 y 1990 vivió experiencias de persecución policial, razzias y violencia institucional, en el marco de normativas que criminalizaban a las identidades travestis y trans. En ese contexto, y tras conflictos familiares asociados a su identidad, se independizó alrededor de los 22 años, iniciando la construcción de su vivienda, de la cual es propietaria. A los 25 años comenzó su transición de género mediante intervenciones corporales, proceso que formó parte de la afirmación de su identidad.
A lo largo de su vida sostuvo vínculos familiares y comunitarios significativos. Mantuvo una relación cercana con su madre y con su hermana trans, Débora, y asumió tareas de cuidado tanto de sus hermanas menores como de sus padres durante su vejez y enfermedad. Participó en acciones colectivas por los derechos de las personas trans junto a la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), colaborando en la recolección de firmas para la sanción de la Ley de Identidad de Género. La aprobación de esta normativa posibilitó el acceso a documentación acorde a su identidad.
Asimismo, recorrió distintas regiones del país, incluyendo provincias del norte y la Patagonia. En la actualidad continúa sosteniendo vínculos comunitarios y participando en espacios vinculados a la defensa de los derechos de las personas trans, reafirmando su trayectoria en articulación con los procesos históricos y sociales que atravesaron a su generación.
Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo
Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo was born on November 9, 1970, in Quilmes, in the province of Buenos Aires, and grew up between Quilmes and Ezpeleta in a family made up of her mother, Rosa Alarcón, her father, and her siblings. From childhood, she expressed a feminine identity, finding support in her mother within a social context marked by limited acceptance of trans identities. She attended preschool and primary school in Quilmes and began secondary education, which she was unable to complete.
At the age of 14, she began working alongside her father at a service station. She subsequently worked in a variety of settings, including warehouses, supermarkets, factories, and food-service establishments. Her work trajectory was marked by repeated instances of discrimination related to her gender expression, which resulted in dismissals and the need to pursue legal claims. At the same time, she continued her education through vocational courses and workplace-based learning.
During adolescence, she established relationships with other trans people who influenced her life trajectory, including Karina Baleandi, a significant figure whose visibility and access to rights were particularly important during a period of severe exclusion. Throughout the 1980s and 1990s, Claudia experienced police persecution, raids, and institutional violence within a legal framework that criminalized travesti and trans identities. In this context, and following family conflicts related to her identity, she became independent at around the age of 22 and began building her own home, which she owns to this day. At the age of 25, she began her gender transition through body modifications, a process that formed part of the affirmation of her identity.
Throughout her life, she maintained significant family and community relationships. She remained close to her mother and her trans sister, Débora, and took on caregiving responsibilities for both her younger sisters and her parents during their old age and periods of illness. She participated in collective actions in defense of trans people's rights alongside the Association of Travestis, Transsexuals and Transgenders of Argentina (ATTTA), including the collection of signatures supporting the enactment of the Gender Identity Law. The approval of this legislation enabled her to obtain identity documents consistent with her gender identity.
She also traveled extensively throughout the country, including different provinces in northern Argentina and Patagonia. Today, she continues to maintain community ties and participate in spaces dedicated to defending the rights of trans people, reaffirming her life trajectory in connection with the historical and social processes experienced by her generation.
- CPB01
- Persona
- 1970 - 2012
Nació un 22 de octubre de 1970 en La Carlota, provincia de Córdoba. Vivió su adolescencia junto a su familia en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe y luego se mudó a Buenos Aires.
Por su identidad de género sufrió acosos y maltratos y debió exiliarse varios años, primero en Uruguay y luego en Europa.
El 25 de junio de 1993 fundó, junto a María Belén Correa y otras activistas, la Asociación de Travestis de Argentina y fue su coordinadora hasta 1995. Posteriormente la organización pasaría a llamarse Asociación Travestis Transexuales Transgéneros Argentinas (A.T.T.T.A). Con el apoyo de esta asociación, lideraría el movimiento por la derogación en 15 provincias de la Nación Argentina de los Códigos de Faltas; estos códigos criminalizaban las identidades trans. El resultado fue la derogación de estos códigos en 14 provincias.
Fue muy activa su lucha por la aprobación de la Ley de Identidad de Género, que le dio derecho a las personas trans a tener un nombre de elección y a la salud integral.
En septiembre de 2005, fue miembro fundadora e integrante de la comisión directiva de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT). En 2008, realizó actividades varias de prevención e investigación como miembro del Mecanismo Coordinador del País del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria,6, trabajo que realizó con la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) del Ministerio de Salud de la Nación.
Falleció sin poder tener acceso al reconocimiento de su identidad de género ya que la ley fue sancionada poco después de su muerte.
Claudia Pía Baudracco
She was born on October 22, 1970, in La Carlota, in the province of Córdoba. She spent her adolescence with her family in Venado Tuerto, in the province of Santa Fe, and later moved to Buenos Aires.
Because of her gender identity, she experienced harassment and mistreatment and was forced into exile for several years, first in Uruguay and later in Europe.
On June 25, 1993, together with María Belén Correa and other activists, she founded the Association of Travestis of Argentina (Asociación de Travestis de Argentina), serving as its coordinator until 1995. The organization was later renamed the Argentine Association of Travestis, Transsexuals and Transgenders (Asociación Travestis Transexuales Transgéneros Argentinas, A.T.T.T.A.). With the support of this organization, she led the movement to repeal the Misdemeanor Codes in 15 provinces of Argentina. These codes criminalized trans identities. As a result of this struggle, the codes were repealed in 14 provinces.
She was deeply involved in the campaign for the approval of the Gender Identity Law, which established the right of trans people to use their chosen name and to access comprehensive healthcare.
In September 2005, she was a founding member and served on the executive board of the Argentine Federation of Lesbians, Gays, Bisexuals and Trans People (FALGBT). In 2008, she carried out various prevention and research activities as a member of the Country Coordinating Mechanism of the Global Fund to Fight AIDS, Tuberculosis and Malaria. She carried out this work in collaboration with the Directorate of AIDS and Sexually Transmitted Diseases (STD) of the National Ministry of Health.
She died without having been able to obtain legal recognition of her gender identity, as the law was enacted shortly after her death.
- CT01
- Persona
- 1963 - presente
Cristian Trincado, conocido también como Dj Dr. Trincado, nació en Buenos Aires el 27 de septiembre de 1963. Durante su infancia y adolescencia creció en un contexto familiar en el que experimentó tensiones vinculadas a su expresión de género y sexualidad. Desde joven se identificó como marica, una forma de nombrarse que forma parte de su trayectoria y de su pertenencia dentro de las comunidades de la diversidad sexual.
Durante esos años tuvo interés por las artes escénicas y el baile, aunque su entorno familiar orientó su formación hacia actividades alejadas de esos intereses. Frente a esa imposición, encontró espacios propios de identificación en la lectura y en la cultura. Recuerda especialmente el acceso a novelas de Manuel Puig, que tomaba de la biblioteca de su madre, como parte de sus búsquedas personales y de construcción de una mirada sobre sí mismo.
En su juventud compartió espacios de sociabilidad vinculados a la comunidad LGBTQ+, donde estableció vínculos con compañeras y compañeres de trabajo, entre ellas Wendy y Verushka, con quienes compartió noches y experiencias en circuitos nocturnos. Durante su etapa de transición frecuentó Morocco, espacio donde se realizaban fiestas drag y en el que participó junto a amistades en prácticas de montaje y expresión artística.
Durante la década de 1980 atravesó un contexto social marcado por la persecución y criminalización de las identidades disidentes. En esos años fue detenido en reiteradas oportunidades. También se desempeñó como cadete hasta 1985, momento en que inició su trayectoria profesional como DJ, actividad que desarrolló dentro de los circuitos musicales y nocturnos de Buenos Aires.
Su recorrido artístico como Dj Dr. Trincado se inscribe en espacios de encuentro y expresión cultural vinculados a las comunidades LGBTQ+, donde la música, la noche y las prácticas performáticas funcionaron como ámbitos de creación y construcción colectiva.
Actualmente continúa desarrollando actividades laborales y se encuentra finalizando sus estudios secundarios en el Bachillerato Popular Travesti Trans Mocha Celis. Su trayectoria reúne experiencias de formación, trabajo, producción artística y participación en espacios comunitarios que forman parte de la memoria de las disidencias sexuales y de género en Argentina.
Cristian Trincado, also known as DJ Dr. Trincado, was born in Buenos Aires on September 27, 1963. During his childhood and adolescence, he grew up in a family environment in which he experienced tensions related to his gender expression and sexuality. From an early age, he identified as marica, a term he uses to describe himself and one that forms part of his personal trajectory and sense of belonging within sexual diversity communities.
During those years, he developed an interest in the performing arts and dance, although his family environment directed his education toward activities unrelated to these interests. In response to these expectations, he found spaces for self-identification through reading and culture. He particularly recalls reading novels by Manuel Puig, which he borrowed from his mother’s library, as part of his personal exploration and the development of his understanding of himself.
In his youth, he became involved in social spaces connected to the LGBTQ+ community, where he formed relationships with coworkers and fellow community members, including Wendy and Verushka, with whom he shared nights out and experiences within Buenos Aires’ nightlife scene. During his transition, he regularly attended Morocco, a venue known for drag parties, where he participated with friends in practices of drag performance and artistic expression.
Throughout the 1980s, he experienced a social context marked by the persecution and criminalization of dissident identities. During this period, he was detained on several occasions. He also worked as a messenger until 1985, when he began his professional career as a DJ, an occupation he pursued within Buenos Aires’ music and nightlife circuits.
His artistic career as DJ Dr. Trincado developed within spaces of social gathering and cultural expression connected to LGBTQ+ communities, where music, nightlife, and performance practices served as spaces for creativity and collective identity-building.
He currently continues to work and is completing his secondary education at the Mocha Celis Travesti Trans Popular High School. His trajectory brings together experiences of education, employment, artistic production, and participation in community spaces that form part of the history and collective memory of sexual and gender dissidence in Argentina.
- CA01
- Persona
- 1957 - presente
Cristina Arrúa, nacida como Roberto Omar Arrúa en enero de 1957 en el barrio de Mataderos, Ciudad de Buenos Aires, creció en el seno de una familia trabajadora junto a su madre Rosa, su padre, un hermano mayor y varios hermanos menores. Durante su infancia permaneció al cuidado de su abuela mientras su madre trabajaba. Desde temprana edad manifestó una identidad femenina, encontrando espacios de expresión y pertenencia en la ropa, el baile, la música y los ámbitos vinculados a lo femenino.
Durante su niñez asistió a un internado religioso en San Miguel, del que se retiró a los 11 años debido a situaciones de malos tratos y discriminación. Posteriormente continuó sus estudios primarios en escuelas comunes. En el ámbito familiar asumió responsabilidades de cuidado hacia sus hermanas menores, mientras construía un vínculo de especial acompañamiento con su madre. La relación con su padre estuvo atravesada por tensiones vinculadas a su identidad y expresión de género.
A los 14 años comenzó a trabajar para colaborar con la economía familiar. Entre esa edad y los 18 años se desempeñó en un comercio de electrodomésticos y discos ubicado en Barrancas de Belgrano, donde realizó tareas de mantenimiento, limpieza y actividades como disc-jockey. Posteriormente trabajó en Aerolíneas Argentinas, en Aeroparque, y en el Ferrocarril Bartolomé Mitre, desempeñándose en ambos espacios durante aproximadamente cuatro años. En este período avanzó en la expresión pública de su identidad femenina y eligió el nombre Cristina, inspirado en mujeres significativas de su entorno.
Durante las décadas de 1970 y 1980 vivió en un contexto histórico marcado por la persecución policial y estatal hacia las personas trans y homosexuales en Argentina. En los años de la última dictadura cívico-militar atravesó reiteradas detenciones por su identidad y expresión de género, incluyendo pasos por distintas comisarías, el Departamento Central de Policía y la cárcel de Devoto. También desarrolló actividades laborales en espacios donde muchas personas trans construyeron estrategias de supervivencia frente a la exclusión social y la criminalización, especialmente en zonas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
En esos ámbitos construyó redes de apoyo y vínculos comunitarios con otras mujeres trans, quienes conformaron parte de su familia elegida. Entre sus referentes recuerda especialmente a Claudia, a quien reconoce como una figura de acompañamiento y orientación dentro de su recorrido. Con el tiempo logró independizarse, adquirir su propia vivienda y sostener una vida autónoma atravesada por distintos trabajos y experiencias de organización cotidiana.
Si bien no realizó el cambio registral de nombre, mantuvo su identidad como Cristina en sus vínculos sociales y afectivos. Actualmente comparte sus experiencias de vida y memoria con otras generaciones, reivindicando las trayectorias de las personas trans que atravesaron períodos de violencia institucional, exclusión y falta de derechos, y participando en espacios vinculados a la preservación de la memoria colectiva trans en Argentina.
Cristina Arrúa, born Roberto Omar Arrúa in January 1957 in the Mataderos neighborhood of Buenos Aires, grew up in a working-class family with her mother, Rosa, her father, an older brother, and several younger siblings. During her childhood, she was cared for by her grandmother while her mother worked. From an early age, she expressed a female identity and found spaces for self-expression and belonging through clothing, dancing, music, and other aspects of traditionally feminine culture.
As a child, she attended a religious boarding school in San Miguel, which she left at the age of 11 due to mistreatment and discrimination. She later continued her elementary education in mainstream schools. Within her family, she took on caregiving responsibilities for her younger sisters while developing a particularly close and supportive relationship with her mother. Her relationship with her father was marked by tensions related to her gender identity and expression.
At the age of 14, she began working to help support her family. Between the ages of 14 and 18, she worked at an appliance and record store in the Barrancas de Belgrano area, where she performed maintenance and cleaning duties and also worked as a disc jockey. She later worked for Aerolíneas Argentinas at Aeroparque and for the Bartolomé Mitre Railway, spending approximately four years in each position. During this period, she further developed the public expression of her female identity and chose the name Cristina, inspired by significant women in her life.
Throughout the 1970s and 1980s, she lived in a historical context marked by police and state persecution of trans and gay people in Argentina. During the years of the country’s last civic-military dictatorship, she was repeatedly detained because of her gender identity and expression, including periods spent in various police stations, the Central Police Headquarters, and Devoto Prison. She also worked in environments where many trans people developed strategies for survival in response to social exclusion and criminalization, particularly in areas of Buenos Aires and the surrounding Greater Buenos Aires region.
Within these spaces, she built networks of support and community ties with other trans women, who became part of her chosen family. Among the people she remembers as important references is Claudia, whom she recognizes as a source of support and guidance throughout her journey. Over time, she achieved financial independence, purchased her own home, and sustained an autonomous life through different jobs and the everyday forms of organization that shaped her life.
Although she did not legally change her name, she has maintained her identity as Cristina in her social and personal relationships. Today, she shares her life experiences and memories with younger generations, helping preserve the histories of trans people who lived through periods of institutional violence, exclusion, and the denial of basic rights. She also participates in spaces dedicated to preserving Argentina’s collective trans memory.
- DAB01
- Persona
- 1970 - presente
Nació el 20 de diciembre de 1970. Realizó su escolaridad inicial en la ciudad de Mar del Plata hasta los 15 años, momento en el que se trasladó a la Ciudad de Buenos Aires, donde continuó sus estudios en horario nocturno, en un contexto de búsqueda de autonomía y desarrollo personal.
A los 15 años inició su trayectoria artística entre Mar del Plata y Buenos Aires, participando en teatro infantil y formándose en diversas disciplinas vinculadas a las artes escénicas. Esta etapa temprana marcó el comienzo de un recorrido sostenido en el ámbito del espectáculo, caracterizado por la movilidad geográfica y la diversificación de experiencias laborales y artísticas.
A los 17 años viajó a Perú, donde continuó trabajando en teatro para niños. Al año siguiente comenzó su carrera como transformista en la ciudad de Lima, incorporándose a circuitos artísticos nocturnos y ampliando su formación en escena. Durante su estadía en Perú, integró un circo de patinaje sobre hielo con el que recorrió distintas localidades desde Lima hacia el sur del país, extendiendo luego su itinerario hacia el norte de Chile hasta la ciudad de Santiago.
Se estableció en Santiago de Chile durante aproximadamente dos años y medio. En ese período sostuvo su trabajo como transformista y desarrolló otras actividades laborales no vinculadas al campo artístico, en un contexto regional atravesado por circuitos informales de trabajo y circulación de artistas.
A su regreso a la Ciudad de Buenos Aires, se integró al circuito nocturno off, participando en espectáculos en pubs y bares, espacios centrales para el desarrollo de propuestas artísticas vinculadas al transformismo y la diversidad sexual y de género. Entre 1999 y 2000 fue convocado para trabajar en el casino Mario’s House en Brasil, donde se desempeñó como artista transformista, ampliando nuevamente su experiencia internacional.
De regreso en Buenos Aires, continuó su participación en el circuito off durante aproximadamente cuatro años. En enero de 2004 fue convocado por el grupo Caviar, con el que trabajó entre marzo de ese año y fines de 2008. Durante este período participó en espectáculos teatrales, giras y temporadas en distintos escenarios, incluyendo el Teatro Maipo, el Teatro Nacional de Rosario, temporadas en la costa atlántica argentina, el Hotel Conrad de Punta del Este y el Teatro Alcalá de Madrid, donde el grupo realizó una temporada de tres meses.
Tras esta experiencia, en 2009 decidió radicarse en España. Allí fundó en la localidad de Sitges su propia compañía de transformistas y bailarines, denominada Kumas, dando continuidad a su trayectoria artística y a la producción de espectáculos en el ámbito internacional. Actualmente continúa desarrollando su actividad en el campo del transformismo y la escena, sosteniendo una trayectoria vinculada a la creación, la circulación artística y el trabajo colectivo.
Claro. Hice una traducción natural y biográfica, priorizando fluidez en inglés por encima de la literalidad. También cuidé especialmente la terminología relacionada con el transformismo y las artes escénicas para que suene adecuada para un lector angloparlante.
Born on December 20, 1970, he completed his early schooling in the city of Mar del Plata until the age of 15, when he moved to Buenos Aires. There, he continued his education through evening classes while pursuing greater independence and personal development.
At the age of 15, he began his artistic career between Mar del Plata and Buenos Aires, performing in children’s theater and training in various disciplines related to the performing arts. This early period marked the beginning of a sustained career in the entertainment industry, characterized by geographical mobility and a broadening range of artistic and professional experiences.
At 17, he traveled to Peru, where he continued working in children’s theater. The following year, he began his career as a drag performer in the city of Lima, joining the city’s nightlife and artistic circuits while further developing his stagecraft. During his time in Peru, he joined an ice-skating circus troupe that toured various locations from Lima southward, later extending its route into northern Chile and as far as the city of Santiago.
He settled in Santiago, Chile, for approximately two and a half years. During this period, he continued working as a drag performer while also taking on other jobs outside the arts, in a regional context shaped by informal employment networks and the movement of artists across borders.
Upon returning to Buenos Aires, he became involved in the city’s alternative nightlife scene, performing in pubs and bars—important venues for the development of artistic expressions connected to drag performance and sexual and gender diversity. Between 1999 and 2000, he was invited to perform at Mario’s House casino in Brazil, where he worked as a drag artist, further expanding his international experience.
Back in Buenos Aires, he continued performing in the alternative circuit for approximately four years. In January 2004, he was invited to join the group Caviar, with whom he worked from March of that year through the end of 2008. During this period, he took part in theatrical productions, tours, and seasons at a variety of venues, including Teatro Maipo, Teatro Nacional de Rosario, resorts along Argentina’s Atlantic coast, the Conrad Hotel in Punta del Este, and Teatro Alcalá in Madrid, where the group performed for a three-month season.
Following this experience, he decided to settle in Spain in 2009. There, in the town of Sitges, he founded his own company of drag performers and dancers, Kumas, continuing his artistic career and the production of live shows on an international scale.
He continues to work in drag performance and the performing arts, maintaining a career rooted in artistic creation, touring, and collective work.
- DD01
- Persona
- 1967 - presente
Daniela Catalina Díaz, conocida popularmente como “La Sirena de Quilmes”, nació alrededor de 1967 en Las Breñas, provincia del Chaco, y llegó a la provincia de Buenos Aires siendo bebé, cuando su madre Catalina se radicó en la ciudad de Quilmes. Fue la mayor de ocho hermanos y creció en un hogar humilde en la zona de La Colonia, donde su madre ocupó un lugar central como sostén afectivo y económico de la familia.
Desde temprana edad manifestó una identidad femenina y una identificación con elementos asociados al universo de las mujeres, como el cabello largo y la figura de las sirenas, que posteriormente daría origen a su nombre popular. Durante la escuela primaria conoció a Erika, otra niña trans con quien compartió experiencias y conversaciones vinculadas a sus identidades. A comienzos de la década de 1980, durante los corsos de Quilmes, tomó contacto con mujeres trans visibles de la zona sur del conurbano bonaerense, entre ellas Vanesa Meza, Débora, Marisa y Tatiana. Estos encuentros fueron significativos en su proceso de reconocimiento personal y en la construcción de redes con otras mujeres trans. Entre los 14 y 15 años inició tratamientos hormonales y comenzó a expresar públicamente su identidad femenina en un contexto atravesado por la persecución policial, la discriminación y las restricciones para el acceso al trabajo formal.
Durante su juventud participó en carnavales y corsos populares de Quilmes y Berazategui, especialmente junto a la comparsa Las Bacantes, espacios de encuentro comunitario y expresión artística. Como muchas mujeres trans de su generación, atravesó situaciones de hostigamiento y violencia institucional, al tiempo que desarrolló estrategias laborales y redes de apoyo para sostener su vida cotidiana.
A lo largo de su trayectoria realizó diversas actividades comerciales vinculadas a la venta de ropa, calzado y accesorios, estableciendo vínculos con otras personas trans dentro y fuera de Argentina. En la década de 1990 adquirió un terreno en Quilmes e inició la construcción de su vivienda, proyecto que continuó desarrollando durante los años siguientes.
En 2004 migró a Europa, donde residió en distintas ciudades de Italia y Suiza. Durante ese período trabajó, construyó redes con comunidades latinoamericanas, especialmente con compañeras peruanas y brasileñas, y reunió recursos para finalizar su casa en Argentina. También atravesó dificultades vinculadas a su situación migratoria y permaneció detenida en relación con la falta de documentación regular. Regresó a Quilmes entre 2006 y 2007, donde continuó su vida comunitaria y atravesó posteriormente tratamientos médicos vinculados a intervenciones corporales realizadas durante su juventud.
Luego de la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012, realizó la rectificación registral de su identidad. Para ello viajó a Las Breñas, recuperó su partida de nacimiento y eligió el nombre Daniela Catalina Díaz, incorporando el nombre de su madre como reconocimiento al vínculo que acompañó gran parte de su trayectoria.
Actualmente continúa viviendo en Quilmes, participando en espacios comunitarios y acompañando a nuevas generaciones de mujeres trans. Como “La Sirena de Quilmes”, su recorrido forma parte de la memoria colectiva trans de la zona sur bonaerense, integrando experiencias de trabajo, migración, vínculos afectivos y construcción comunitaria.
Daniela Catalina Díaz, popularly known as “La Sirena de Quilmes,” was born around 1967 in Las Breñas, in the province of Chaco, and moved to Buenos Aires Province as an infant when her mother, Catalina, settled in the city of Quilmes. She was the eldest of eight siblings and grew up in a working-class household in the La Colonia area, where her mother played a central role as the family’s emotional and economic support.
From an early age, she expressed a feminine identity and identified with elements associated with women, such as long hair and the figure of the mermaid, which would later give rise to her popular nickname. During primary school, she met Erika, another trans girl with whom she shared experiences and conversations related to their identities. In the early 1980s, during the Quilmes carnival celebrations, she came into contact with visible trans women from the southern districts of Greater Buenos Aires, including Vanesa Meza, Débora, Marisa, and Tatiana. These encounters were significant in her process of self-recognition and in the development of networks with other trans women. Between the ages of 14 and 15, she began hormone treatments and started expressing her feminine identity publicly in a context marked by police persecution, discrimination, and limited access to formal employment.
During her youth, she participated in carnivals and popular corsos in Quilmes and Berazategui, particularly with the Las Bacantes comparsa, which provided spaces for community gathering and artistic expression. Like many trans women of her generation, she experienced harassment and institutional violence while developing strategies for earning a living and building support networks to sustain her everyday life.
Throughout her life, she engaged in various commercial activities involving the sale of clothing, footwear, and accessories, establishing connections with other trans people both within Argentina and abroad. During the 1990s, she acquired a plot of land in Quilmes and began building her home, a project she continued to develop over the following years.
In 2004, she migrated to Europe, where she lived in several cities in Italy and Switzerland. During this period, she worked, built networks within Latin American communities, particularly with Peruvian and Brazilian compañeras, and accumulated resources to complete her home in Argentina. She also faced difficulties related to her immigration status and was detained in connection with irregular documentation. She returned to Quilmes between 2006 and 2007, where she resumed her community life and later underwent medical treatments related to body modifications performed during her youth.
Following the enactment of Argentina’s Gender Identity Law in 2012, she legally changed the gender and name recorded in her official documents. To complete the process, she traveled to Las Breñas, retrieved her birth certificate, and chose the name Daniela Catalina Díaz, incorporating her mother’s name as a tribute to the relationship that had accompanied much of her life.
She currently continues to live in Quilmes, participating in community spaces and supporting younger generations of trans women. As “La Sirena de Quilmes,” her life trajectory forms part of the collective trans memory of southern Greater Buenos Aires, encompassing experiences of work, migration, affective relationships, and community building.
- DV01
- Persona
- 1972 - 2005
Daniela nació el 9 de agosto de 1972 en Cutral Co, en un contexto familiar y social marcado por la discriminación hacia su identidad de género. Durante su infancia y adolescencia atravesó situaciones de acoso, burlas y hostigamiento por parte de su entorno. A los 12 años se fue de su casa debido a la falta de aceptación familiar de su identidad como chica trans. Durante un período vivió en casas de amistades, hasta trasladarse posteriormente a la ciudad de Neuquén.
En Neuquén construyó parte de su trayectoria vital y laboral en un contexto de exclusión que limitaba las posibilidades de acceso de las personas trans a empleos formales. Allí comenzó a trabajar como trabajadora sexual, actividad que desarrolló hasta los 33 años.
Su vida estuvo atravesada por las condiciones de vulnerabilidad y discriminación que afectaron particularmente a las personas trans de su generación, así como por la necesidad de construir redes de apoyo fuera del ámbito familiar para sostener su vida cotidiana.
Daniela fue asesinada a los 33 años. El homicidio no fue esclarecido y su autor nunca fue identificado. Su trayectoria forma parte de las memorias de las personas trans de la Patagonia argentina y de una generación cuyas vidas estuvieron atravesadas por la exclusión familiar, social y laboral, así como por distintas formas de violencia hacia las identidades trans.
Daniela was born on August 9, 1972, in Cutral Co, in a family and social environment marked by discrimination against her gender identity. During her childhood and adolescence, she experienced harassment, bullying, ridicule, and hostility from those around her. At the age of 12, she left home because her family did not accept her identity as a trans girl. For a period of time, she lived with friends before eventually moving to the city of Neuquén.
In Neuquén, she built part of her life and working trajectory in a social context in which access to formal employment was limited for trans people. There, she began working as a sex worker, an occupation she pursued until the age of 33.
Her life was shaped by the conditions of vulnerability and discrimination experienced particularly by trans people of her generation, as well as by the need to build support networks outside the family in order to sustain her everyday life.
Daniela was murdered at the age of 33. The crime was never solved, and her killer was never identified. Her life trajectory forms part of the memories of trans people in Patagonia and of a generation whose lives were shaped by family, social, and economic exclusion, as well as by different forms of violence against trans identities.