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Registro de autoridad

Perla Ámbar Gómez

  • PG03
  • Persona
  • 1969 - presente

Perla Ámbar Gómez nació el 20 de noviembre de 1969 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Fue la mayor de diez hermanos y creció en Alejandro Korn, donde cursó la escuela primaria y parte de la secundaria. Desde temprana edad asumió responsabilidades de cuidado dentro de su familia, especialmente cuando su padre dejó de trabajar y su madre pasó a sostener económicamente el hogar. Ya en la adultez retomó sus estudios y completó la escuela secundaria en Berazategui, alcanzando un objetivo que había postergado durante años.

Desde la infancia percibió que su identidad de género no se correspondía con las expectativas sociales de la época. Durante la adolescencia atravesó un proceso de búsqueda personal acompañado por experiencias de discriminación vinculadas a su expresión de género. El encuentro con travestis y mujeres trans de su entorno resultó significativo para la construcción de su identidad y le permitió encontrar referencias y espacios de pertenencia. Hacia los 24 años comenzó un tratamiento hormonal y asumió públicamente su identidad como Perla. En ese período conoció a Cuqui, una amiga travesti que ocupó un lugar importante en su vida y fue quien le sugirió el nombre Perla, inspirado en la telenovela Perla Negra.

Su trayectoria estuvo atravesada por el contexto de criminalización de las identidades travestis y trans vigente durante buena parte de su vida. Fue víctima de persecución policial, detenciones arbitrarias y otras formas de violencia institucional asociadas a la aplicación de normas contravencionales que sancionaban las expresiones de género. También enfrentó dificultades para acceder a la vivienda, al empleo y a distintos servicios, experiencias vinculadas a las condiciones de exclusión que afectaron históricamente a la comunidad travesti y trans en Argentina.

A lo largo de su vida construyó vínculos afectivos y redes de amistad que funcionaron como espacios de cuidado y pertenencia. Estas redes adquirieron especial relevancia en períodos de vulnerabilidad, entre ellos el incendio de la vivienda familiar, que ocasionó la pérdida de sus pertenencias y profundizó sus dificultades económicas. La comunidad trans y sus amistades constituyeron entonces un sostén fundamental.

Con el reconocimiento legal de la identidad de género y el avance de las políticas de ampliación de derechos, fortaleció su participación en espacios comunitarios y de militancia vinculados a los derechos de las personas trans. Actualmente reside en el sur del Gran Buenos Aires y continúa vinculada a espacios comunitarios, acompañando iniciativas relacionadas con la inclusión laboral, el acceso a derechos y las políticas de reparación histórica. Al mismo tiempo, busca nuevas oportunidades laborales y sostiene un proyecto de vida centrado en su autonomía, el cuidado de sus animales y el acompañamiento de otras personas, aportando desde su experiencia a la construcción de redes de solidaridad y memoria colectiva.

Perla Ámbar Gómez was born on November 20, 1969, in Avellaneda, Buenos Aires Province. She was the eldest of ten siblings and grew up in Alejandro Korn, where she attended primary school and part of secondary school. From an early age, she took on caregiving responsibilities within her family, particularly after her father stopped working and her mother became the household’s primary breadwinner. As an adult, she returned to her studies and completed secondary school in Berazategui, achieving a personal goal she had postponed for many years.

From childhood, Perla felt that her gender identity did not conform to the social expectations of the time. During adolescence, she went through a process of personal exploration shaped by experiences of discrimination related to her gender expression. Her encounters with travestis and trans women in her community became significant to the development of her identity, providing her with important references and a sense of belonging. At around the age of 24, she began hormone treatment and publicly affirmed her identity as Perla. During this period, she met Cuqui, a travesti friend who became an important person in her life and suggested the name Perla, inspired by the telenovela Perla Negra.

Her life unfolded within a context in which travesti and trans identities were criminalized. She experienced police harassment, arbitrary detention, and other forms of institutional violence associated with the enforcement of regulations that sanctioned gender expression. She also faced barriers to accessing housing, employment, and various public services, experiences that reflected the conditions of exclusion historically faced by Argentina’s travesti and trans communities.

Throughout her life, Perla built significant emotional bonds and friendships that provided spaces of care and belonging. These networks became especially important during periods of vulnerability, including a fire at her family home that destroyed her belongings and further intensified her economic difficulties. At that time, her friendships and the trans community became an essential source of support.

Following the legal recognition of gender identity and the expansion of rights-based policies, Perla became increasingly involved in community spaces and activism focused on the rights of trans people. She currently lives in the southern Greater Buenos Aires area and remains connected to community organizations, supporting initiatives related to employment inclusion, access to rights, and historical reparations. At the same time, she continues to seek new employment opportunities and maintains a life project centered on autonomy, caring for her animals, and supporting others, contributing through her experience to the creation of networks of solidarity and collective memory.

Patricia Rassmusen

  • PR02
  • Persona
  • 1965 - 2020

Patricia Rasmussen fue una militante por los derechos de las personas LGBT y una referente del activismo travesti y trans en Mar del Plata. Durante su trayectoria participó en la Red de Personas Viviendo con VIH, donde desarrolló tareas de promoción del testeo, prevención y capacitación, con especial atención a las necesidades de la comunidad travesti y trans.

En 1996 conoció a Belén Correa durante un verano en Mar del Plata. Por entonces, la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), creada en 1993, tenía su principal base de organización en Buenos Aires. A partir de ese encuentro, Patricia participó de la apertura de la primera sede de ATTTA fuera de la ciudad de Buenos Aires, en Mar del Plata, experiencia que contribuyó posteriormente a pensar la organización en una dimensión nacional. Con el tiempo se convirtió en coordinadora de ATTTA en esa ciudad.

Su militancia estuvo vinculada especialmente al acceso a la salud de las personas travestis y trans. Trabajó para promover el acercamiento de profesionales y servicios sanitarios a la comunidad, impulsando espacios de atención y prevención frente a las dificultades de acceso que atravesaban muchas compañeras. También sostuvo tareas de sensibilización y formación en torno al VIH, el testeo y las estrategias de prevención.

Durante los últimos años de su vida se dedicó de tiempo completo al trabajo comunitario y a la militancia. En ese período continuó desarrollando acciones de acompañamiento y promoción de derechos, articulando las demandas de la comunidad travesti y trans con los espacios de salud y las organizaciones sociales.

Patricia compartió durante más de una década su vida con Florencio, quien fue su compañero y una persona significativa en su recorrido afectivo. En distintos momentos de su vida atravesó dificultades vinculadas al consumo de alcohol, y contó con su acompañamiento para afrontarlas.

Patricia Rasmussen murió en febrero de 2020, a los 55 años. Su recorrido forma parte de la historia de organización del movimiento travesti y trans en Mar del Plata, particularmente de los procesos de construcción colectiva orientados al acceso a la salud, la prevención del VIH y la ampliación de derechos.

Patricia Rasmussen was an activist for LGBT rights and a prominent figure in the travesti and trans movement in Mar del Plata. Throughout her life, she was involved with the Network of People Living with HIV, where she worked to promote HIV testing, prevention, and community education, with particular attention to the needs of the travesti and trans community.

In 1996, she met Belén Correa during the summer in Mar del Plata. At the time, the Association of Travestis, Transsexuals and Transgender People of Argentina (ATTTA), founded in 1993, was primarily based in Buenos Aires. Following their meeting, Patricia became involved in establishing ATTTA’s first branch outside the city of Buenos Aires, in Mar del Plata. This initiative later contributed to the organization’s development as a nationwide network. Patricia eventually became ATTTA’s coordinator in Mar del Plata.

Her activism focused particularly on access to healthcare for travesti and trans people. She worked to bring healthcare professionals and services closer to the community, promoting spaces for medical care and prevention in response to the barriers many travesti and trans people faced in accessing healthcare. She also carried out awareness-raising and educational activities related to HIV, testing, and prevention strategies.

During the final years of her life, Patricia devoted herself full-time to community work and activism. She continued to develop initiatives focused on support and the promotion of rights, connecting the needs and demands of the travesti and trans community with healthcare services and social organizations.

For more than a decade, Patricia shared her life with Florencio, her partner and an important figure in her emotional life. At different points in her life, she experienced difficulties related to alcohol use and received his support as she navigated them.

Patricia Rasmussen died in February 2020 at the age of 55. Her life and activism form part of the history of travesti and trans organizing in Mar del Plata, particularly the collective efforts to improve access to healthcare, promote HIV prevention, and advance the rights of travesti and trans people.

Patricia Alexandra Rivas Paladino

  • PR01
  • Persona
  • 1966 - Presente

Patricia Alexandra Rivas Paladino nació el 25 de noviembre de 1966 en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Aunque fue registrada legalmente con el apellido Rivas, durante gran parte de su vida eligió identificarse con el apellido materno Paladino, en relación con la conflictiva relación que mantuvo con su padre y con la falta de reconocimiento de su identidad de género. Desde temprana edad expresó una identidad femenina y durante su adolescencia comenzó a presentarse socialmente como mujer.

A los 14 años inició una relación afectiva que se extendió durante cinco años, período en el que también atravesó situaciones de violencia institucional vinculadas al contexto de persecución hacia las personas trans. Como muchas mujeres trans de su generación, Patricia fue detenida en reiteradas oportunidades bajo los edictos policiales que criminalizaban las expresiones de género disidentes.

Estas prácticas represivas formaron parte de su vida cotidiana durante décadas, especialmente en espacios públicos del conurbano bonaerense. En ese contexto fue conocida por el apodo de “La Correcaminos”, asociado a su capacidad para escapar de las razzias policiales. También fue testigo de la violencia ejercida contra otras compañeras trans, entre ellas Shirley, Vivian, Vanesa y Mónica Ramos, cuyos fallecimientos permanecen en su memoria como parte de una historia colectiva de persecución y exclusión.

Desde los 15 años participó en corsos y carnavales del conurbano bonaerense, integrando agrupaciones como Los Bambis de Tigre, Los Cometas de San Fernando y Los Príncipes de San Isidro. Estos espacios artísticos y comunitarios constituyeron ámbitos de expresión, reconocimiento y encuentro con otras personas trans. Paralelamente desarrolló distintos vínculos afectivos, entre ellos una relación de quince años con Alejandro, con quien compartió una etapa significativa de su vida.

Con el acompañamiento de Alejandro, Patricia se formó como peluquera profesional y obtuvo su diploma en 1997. A partir de esa capacitación abrió su propia peluquería, actividad que le permitió alcanzar autonomía económica y reconocimiento laboral. Tiempo después debió dejar la profesión debido a problemas de visión.
En 2012, tras la sanción de la Ley de Identidad de Género, realizó el trámite de adecuación registral y recibió su Documento Nacional de Identidad con el nombre y género reconocidos legalmente. Posteriormente desarrolló tareas vinculadas al trabajo comunitario y la defensa de derechos. Se desempeñó en el Concejo Deliberante de San Isidro, donde fue la primera mujer trans en ocupar un cargo dentro del Poder Ejecutivo municipal, y participó en iniciativas relacionadas con la salud integral trans, el cupo laboral y la reparación histórica.

Actualmente integra el colectivo Las Históricas Argentinas Sobrevivientes Autoconvocadas, desde donde participa en acciones por la memoria y la reparación de las personas travestis y trans perseguidas por el Estado. Reside en el Área Metropolitana de Buenos Aires y continúa aportando su experiencia en espacios de activismo y construcción comunitaria vinculados a la defensa de los derechos humanos.

Patricia Alexandra Rivas Paladino was born on November 25, 1966, in the Greater Buenos Aires metropolitan area. Although she was legally registered under the surname Rivas, for much of her life she chose to identify herself by her mother’s surname, Paladino, in connection with her difficult relationship with her father and his failure to recognize her gender identity. From an early age, she expressed a feminine identity, and during adolescence she began presenting herself socially as a woman.

At the age of 14, she began a romantic relationship that lasted five years. During this period, she also experienced institutional violence within a broader context of persecution against trans people. Like many trans women of her generation, Patricia was repeatedly detained under police edicts that criminalized gender expressions that challenged social norms.

These repressive practices became part of her everyday life for decades, particularly in public spaces throughout the greater Buenos Aires area. During this period, she became known by the nickname “La Correcaminos,” associated with her ability to evade police raids. She also witnessed violence against other trans women, including Shirley, Vivian, Vanesa, and Mónica Ramos, whose deaths remain part of her memory and of a collective history of persecution and exclusion.

From the age of 15, she participated in corsos and carnival celebrations throughout the greater Buenos Aires area, joining groups such as Los Bambis de Tigre, Los Cometas de San Fernando, and Los Príncipes de San Isidro. These artistic and community spaces provided opportunities for self-expression, recognition, and connection with other trans people. At the same time, she developed several romantic relationships, including a 15-year relationship with Alejandro, with whom she shared a significant period of her life.

With Alejandro’s support, Patricia trained as a professional hairstylist and received her diploma in 1997. She subsequently opened her own salon, an occupation that provided her with economic independence and professional recognition. Some years later, she had to leave the profession because of vision problems.

In 2012, following the passage of Argentina’s Gender Identity Law, she completed the legal process to amend her civil records and received a National Identity Document reflecting her legally recognized name and gender. She later became involved in community work and advocacy. She worked at the San Isidro Deliberative Council, where she became the first trans woman to hold a position within the municipal executive branch, and participated in initiatives related to comprehensive trans healthcare, employment quotas, and historical reparations.

Today, she is a member of Las Históricas Argentinas Sobrevivientes Autoconvocadas, through which she participates in efforts focused on the memory and reparations of travesti and trans people persecuted by the state. She lives in the Greater Buenos Aires metropolitan area and continues to contribute her experience to activism and community-building initiatives dedicated to the defense of human rights.

Pamela Rodriguez

  • PR02
  • Persona
  • 1969 - presente

Pamela nació el 25 de julio de 1969 en la ciudad de Pergamino, provincia de Buenos Aires. A los 14 años fue expulsada de su hogar luego de negarse a cumplir con una práctica social de la época, según la cual se esperaba que los varones fueran llevados a prostíbulos para iniciarse sexualmente. Al manifestarle a su padre que no sentía atracción por las mujeres, fue echada de su casa y quedó tempranamente expuesta a condiciones de exclusión y desprotección.

Tras su expulsión comenzó a ejercer el trabajo sexual siendo muy joven. Su recorrido la llevó por la ciudad de Rosario, la zona de la Panamericana durante la época conocida como la del “caza mariposas”, la ciudad de Buenos Aires y posteriormente Neuquén. Durante esos años atravesó situaciones de consumo problemático de drogas y alcohol, junto con experiencias de abandono y abuso estatal que también afectaron a muchas de sus compañeras. La persecución, la falta de aceptación social, las agresiones y las situaciones de calle formaron parte de las condiciones en las que desarrolló su vida durante su juventud. En este contexto, fue construyendo y profundizando su identidad como mujer trans.

Tras el fallecimiento de su padre en 2005, regresó a su ciudad natal. Allí continuó realizando trabajo sexual hasta 2010, cuando logró incorporarse laboralmente al municipio y dejar esa actividad.

Actualmente vive junto a su familia y seres queridos. Su trayectoria da cuenta de los recorridos de muchas mujeres trans de su generación, atravesados por la expulsión familiar, la exclusión social, la persecución y la falta de acceso a derechos, pero también por procesos de construcción identitaria y búsqueda de alternativas laborales y de vida. Su incorporación al trabajo municipal significó un cambio en su trayectoria laboral, luego de décadas en las que el trabajo sexual constituyó una de las principales alternativas disponibles para las mujeres trans de su generación.

Pamela was born on July 25, 1969, in the city of Pergamino, Buenos Aires Province. At the age of 14, she was expelled from her home after refusing to comply with a social practice of the time in which boys were expected to be taken to brothels to initiate their sexual lives. After telling her father that she was not attracted to women, she was forced to leave home and was consequently exposed at an early age to conditions of exclusion and lack of protection.

Following her expulsion from home, she began engaging in sex work at a very young age. Her trajectory took her to the city of Rosario, the Pan-American Highway area during the period known as the “butterfly hunt,” the city of Buenos Aires, and later Neuquén. During these years, she experienced periods of drug use and alcoholism, as well as situations of abandonment and state abuse that also affected many of her compañeras. Social rejection, persecution, physical attacks, and periods of homelessness were part of the conditions in which she lived during her youth. Within this context, she developed and further affirmed her identity as a trans woman.

Following her father’s death in 2005, she returned to her hometown. There, she continued doing sex work until 2010, when she was able to obtain employment with the municipal government and leave sex work.

She currently lives with her family and loved ones. Her trajectory reflects the experiences of many trans women of her generation, whose lives were shaped by family rejection, social exclusion, persecution, and limited access to rights, as well as by processes of identity formation and the search for alternative forms of work and ways of life. Her entry into municipal employment represented a change in her working trajectory, following decades in which sex work was one of the principal forms of employment available to trans women of her generation.

Pamela Poletti

  • PP01
  • Persona
  • 1964 - presente

Pamela Poletti, también conocida como “La Pole”, “Luci”, “Rut” y “Negri”, nació el 14 de octubre de 1964 en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Creció junto a sus padres, Elvio Poletti y Aurora Lucía Griguela. Desde temprana edad expresó una identidad femenina que no coincidía con las expectativas sociales de la época. Durante su infancia jugaba con muñecas, se dejaba crecer el cabello y desarrollaba distintas formas de expresión vinculadas con lo femenino. Ante estas manifestaciones, su familia recurrió a consultas médicas en busca de explicaciones, en un contexto histórico atravesado por la patologización y la falta de reconocimiento de las identidades diversas.

Su trayectoria educativa se limitó a la escuela primaria. A los 13 años comenzó a trabajar en una tienda, en un contexto de presiones familiares para abandonar aquellas expresiones consideradas inapropiadas respecto de su identidad. A los 17 años fue despedida y posteriormente inició su formación en peluquería femenina, oficio que le permitió adquirir herramientas laborales vinculadas al cuidado y la estética.

Durante su juventud comenzó un proceso de transformación corporal mediante la automedicación hormonal. Entre los 20 y los 25 años recurrió también a prácticas de modificación corporal realizadas por otras mujeres trans de su generación, entre ellas la aplicación de silicona líquida. En esos años estableció vínculos con referentes históricas del movimiento travesti-trans argentino, como Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa y Liza de Capital. Estas redes formaron parte de los espacios de encuentro y pertenencia de una comunidad que durante décadas enfrentó la exclusión de los sistemas de salud y el acceso limitado a procedimientos seguros de afirmación de género.

A diferencia de muchas mujeres trans de su generación, Pamela no atravesó detenciones policiales. Durante la década de 1990 participó de espacios de sociabilidad travesti y gay, especialmente en el boliche Adrenalina, donde compartió experiencias con compañeras de distintas localidades. En ese período realizó trabajo sexual de manera ocasional durante los fines de semana, en espacios que también funcionaron como ámbitos de encuentro, afecto y construcción comunitaria.

A lo largo de su vida mantuvo distintas relaciones afectivas. Su vínculo más prolongado fue con Ricardo, con quien contrajo matrimonio y compartió catorce años y medio hasta su fallecimiento.

Actualmente reside en Chivilcoy y sostiene su vida cotidiana con una pensión y la jubilación de su esposo. Realiza tratamientos médicos vinculados a distintas condiciones de salud y continúa vinculada a la memoria de su generación. Su trayectoria forma parte de las historias de vida preservadas por el Archivo de la Memoria Trans, donde su experiencia contribuye al registro colectivo de las trayectorias travestis y trans en Argentina.

Pamela Poletti, also known as “La Pole,” “Luci,” “Rut,” and “Negri,” was born on October 14, 1964, in Chivilcoy, Buenos Aires Province. She grew up with her parents, Elvio Poletti and Aurora Lucía Griguela. From an early age, she expressed a feminine identity that did not conform to the social expectations of the time. During childhood, she played with dolls, grew her hair long, and developed different forms of expression associated with femininity. In response to these expressions, her family sought medical consultations in an attempt to find explanations, within a historical context shaped by the pathologization and lack of recognition of diverse gender identities.

Her education was limited to primary school. At the age of 13, she began working at a store, amid family pressure to abandon forms of self-expression that were considered inappropriate in relation to her identity. At 17, she was dismissed from the job and subsequently began training in women’s hairstyling, an occupation that provided her with vocational skills related to personal care and aesthetics.

During her youth, she began a process of bodily transformation through self-administered hormone use. Between the ages of 20 and 25, she also underwent body modification practices performed by other trans women of her generation, including the injection of liquid silicone. During these years, she formed relationships with historic figures in Argentina’s travesti and trans movement, including Charo Latessa, Claudia Pía Baudracco, Julia Lagomarsino, María Belén Correa, and Liza de Capital. These networks were part of the spaces of connection and belonging within a community that, for decades, faced exclusion from healthcare systems and limited access to safe gender-affirming procedures.

Unlike many trans women of her generation, Pamela was never subjected to police detention. During the 1990s, she participated in travesti and gay social spaces, particularly at the Adrenalina nightclub, where she shared experiences with compañeras from different towns and cities. During this period, she engaged in sex work occasionally on weekends. These spaces also served as places for social connection, affection, and community building.

Throughout her life, she had several romantic relationships. Her longest relationship was with Ricardo, whom she married and with whom she shared fourteen and a half years until his death.

Pamela currently lives in Chivilcoy, supporting herself through a pension and her late husband’s retirement benefits. She receives medical treatment for various health conditions and remains connected to the memory of her generation. Her life story is preserved in the Archivo de la Memoria Trans as part of the collective record of travesti and trans lives and histories in Argentina.

Pamela Micaela Paisani

  • PP02
  • Persona
  • 1964 - presente

BIOGRAFÍA:
Pamela Micaela Paisani nació en Mendoza en 1964. Poco tiempo después de su nacimiento, su familia se trasladó a Presidente Derqui, provincia de Buenos Aires, localidad donde transcurrió gran parte de su infancia. Es la mayor de cuatro hermanos y creció en una familia de origen italiano. Tras la separación de sus padres, durante algunos años permaneció al cuidado de su abuela, hasta que a los diez años regresó a Presidente Derqui para reencontrarse con su madre, su padrastro —a quien reconoce como su verdadero padre— y sus hermanos.
Desde la infancia se reconoció como una niña y comenzó a construir una identidad femenina en un contexto social en el que las identidades trans eran poco reconocidas y atravesaban distintas formas de exclusión. Durante su adolescencia conversó con su madre sobre su identidad y encontró en su familia un espacio de acompañamiento. Hacia los dieciséis años comenzó a presentarse socialmente como Pamela, nombre con el que fue reconocida por su entorno. En esos años inició su vida independiente y desarrolló distintos trabajos, entre ellos la peluquería, oficio en el que comenzó a formarse desde joven.
Durante su juventud encontró en las murgas y comparsas de José C. Paz espacios de expresión y pertenencia comunitaria. Participó activamente en corsos y actividades artísticas, desarrollando una fuerte vinculación con el baile y la cultura popular. En esos ámbitos fue conocida como “La Rumbera”, nombre asociado a su participación y presencia en los carnavales.
Su trayectoria transcurrió en un período histórico marcado por la persecución policial hacia las personas travestis y trans. Desde fines de la década de 1970 y durante los años siguientes fue detenida en reiteradas oportunidades mediante la aplicación de edictos policiales que criminalizaban la expresión de género. Estas detenciones, que se producían en espacios públicos y lugares de sociabilidad, estuvieron acompañadas por situaciones de hostigamiento, violencia institucional y vulneración de derechos.
A lo largo de su vida desarrolló diversas estrategias laborales frente a la exclusión que atravesaban muchas mujeres trans de su generación. Ejerció el trabajo sexual durante varias décadas, principalmente en General Rodríguez, y posteriormente incorporó otras actividades como la costura, la confección de ropa de trabajo, un almacén y un kiosco propio. En esa localidad construyó su vivienda y consolidó vínculos con vecinas, vecinos y compañeras trans, formando parte de la vida comunitaria durante más de veinticinco años.
En su trayectoria afectiva se destaca la relación que mantuvo durante catorce años con Gustavo, con quien compartió espacios de carnaval y vida familiar. También atravesó procesos de modificación corporal mediante tratamientos hormonales y aplicaciones de silicona industrial, prácticas extendidas entre mujeres trans de su generación ante la falta de acceso a tratamientos médicos seguros, y cuyas consecuencias aún afectan su salud.
En los últimos años se vinculó con organizaciones comunitarias como la Casa Trans del Oeste, donde fortaleció sus redes de acompañamiento y acceso a programas sociales. Retomó sus estudios secundarios en un programa educativo destinado a personas trans y actualmente continúa ese proceso de formación. Tras la sanción de la Ley de Identidad de Género realizó su cambio registral y recibió su Documento Nacional de Identidad con su nombre e identidad reconocidos.
En 2023 fue reconocida por la comunidad de General Rodríguez por su trayectoria como mujer trans y referente local. Actualmente reside en Presidente Derqui, mantiene vínculos con su familia y continúa trabajando desde su hogar en actividades de confección y proyectos comerciales, participando también en espacios comunitarios vinculados a la memoria y los derechos de las personas travestis y trans.

BIOGRAPHY:
Pamela Micaela Paisani was born in Mendoza in 1964. Shortly after her birth, her family moved to Presidente Derqui, in the province of Buenos Aires, where she spent much of her childhood. She was the eldest of four siblings and grew up in a family of Italian descent. Following her parents’ separation, she lived with her grandmother for several years before returning to Presidente Derqui at the age of ten to reunite with her mother, her stepfather—whom she considers her true father—and her siblings.
From childhood, she identified as a girl and began developing a feminine identity within a social context in which trans identities were rarely recognized and were subject to various forms of exclusion. During adolescence, she spoke with her mother about her identity and found support within her family. Around the age of 16, she began presenting herself socially as Pamela, the name by which she became known among those around her. During these years, she began living independently and took on various jobs, including work in hairdressing, a profession she had started training for at a young age.
During her youth, murgas and comparsas in José C. Paz became important spaces of expression and community belonging. She actively participated in carnival celebrations and artistic activities, developing a strong connection to dance and popular culture. In these settings, she became known as “La Rumbera,” a name associated with her participation in and presence at carnival celebrations.
Her life unfolded during a historical period marked by police persecution of travesti and trans people. From the late 1970s onward, she was repeatedly detained under police edicts that criminalized gender expression. These arrests, which took place in public spaces and social settings, were accompanied by harassment, institutional violence, and violations of her rights.
Throughout her life, she developed various ways of supporting herself in response to the exclusion faced by many trans women of her generation. She engaged in sex work for several decades, primarily in General Rodríguez, and later took on other forms of work, including sewing, making work clothes, and running a grocery store and a small convenience shop. In General Rodríguez, she built her home and developed close relationships with neighbors and other trans women, becoming part of the local community for more than 25 years.
Among her long-term relationships, she shared 14 years with Gustavo, with whom she participated in carnival activities and built a life together. She also underwent body modifications through hormone treatments and industrial silicone injections, practices that were widespread among trans women of her generation due to the lack of access to safe medical treatments. The consequences of these procedures continue to affect her health.
In recent years, she became involved with community organizations such as Casa Trans del Oeste, where she strengthened her support networks and access to social programs. She resumed her secondary education through a program designed for trans people and continues her studies today. Following the passage of Argentina’s Gender Identity Law, she legally changed her name and obtained a National Identity Document reflecting her recognized name and gender identity.
In 2023, the community of General Rodríguez recognized her for her life trajectory as a trans woman and local community leader. She currently lives in Presidente Derqui, maintains close ties with her family, and continues to work from home on sewing and clothing projects as well as small business ventures. She also remains involved in community spaces dedicated to the memory and rights of travesti and trans people.

Ornella Vega

  • OTV01
  • Persona
  • 1964 - presente

Nació el 25 de abril de 1964 en Reconquista, provincia de Santa Fe, y creció en la ciudad de Vera junto a sus seis hermanos y hermanas. En 1983 migró a la provincia de Buenos Aires, donde continúa viviendo actualmente. A lo largo de sus primeros años en la provincia residió en Temperley, Glew y Guernica, hasta establecerse en Tigre, donde vive desde hace 28 años.

Al llegar a Buenos Aires comenzó a trabajar como empleada doméstica. Posteriormente se desempeñó como bartender en saunas, departamentos privados y otros espacios. Entre 1985 y 1990 ejerció el trabajo sexual en la zona de Guernica, en un contexto en el que las oportunidades laborales para las personas travestis y trans se encontraban fuertemente restringidas.

Desde 1990 participa en murgas, actividad que forma parte de su trayectoria cultural y comunitaria. En 1992 inició una relación de pareja con Sergio, con quien continúa actualmente.

En 2002 comenzó su participación política y comunitaria en el Movimiento Evita de Tigre. En ese marco se incorporó al comedor comunitario Merendero Los Descamisados, donde desarrolló tareas de acompañamiento y organización. En 2005 participó como referente y acompañante de un grupo de cien niños y niñas durante un viaje a Chapadmalal.

Su recorrido educativo continuó en la adultez. Entre 2013 y 2016 realizó sus estudios secundarios. Posteriormente cursó durante dos años la carrera de Psicología Social en la Escuela de Psicología Social “Pocho Lepratti”, perteneciente a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Desde 2008 trabaja en el Hospital Público Provincial “Magdalena V. de Martínez”, en Pacheco. A partir de 2009 se desempeñó como delegada sindical de ATE en el sector de mucamas y, desde 2021, integra la Junta Interna de ATE del hospital, continuando su participación en espacios de organización y representación de trabajadores.

Desde 2018 trabaja en el Archivo de la Memoria Trans, donde desarrolla tareas de conservación. Su trayectoria reúne experiencias laborales, educativas, culturales, comunitarias y sindicales desarrolladas a lo largo de distintas etapas de su vida, así como su participación sostenida en espacios de organización colectiva y preservación de la memoria travesti y trans.

She was born on April 25, 1964, in Reconquista, Santa Fe Province, and grew up in the city of Vera with her six siblings. In 1983, she moved to Buenos Aires Province, where she continues to live today. During her early years in the province, she lived in Temperley, Glew, and Guernica, before settling in Tigre, where she has lived for the past 28 years.

Upon arriving in Buenos Aires, she began working as a domestic worker. She later worked as a bartender in saunas, private apartments, and other settings. Between 1985 and 1990, she engaged in sex work in the Guernica area of Buenos Aires Province, at a time when employment opportunities for travesti and trans people were severely restricted.

Since 1990, she has participated in murga groups as a dancer, an activity that has been part of her cultural and community life. In 1992, she began a relationship with Sergio, with whom she remains together.

In 2002, she became involved in political and community organizing with the Movimiento Evita in Tigre. Within this movement, she joined the community soup kitchen Merendero Los Descamisados, where she took on responsibilities related to support and organization. In 2005, she served as a community leader and chaperone for a group of one hundred children during a trip to Chapadmalal.

Her educational path continued into adulthood. Between 2013 and 2016, she completed her secondary education. She later studied Social Psychology for two years at the “Pocho Lepratti” School of Social Psychology, part of the Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Since 2008, she has worked at the “Magdalena V. de Martínez” Provincial Public Hospital in Pacheco. Beginning in 2009, she served as an ATE union delegate for the hospital’s housekeeping staff and, since 2021, has been a member of the hospital’s ATE Internal Committee, continuing her involvement in spaces for workers’ organization and representation.

Since 2018, she has worked at the Archivo de la Memoria Trans, where she is involved in conservation work. Her trajectory brings together experiences in employment, education, culture, community organizing, and union activism developed throughout different stages of her life, as well as her sustained participation in collective organizing and the preservation of travesti and trans memory.

Nury Osmar Luis Calcagno

  • NC01
  • Persona
  • 1939 - presente

Nury, nombre por el que es conocida Osmar Luis Calcagno y por el que actualmente también es llamada Omi, nació en la ciudad de Santa Fe el 12 de mayo de 1939, aunque fue inscripta oficialmente el 25 de mayo del mismo año. Creció junto a sus padres y un hermano mayor. Realizó allí sus estudios primarios y cursó el primer año de la escuela secundaria, que interrumpió al incorporarse tempranamente al mundo laboral.

Desde la infancia manifestó interés por el teatro, el baile, el maquillaje, la vestimenta y la interpretación de personajes femeninos. Durante la adolescencia comenzó a vincularse con espacios artísticos y grupos de amistades con intereses compartidos, desarrollando una afinidad por el espectáculo y la música. En Santa Fe asistió a presentaciones de distintas figuras del teatro y de la canción popular, experiencias que acompañaron su acercamiento al mundo artístico.

El nombre artístico Nury surgió a partir de una invitación para participar en un espectáculo de varieté. Posteriormente comenzó a presentarse como transformista en el cabaret Julien de Santa Fe, donde cantaba y participaba en distintos números escénicos. Durante aproximadamente cinco o seis años combinó esta actividad con trabajos en una mueblería, una zapatería y otros comercios.

A los 17 años se trasladó a Buenos Aires en un tren de carga. Durante sus primeros años en la ciudad trabajó como mucamo y en una confitería del barrio de Chacarita. En ese período atravesó la persecución policial hacia las expresiones de género disidentes y fue detenida en reiteradas oportunidades mediante la aplicación de edictos policiales, entre ellos el denominado “2.º H”. Estas prácticas de control y criminalización continuaron durante su juventud y, con menor frecuencia, durante la última dictadura cívico-militar.

A los 25 años conoció a Hugo, oriundo de Córdoba, con quien construyó una relación de pareja de 48 años. Juntos residieron en Hurlingham y posteriormente en Berazategui, donde compartieron una vida familiar y afectiva. Con el tiempo, su madre aceptó la relación y estableció un vínculo cercano con ambos.

Los carnavales ocuparon un lugar central en su trayectoria artística y comunitaria. Desde los 20 años participó en comparsas de Tigre, Avellaneda y Berazategui, entre ellas Los Vacantes y Los Elegantes. Diseñaba y confeccionaba sus propios trajes con la colaboración de personas vinculadas al teatro. También desarrolló actividades relacionadas con el canto, el dibujo y la pintura, e integró un coro de la Coordinadora de Berazategui.

En los últimos años se acercó al Archivo de la Memoria Trans, donde aportó fotografías y documentos personales para la preservación de la memoria colectiva travesti y trans. Actualmente continúa compartiendo su trayectoria y sus archivos personales como parte de la construcción de memorias comunitarias y del reconocimiento de las experiencias de las generaciones que la precedieron.

Nury, the name by which Osmar Luis Calcagno is known and which she is also currently called Omi, was born in the city of Santa Fe on May 12, 1939, although she was officially registered on May 25 of the same year. She grew up there with her parents and an older brother. She completed her primary education and attended the first year of secondary school, which she left when she entered the workforce at an early age.

From childhood, she was drawn to theater, dancing, makeup, clothing, and performing female characters. During her adolescence, she began becoming involved in artistic spaces and social groups with shared interests, while developing a strong affinity for entertainment and music. In Santa Fe, she attended performances by various figures from theater and popular music, experiences that accompanied her growing involvement in the arts.

The stage name Nury emerged from an invitation to participate in a variety show. She later began performing as a transformista at the Julien cabaret in Santa Fe, where she sang and took part in stage performances. For approximately five or six years, she combined this activity with various commercial jobs, including work at a furniture store, a shoe store, and other businesses.

At the age of 17, she moved to Buenos Aires by freight train. During her first years in the city, she worked as a domestic servant and at a confectionery in the Chacarita neighborhood. During this period, she experienced police persecution directed at gender-nonconforming expressions and was arrested repeatedly under the enforcement of police edicts, including the one known as “2.º H.” These practices of surveillance and criminalization continued throughout her youth and, less frequently, during Argentina’s last civic-military dictatorship.

At the age of 25, she met Hugo, who was from Córdoba, and they built a 48-year relationship. They lived together in Hurlingham and later in Berazategui, where they shared a family and affective life. Over time, her mother accepted their relationship and developed a close bond with both of them.

Carnival became a central space in her artistic and community life. From the age of 20, she participated in comparsas in Tigre, Avellaneda, and Berazategui, including Los Vacantes and Los Elegantes. She designed and made her own costumes with the assistance of people connected to the theater. She also pursued activities related to singing, drawing, and painting, and was a member of a choir organized by the Coordinadora de Berazategui.

In recent years, she became involved with the Archivo de la Memoria Trans, where she contributed photographs and personal documents to the preservation of collective travesti and trans memory. She currently continues to share her life story and personal archives as part of the construction of community memory and the recognition of the experiences of the generations that came before her.

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