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Registro de autoridad
Archivo De La Memoria Trans

María Belén Correa

  • MBC01
  • Persona
  • 25/06/1973 - Actualidad

María Belén Correa nació en Olivera, partido de Luján, provincia de Buenos Aires, el 25 de junio de 1973. Creció entre Olivera y la ciudad de Luján, en el seno de una familia trabajadora. Desde su infancia atravesó conflictos vinculados a su identidad de género en un contexto social profundamente hostil hacia las diversidades sexuales. Durante su adolescencia comenzó a vincularse con otras travestis y mujeres trans del conurbano y de la Ciudad de Buenos Aires, encontrando en esa comunidad un espacio de pertenencia y supervivencia frente a la discriminación, la violencia policial y la exclusión familiar y social que marcaban la vida cotidiana de las personas trans en la Argentina de los años ochenta y principios de los noventa.

A comienzos de la década de 1990 se integró al naciente movimiento de diversidad sexual argentino. El 25 de junio de 1993, el mismo día de su cumpleaños, participó junto a Claudia Pía Baudracco y otras activistas en la fundación de la Asociación de Travestis de Argentina, organización pionera que luego se transformaría en A.T.T.T.A. (Asociación Travestis Transexuales Transgéneros Argentinas). Entre 1995 y 2001 fue presidenta de la entidad y una de las principales referentes de la lucha por el fin de los edictos policiales, el reconocimiento de derechos y la visibilidad del colectivo travesti-trans. También integró la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo en Buenos Aires, impulsando que la movilización incorporara espectáculos artísticos y una dimensión celebratoria además de la protesta política.

En esos años desarrolló paralelamente una faceta artística como performer y actriz transformista. Desde mediados de los noventa realizaba shows en fiestas, escenarios comunitarios y actos públicos. Uno de sus números más recordados era su interpretación de Eva Perón con la canción “No llores por mí, Argentina”, presentada tanto en cumpleaños y eventos como en las escalinatas del Congreso durante las primeras marchas del orgullo. Más adelante integró compañías de espectáculos travestis que trabajaban en la costa brasileña, especialmente en Camboriú y otras ciudades del sur de Brasil, experiencia que le permitió profesionalizarse en el escenario y aprender portugués.

La persecución policial, las amenazas y la violencia sufridas por su identidad de género y su militancia la llevaron a abandonar el país en 2001. Se exilió en Estados Unidos y se radicó en Nueva York, donde obtuvo asilo político en 2004. Durante sus primeros años atravesó condiciones precarias, trabajos informales y la necesidad de reconstruir su vida lejos de la Argentina. En ese período también tomó distancia inicial del activismo, aunque luego volvió a involucrarse al advertir la exclusión que sufrían las personas trans migrantes latinoamericanas incluso dentro de espacios LGBT.

En Nueva York retomó entonces una intensa labor comunitaria e internacional. En 2004 fundó, junto a Paty Betancourt, la Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (RedLacTrans), una articulación regional destinada a conectar organizaciones trans de distintos países, impulsar investigaciones sobre salud y VIH, y promover incidencia política ante organismos internacionales como la OPS, la OMS y ONUSIDA. Ese mismo año colaboró con la creación de la Fundación Santamaría en Colombia. Entre 2005 y 2008 participó de congresos, encuentros regionales y campañas internacionales, viajando por América Latina para fortalecer organizaciones locales. También creó en 2005 el proyecto TransEmpowerment NY, ligado al Lower East Side Harm Reduction Center, y en 2006 el grupo Mateando LGTB NY, espacio de encuentro para migrantes LGBT de Argentina y Uruguay.
En 2009 se trasladó a Europa y comenzó a residir entre Madrid y Hannover, Alemania. Allí trabajó en espectáculos nocturnos y atravesó una etapa dedicada principalmente a saldar deudas y estabilizar su situación económica, tomando distancia temporal del activismo regional. En Hannover conoció a Nico, quien luego sería su pareja y esposo. En 2012 regresó a la Argentina para realizar su cambio registral gracias a la Ley de Identidad de Género sancionada ese año, lo que le permitió casarse legalmente con su identidad reconocida y registrar luego el matrimonio en Alemania.

También en 2012, profundamente movilizada por la muerte de Claudia Pía Baudracco y por el recuerdo de numerosas compañeras fallecidas por violencia, VIH-SIDA, abandono estatal o exclusión sanitaria, impulsó la creación del Archivo de la Memoria Trans. El proyecto nació a partir de cajas de fotografías, cartas y documentos conservados por Pía y otras compañeras, y se transformó en una iniciativa colectiva dedicada a rescatar, preservar y difundir la historia del colectivo travesti-trans argentino. Desde 2014 comenzaron las primeras exposiciones públicas y, con el tiempo, el Archivo alcanzó reconocimiento internacional con muestras en instituciones culturales de Argentina, Uruguay, España y Reino Unido.
A fines de 2015 sufrió una grave meningitis cerebral en Alemania que la mantuvo internada durante un año, con riesgo de muerte, pérdida temporaria de la visión y una extensa rehabilitación motriz. Gracias a tratamientos médicos y a un largo proceso de recuperación pudo volver a caminar y retomar gradualmente sus actividades. En 2017 regresó a la Argentina para acompañar nuevas exposiciones del Archivo, que desde entonces continuó creciendo como espacio de investigación, conservación documental, editorial y memoria política.

En 2019 fundó en Alemania Cosmopolitrans, organización orientada al acompañamiento de personas trans migrantes y refugiadas. Durante la pandemia de COVID-19 desarrolló tareas de asistencia y contención comunitaria. En 2021 el Canal Encuentro emitió una serie documental basada en testimonios y materiales del Archivo de la Memoria Trans, cuyo primer episodio estuvo dedicado a su historia.

Actualmente reside en Alemania junto a su esposo, mantiene vínculos permanentes con la Argentina y continúa trabajando de manera remota en el Archivo de la Memoria Trans, en proyectos comunitarios para migrantes trans y en la escritura de sus memorias. Su trayectoria la convirtió en una de las figuras más importantes del activismo travesti-trans latinoamericano y en una referencia central de las luchas por memoria, verdad, justicia y reconocimiento para las personas trans.


María Belén Correa was born in Olivera, Luján district, Buenos Aires Province, on June 25, 1973. She grew up between Olivera and the city of Luján in a working-class family. From childhood, she experienced conflicts related to her gender identity in a social context deeply hostile toward sexual diversity. During her adolescence, she began connecting with other travestis and trans women from Greater Buenos Aires and the City of Buenos Aires, finding in that community a space of belonging and survival amid discrimination, police violence, and family and social exclusion that shaped the daily lives of trans people in Argentina during the 1980s and early 1990s.

At the beginning of the 1990s, she joined Argentina’s emerging sexual diversity movement. On June 25, 1993, her birthday, she participated alongside Claudia Pía Baudracco and other activists in founding the Asociación de Travestis de Argentina, a pioneering organization that later became A.T.T.T.A. (Asociación Travestis Transexuales Transgéneros Argentinas). Between 1995 and 2001, she served as president of the organization and became one of the leading voices in the struggle to end police edicts, secure legal rights, and increase visibility for the travesti-trans community. She also joined the organizing committee of the Pride March in Buenos Aires, helping expand it into both a political protest and a celebratory cultural event.

During those same years, she also developed an artistic career as a performer and drag actress. From the mid-1990s onward, she performed at parties, community venues, and public events. One of her most remembered acts was portraying Eva Perón to the song “Don’t Cry for Me, Argentina,” performed at birthdays, events, and on the steps of the National Congress of Argentina during early Pride marches. Later, she joined travesti performance companies working on the Brazilian coast, especially in Balneário Camboriú and other cities in southern Brazil, where she gained professional stage experience and learned Portuguese.

Police persecution, threats, and violence because of her gender identity and activism led her to leave Argentina in 2001. She went into exile in the United States and settled in New York City, where she was granted political asylum in 2004. Her early years there were marked by precarious conditions, informal jobs, and the challenge of rebuilding her life far from Argentina. During that period, she initially distanced herself from activism, but later reengaged after witnessing the exclusion faced by Latin American trans migrants even within LGBT spaces.

In New York, she resumed intense community and international work. In 2004, together with Paty Betancourt, she founded RedLacTrans, a regional coalition connecting trans organizations across multiple countries, promoting health and HIV research, and advocating before international institutions such as the Pan American Health Organization, the World Health Organization, and UNAIDS. That same year, she collaborated in creating the Fundación Santamaría in Colombia. Between 2005 and 2008, she participated in conferences, regional meetings, and international campaigns throughout Latin America. She also created the TransEmpowerment NY project in 2005, linked to the Lower East Side Harm Reduction Center, and in 2006 founded Mateando LGTB NY, a meeting space for LGBT migrants from Argentina and Uruguay.

In 2009, she moved to Europe and began living between Madrid and Hannover. There she worked in nightlife entertainment and went through a period focused mainly on paying debts and stabilizing her financial situation, taking temporary distance from regional activism. In Hannover, she met Nico, who would later become her partner and husband. In 2012, she returned to Argentina to complete her legal gender recognition under the Gender Identity Law passed that year, allowing her to marry with her recognized identity and later register the marriage in Germany.

Also in 2012, deeply affected by the death of Claudia Pía Baudracco and by the memory of many companions lost to violence, HIV/AIDS, state neglect, or lack of healthcare, she helped launch the Archivo de la Memoria Trans. The project began with boxes of photographs, letters, and documents preserved by Pía and other companions, and became a collective initiative dedicated to rescuing, preserving, and sharing the history of Argentina’s travesti-trans community. From 2014 onward, its first public exhibitions were held, and over time the Archive gained international recognition with shows in cultural institutions across Argentina, Uruguay, Spain, and the United Kingdom.

At the end of 2015, she suffered severe cerebral meningitis in Germany, remaining hospitalized for a year with risk of death, temporary vision loss, and an extensive physical rehabilitation process. Thanks to medical treatment and long recovery, she was able to walk again and gradually resume her activities. In 2017, she returned to Argentina to accompany new exhibitions of the Archive, which continued growing as a center for research, document preservation, publishing, and political memory.

In 2019, she founded Cosmopolitrans in Germany, an organization focused on supporting trans migrants and refugees. During the COVID-19 pandemic, it carried out community assistance and mutual aid work. In 2021, Canal Encuentro aired a documentary series based on testimonies and materials from the Archivo de la Memoria Trans, whose first episode was dedicated to her story.

She currently lives in Germany with her husband, maintains close ties with Argentina, and continues working remotely with the Archivo de la Memoria Trans, community projects for trans migrants, and the writing of her memoirs. Her trajectory has made her one of the most important figures in Latin American travesti-trans activism and a central reference in the struggles for memory, truth, justice, and recognition for trans people.

Marcia Cecilia Alejandra Galván

  • MG02
  • Persona
  • 1972 - presente

Marcia Cecilia Alejandra Galván nació el 5 de marzo de 1972 en la provincia de Santiago del Estero, donde fue inscripta oficialmente el 5 de agosto del mismo año. Creció en una familia numerosa, en un entorno de recursos limitados pero sostenido por vínculos afectivos y comunitarios significativos. Su infancia transcurrió entre la escuela, el barrio y una red de vecinos, docentes y familiares que reconoce como parte de su formación. En ese período también estuvo expuesta a situaciones de violencia de género ejercidas contra su madre por parte de su padre biológico. Alrededor de sus 15 años, su madre se trasladó a la ciudad de Buenos Aires para resguardarse de esa situación, mientras Marcia permaneció en Santiago del Estero junto a sus hermanos, bajo el cuidado del hombre que la crió.

Durante su adolescencia comenzó a vincularse con otras personas de la diversidad sexual y de género, en un contexto en el que aún no contaba con herramientas para nombrar su identidad. En ese proceso estableció lazos con referentes locales como La Pato, Solange, Belén, María Marcela y Tía Joy, con quienes compartió espacios de sociabilidad, participación en comparsas y actividades vinculadas a la producción de vestuario. Estas experiencias fortalecieron su interés por lo artístico y lo comunitario. En paralelo, atravesó situaciones de persecución policial vinculadas a la expresión de su identidad de género, con detenciones reiteradas tanto en Santiago del Estero como posteriormente en la provincia de Buenos Aires, en el marco de prácticas de control y criminalización vigentes en ese período.

A los 25 años se trasladó a la provincia de Buenos Aires, donde se estableció de manera permanente. Durante los primeros años atravesó condiciones de vulnerabilidad social que afectaban de manera extendida a las mujeres trans y travestis. Entre 2003 y 2005 accedió a la colocación de silicona líquida, práctica frecuente en ese contexto, cuyas implicancias en la salud reconoce posteriormente.

En el ámbito laboral, se integró a cooperativas de trabajo y más tarde ingresó al Estado municipal de Pilar. Allí se desempeñó en áreas de saneamiento urbano, niñez, tareas administrativas y como operadora territorial en acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad. De manera paralela, retomó su formación educativa, finalizando sus estudios secundarios en el Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis, experiencia que incidió en el reconocimiento de su identidad y en su vinculación con el colectivo trans.

Desarrolló una trayectoria sostenida de participación social y política. Integró el Movimiento Evita, presidió una cooperativa, impulsó merenderos comunitarios y promovió acciones vinculadas al acceso a derechos de niñas, niños y adolescentes. Desde 2022 participa activamente en organizaciones trans, en defensa de la Ley de Identidad de Género, las políticas de inclusión y los proyectos de reparación histórica para personas travestis y trans.

Actualmente reside en el partido de Pilar, provincia de Buenos Aires, donde continúa su trabajo en el ámbito estatal y su participación en espacios comunitarios y de organización colectiva.

Marcia Cecilia Alejandra Galván was born on March 5, 1972, in Santiago del Estero Province, where her birth was officially registered on August 5 of the same year. She grew up in a large family in a setting of limited resources, sustained by meaningful family and community ties. Her childhood unfolded between school, the neighborhood, and a network of neighbors, teachers, and relatives whom she recognizes as important influences in her upbringing. During this period, she was also exposed to gender-based violence against her mother perpetrated by her biological father. When Marcia was around 15 years old, her mother moved to the city of Buenos Aires to escape the situation, while Marcia remained in Santiago del Estero with her siblings, under the care of the man who raised her.

During adolescence, she began forming relationships with other people from the sexual and gender diversity community, in a context in which she did not yet have the tools to name or define her own identity. During this process, she established ties with local figures such as La Pato, Solange, Belén, María Marcela, and Tía Joy, with whom she shared social spaces, participated in comparsas, and took part in activities related to costume production. These experiences strengthened her interest in artistic and community-based activities. At the same time, she experienced police persecution related to her gender expression, including repeated arrests both in Santiago del Estero and later in Buenos Aires Province, within a broader context of policing and criminalization practices in force at the time.

At the age of 25, she moved to Buenos Aires Province, where she settled permanently. During her first years there, she experienced conditions of social vulnerability that were widespread among transgender and travesti women. Between 2003 and 2005, she underwent liquid silicone injections, a common practice in that context, whose health implications she later came to recognize.

In the workplace, she became involved with worker cooperatives and later joined the municipal government of Pilar. There, she worked in urban sanitation, children’s services, administrative roles, and as a community outreach worker supporting people experiencing vulnerable circumstances. At the same time, she resumed her education and completed her secondary studies at Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis, an experience that contributed to her recognition of her identity and strengthened her ties to the trans community.

She developed a sustained trajectory of social and political participation. She was involved with the Movimiento Evita, served as president of a cooperative, established community soup kitchens and meal programs, and promoted initiatives related to children’s and adolescents’ access to rights. Since 2022, she has been actively involved in trans organizations, advocating for the Gender Identity Law, inclusion policies, and historical reparation initiatives for travesti and transgender people.

She currently lives in Pilar, Buenos Aires Province, where she continues to work in the public sector and participate in community spaces and collective organizing.

Marcela "Tita" Ángela Saibek

  • MT01
  • Persona
  • 1967 - presente

Marcela “Tita” nació el 5 de agosto de 1967 en la Ciudad de Buenos Aires. Creció en un entorno familiar compuesto por su madre, Ángela, y su padre, Alberto. Durante su infancia y adolescencia cursó la educación primaria y secundaria, al tiempo que comenzaba a explorar su identidad en un contexto social marcado por la hostilidad hacia las identidades travestis y trans. Recuerda que a los 12 años comenzó a frecuentar el centro de la ciudad, experiencia que señala como un momento temprano de contacto con otros espacios de sociabilidad.

A los 14 años fue detenida por primera vez en su propio barrio, en un período atravesado por la represión estatal. A partir de entonces, las detenciones se volvieron una constante en su vida, tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en distintos puntos del conurbano bonaerense. Estas experiencias se inscriben en el marco de la persecución sistemática ejercida sobre las identidades travestis y trans durante décadas, a través de edictos policiales y prácticas de control territorial.

A los 18 años inició procesos de modificación corporal mediante la aplicación de siliconas, práctica extendida en la época ante la falta de acceso a sistemas de salud integrales y respetuosos de las identidades trans. Con el paso del tiempo, estas intervenciones derivaron en problemas de salud que continúan afectándola en la actualidad, lo que da cuenta de las condiciones estructurales en las que muchas personas travestis y trans construyeron sus identidades.

Desde joven, Marcela desarrolló estrategias de subsistencia vinculadas al trabajo sexual, actividad que desempeñó en distintos barrios de la ciudad y el conurbano. En ese recorrido, construyó redes afectivas y comunitarias con otras compañeras travestis, con quienes compartió espacios de trabajo y sociabilidad. También mantuvo vínculos de pareja, entre ellos una relación con una persona vinculada a un boliche de ambiente travesti.

Paralelamente, se formó y trabajó como esteticista, oficio que continúa ejerciendo hasta el presente. Esta actividad se consolidó como una alternativa laboral sostenida en el tiempo, en un contexto históricamente restrictivo para el acceso al empleo formal de las personas trans.

Hace aproximadamente dos décadas se encuentra en pareja con su actual esposo, con quien comparte su vida cotidiana. En la actualidad, describe su presente atravesado por las dificultades económicas, comunes a su entorno, y por la búsqueda de bienestar dentro de esas condiciones. Su trayectoria refleja las múltiples dimensiones —familiares, laborales, comunitarias y de supervivencia— que configuran las experiencias de vida de las personas travestis y trans en Argentina, así como las formas en que han construido sus propios recorridos en contextos de exclusión y desigualdad.

Marcela “Tita” was born on August 5, 1967, in the City of Buenos Aires. She grew up in a family that included her mother, Ángela, and her father, Alberto. During her childhood and adolescence, she attended primary and secondary school while beginning to explore her identity in a social context marked by hostility toward travesti and transgender identities. She recalls that at the age of 12, she began spending time in the city center, an experience she identifies as an early point of contact with other spaces of social interaction.

At the age of 14, she was arrested for the first time in her own neighborhood, during a period marked by state repression. From then on, arrests became a constant throughout her life, both in the City of Buenos Aires and in different areas of Greater Buenos Aires. These experiences took place within a broader context of systematic persecution of travesti and transgender people that continued for decades through police edicts and territorial policing practices.

At the age of 18, she began altering her body through the injection of silicone, a widespread practice at the time amid the lack of access to comprehensive healthcare that respected transgender identities. Over time, these procedures led to health problems that continue to affect her today, reflecting the structural conditions under which many travesti and transgender people shaped and affirmed their identities.

From a young age, Marcela developed survival strategies connected to sex work, an activity she carried out in different neighborhoods of the city and Greater Buenos Aires. Throughout this experience, she built affective and community networks with other travesti companions, with whom she shared work and social spaces. She also had several romantic relationships, including one with a person connected to a nightclub frequented by the travesti community.

At the same time, she trained and worked as an esthetician, a profession she continues to practice today. This occupation became a sustained source of employment over the years, in a context historically marked by significant barriers to formal employment for transgender people.

For approximately two decades, she has been in a relationship with her current husband, with whom she shares her everyday life. Today, she describes her present as shaped by economic difficulties common to those around her, as well as by the pursuit of well-being within those circumstances. Her trajectory reflects the multiple dimensions—family, work, community, and survival—that have shaped the lives of travesti and transgender people in Argentina, as well as the ways in which they have forged their own paths within contexts of exclusion and inequality.

Marcela Navarro

  • MN01
  • Persona
  • 1968 - Actualidad

Lara Marcela Navarro nació el 9 de Julio de 1968 en el Hospital Castex, en el partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires. Es hija de Enrique Laurindo Navarro y Elsa Malvina Díaz, y creció en una familia numerosa de fuerte identidad peronista y activa participación política. Pasó sus primeros años en Billinghurst y luego se trasladó junto a su familia a José C. Paz, donde se establecieron definitivamente. Tiene ocho hermanos, uno de ellos desaparecido.

Desde la infancia comenzó a percibirse distinta de lo esperado para el género asignado al nacer. A los seis años ya manifestaba atracción por la ropa femenina y el deseo de vincularse principalmente con niñas. Cursó sus estudios primarios en el Instituto San Pedro, una escuela privada católica, donde sus expresiones de feminidad generaron rechazo y preocupación institucional. Fue sometida allí a tratamientos psicológicos orientados a corregir su identidad y orientación, mientras a su madre le decían que padecía una enfermedad mental. Hacia los trece años, sus padres comprendieron que esas prácticas no cambiarían su realidad y exigieron que cesaran.

Durante la niñez y la preadolescencia atravesó sentimientos de tristeza, depresión y opresión por la condena social hacia su identidad. Buscó refugio en la espiritualidad y acudió a la Iglesia para consultar si Dios podía aceptarla tal como era, pero fue rechazada por el sacerdote del colegio, quien la expulsó y no le permitió regresar. Años más tarde, ya cerca de los dieciocho años, encontró otro camino espiritual al ser invitada por una compañera trans conocida como “Pipi” a un templo afrobrasileño en José C. Paz. Allí conoció un espacio diverso y acogedor, frecuentado por personas gays, lesbianas, travestis y afrodescendientes. Continuó participando en esa comunidad religiosa y, desde 1999, es May de Santos (Iyalorixá), desempeñándose como guía espiritual de personas allegadas a su templo.

Durante la adolescencia inició su transición con el apoyo de su madre. Ante la ausencia de información pública sobre identidades trans, buscó orientación en compañeras mayores de su barrio. En 1985, siendo muy joven, comenzó a ejercer el trabajo sexual como forma de subsistencia y búsqueda de independencia económica. Con ayuda de una compañera llamada Patricia aprendió a cuidarse, defenderse y manejar dinero. También logró ahorrar durante un tiempo para realizarse colocaciones informales de silicona, práctica común y riesgosa en aquella época ante la falta de acceso a la salud. Poco después dejó la casa familiar tras conflictos con su padre vinculados a sus horarios, la vida nocturna y su necesidad de autonomía, y pasó a convivir con otras compañeras trans.

Su juventud estuvo marcada por la persecución policial sistemática. Fue detenida por primera vez siendo menor de edad, incluso mientras hacía compras cerca de su casa. Luego sufrió reiteradas detenciones por aplicación de los edictos policiales, especialmente el artículo 92, que castigaba vestir ropa “contraria al sexo”, y el artículo 68, utilizado para criminalizar el ejercicio o la supuesta sospecha de prostitución. Muchas veces bastaba esperar un colectivo para ser arrestada. También padeció golpes, hostigamientos y largos encierros, experiencias que la marcaron profundamente y despertaron en ella una temprana conciencia política.

A pesar de ese contexto, desarrolló una fuerte disciplina económica. Ahorró dinero, compró dólares, abrió cuentas bancarias e invirtió en terrenos en José C. Paz y General Rodríguez. Construyó su propia casa y realizó pequeñas inversiones pensando en el futuro. También viajó a Uruguay y Brasil para trabajar y alejarse por períodos de la violencia local. Aunque muchas compañeras emigraron a Europa, decidió permanecer en la Argentina convencida de que la situación algún día cambiaría.

En su vida afectiva, alrededor de los veinte años conoció a Miguel, un hombre cisgénero con quien mantuvo una relación de aproximadamente quince años. Convivieron y formaron hogar, siendo además aceptada por la familia de él. Tras esa separación mantuvo otra relación extensa con una pareja llamada Juan, también de alrededor de quince años.

Hacia fines de la década de 1990 comenzó a involucrarse activamente en la militancia por los derechos de las personas trans, impulsada por la muerte y desaparición de muchas compañeras víctimas de la violencia institucional. En 1998 empezó a participar en reclamos por la derogación de los edictos policiales y por el derecho a una vida digna. Más adelante trabajó en la zona de Chacarita, en la ciudad de Buenos Aires, donde conoció a referentes históricas como Lohana Berkins y Diana Sacayán. Recuerda especialmente las recorridas territoriales de Sacayán repartiendo preservativos, convocando reuniones y promoviendo la organización comunitaria.

Desde el año 2000 milita en la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA). Ese mismo año comenzó a impulsar en José C. Paz políticas de inclusión laboral para personas trans, reclamo que más adelante logró avances con apoyo de sectores del Concejo Deliberante local. También se formó como promotora de salud junto a ATTTA y la Fundación Huésped, desempeñándose en tareas de prevención y acompañamiento comunitario.

Durante la pandemia reforzó su militancia territorial, participando en redes de asistencia alimentaria y sanitaria para compañeras en situación de vulnerabilidad. En los últimos años retomó además sus estudios secundarios en la Casa Trans, una deuda pendiente desde la adolescencia.

Desde el 15 de diciembre de 2023 trabaja en el Archivo de la Memoria Trans Argentina, espacio que considera propio y desde el cual busca preservar las historias de quienes resistieron antes que su generación. Se define orgullosa de José C. Paz, de su recorrido y de pertenecer a una generación pionera que luchó cuando aún no existían derechos reconocidos.


Marcela Navarro was born on July 9, 1968, at Hospital Castex in the district of General San Martín, Buenos Aires Province, Argentina. She is the daughter of Enrique Laurindo Navarro and Elsa Malvina Díaz, and grew up in a large family with a strong Peronist identity and active political participation. She spent her early childhood in Billinghurst and later moved with her family to José C. Paz, where they settled permanently. She has eight siblings, one of whom was disappeared.

From childhood, she began to perceive herself as different from what was expected of the gender assigned to her at birth. At six years old, she was already drawn to feminine clothing and wanted primarily to socialize with girls. She attended primary school at Instituto San Pedro, a private Catholic school, where her feminine expressions generated rejection and institutional concern. She was subjected there to psychological treatments intended to correct her identity and orientation, while her mother was told that her daughter suffered from a mental illness. Around the age of thirteen, her parents understood that these practices would not change her reality and demanded that they stop.

During childhood and early adolescence, she experienced sadness, depression, and oppression because of the social condemnation of her identity. She sought refuge in spirituality and turned to the Church, asking whether God could accept her as she was, but she was rejected by the school priest, who expelled her and did not allow her to return. Years later, around the age of eighteen, she found another spiritual path when a trans friend known as “Pipi” invited her to an Afro-Brazilian temple in José C. Paz. There she encountered a welcoming and diverse space frequented by gay, lesbian, travesti, and Afro-descendant people. She continued participating in that religious community and, since 1999, has been a May de Santos (Iyalorixá), serving as a spiritual guide to people connected to her temple.

During adolescence, she began her transition with the support of her mother. In the absence of public information about trans identities, she sought guidance from older trans women in her neighborhood. In 1985, while still very young, she began sex work as a means of survival and economic independence. With the help of a friend named Patricia, she learned how to protect herself, defend herself, and manage money. She also saved enough to undergo informal silicone injections, a common and dangerous practice at the time due to lack of access to healthcare. Soon afterward, she left the family home following conflicts with her father related to her schedule, nightlife, and desire for autonomy, and moved in with other trans women.

Her youth was marked by systematic police persecution. She was first detained while still a minor, even while shopping near her home. She later endured repeated arrests under police edicts, especially Article 92, which punished wearing clothing “contrary to one’s sex,” and Article 68, used to criminalize sex work or even the suspicion of it. At times, simply waiting for a bus was enough to be arrested. She also suffered beatings, harassment, and long periods of confinement, experiences that deeply marked her and awakened an early political consciousness.

Despite this context, she developed strong financial discipline. She saved money, bought U.S. dollars, opened bank accounts, and invested in land in José C. Paz and General Rodríguez. She built her own home and made small investments with the future in mind. She also traveled to Uruguay and Brazil to work and temporarily escape local violence. Although many of her peers emigrated to Europe, she chose to remain in Argentina, convinced that one day things would change.

In her personal life, around the age of twenty she met Miguel, a cisgender man with whom she maintained a relationship for approximately fifteen years. They lived together and built a home, and she was accepted by his family. After that separation, she had another long-term relationship with a partner named Juan, lasting around fifteen years as well.

Toward the end of the 1990s, she became actively involved in the struggle for trans rights, driven by the deaths and disappearances of many friends who were victims of institutional violence. In 1998, she began participating in campaigns to repeal the police edicts and demand the right to live with dignity. Later, while working in Chacarita in the city of Buenos Aires, she met historic activists such as Lohana Berkins and Diana Sacayán. She especially remembers Sacayán’s street outreach work distributing condoms, calling meetings, and encouraging community organization.

Since 2000, she has been active in the Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA). That same year, she began advocating in José C. Paz for employment inclusion policies for trans people, efforts that later achieved progress with the support of members of the local council. She also trained as a health promoter alongside ATTTA and Fundación Huésped, carrying out prevention and community support work.

During the pandemic, she intensified her grassroots activism, participating in food and health assistance networks for trans women in vulnerable situations. In recent years, she also resumed her secondary education at Casa Trans, fulfilling a long-standing unfinished goal from adolescence.

Since December 15, 2023, she has worked at the Archivo de la Memoria Trans Argentina, a space she considers her own and through which she seeks to preserve the stories of those who resisted before her generation. She defines herself as proud of José C. Paz, of her life journey, and of belonging to a pioneering generation that fought when rights had not yet been recognized.

Malva Solís

  • MS01
  • Persona
  • 1919 - 2015

Malva Solís nació en 1919 en Chile. Mujer trans de nacionalidad chilena, llegó a Argentina en 1943 y permaneció en el país hasta su fallecimiento, en 2015, a los 96 años. Según su propio relato, atravesó la cordillera de los Andes a pie en busca de un mejor destino. Su llegada estuvo atravesada por experiencias de persecución y estigmatización vinculadas a su identidad.

A los 17 años, poco después de su llegada a Argentina, fue detenida y trasladada a la cárcel de Devoto. Durante ese período, otra mujer trans le otorgó el nombre Malva, que adoptó como parte de su identidad. Este episodio forma parte de una trayectoria atravesada por las formas de persecución y criminalización que afectaron históricamente a las personas trans.

Durante la década de 1950, participó en Maricones Unidos Argentinos (MUA), organización desde la cual desarrolló su participación comunitaria y defendió el derecho a la identidad. Su recorrido se inscribe en las primeras experiencias de organización colectiva de las disidencias sexuales y de género en Argentina, en un contexto marcado por la vigilancia, la persecución y la exclusión social.

A lo largo de su vida desarrolló diversos oficios y saberes. Trabajó como cocinera y vestuarista, y también se dedicó a la escritura. En su etapa adulta mayor continuó vinculada a actividades que formaban parte de su vida cotidiana y de sus intereses personales: disfrutaba escribir poesía, leer y cuidar su jardín.

Durante sus últimos años experimentó dificultades para movilizarse y desarrolló una discapacidad. Falleció en Argentina en 2015, a los 96 años.

La trayectoria de Malva Solís permite recuperar la experiencia de una mujer trans migrante que construyó su vida en Argentina durante gran parte del siglo XX, atravesando contextos de persecución y exclusión y participando, a su vez, de espacios tempranos de organización comunitaria. Su recorrido reúne migración, construcción identitaria, militancia, trabajo y producción escrita, y forma parte de las memorias de las generaciones mayores de personas trans en Argentina.

Malva Solís was born in Chile in 1919. A transgender woman of Chilean nationality, she arrived in Argentina in 1943 and remained in the country until her death in 2015, at the age of 96. According to her own account, she crossed the Andes on foot in search of a better future. Her arrival in Argentina was shaped by experiences of persecution and stigma related to her gender identity.

At the age of 17, shortly after arriving in Argentina, she was arrested and taken to Devoto Prison. During that period, another transgender woman gave her the name Malva, which she adopted as part of her identity. This episode was part of a life trajectory shaped by the forms of persecution and criminalization that historically affected transgender people.

During the 1950s, she participated in Maricones Unidos Argentinos (MUA), an organization through which she became involved in community organizing and advocated for the right to identity. Her trajectory forms part of the early experiences of collective organizing among sexual and gender minorities in Argentina, in a context marked by surveillance, persecution, and social exclusion.

Throughout her life, she developed a range of occupations and skills. She worked as a cook and costume designer and also devoted herself to writing. In her later years, she remained engaged in activities that were part of her daily life and personal interests: she enjoyed writing poetry, reading, and tending to her garden.

During her final years, she experienced difficulties with mobility and developed a disability. She died in Argentina in 2015 at the age of 96.

Malva Solís's life offers a record of the experience of a transgender migrant woman who built her life in Argentina over much of the twentieth century, navigating contexts of persecution and exclusion while also participating in early forms of community organizing. Her trajectory encompasses migration, identity formation, activism, work, and literary expression, and forms part of the collective memory of older generations of transgender people in Argentina.

Luisa Paz

  • LP01
  • Persona
  • 1963 - presente

Luisa Paz nació en Santiago del Estero el 19 de agosto de 1963, donde vivió hasta fines de 1983. Ese año se trasladó a Buenos Aires, ciudad en la que permaneció hasta 1996. Su estadía estuvo atravesada por un período que identifica como uno de los momentos más duros y violentos de represión hacia las personas travestis y trans, en un contexto caracterizado por la persecución y la violencia institucional.

En 1996 regresó a Santiago del Estero y volvió a vivir junto a su madre. A partir de su experiencia y de los procesos de organización colectiva de las comunidades travestis y trans, en el año 2000 comenzó su participación militante en la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), organización desde la cual continúa desarrollando su trayectoria hasta la actualidad.

Su recorrido militante se encuentra vinculado a la defensa de los derechos de las personas travestis y trans y a la construcción de herramientas frente a las situaciones de violencia y vulneración de derechos que históricamente atravesaron a estas comunidades. Su trayectoria articula la experiencia territorial en Santiago del Estero con los procesos de organización y activismo desarrollados a nivel nacional.

Actualmente trabaja en el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, en el área de Coordinación de Prevención y Abordaje de la Violencia Institucional. Desde este ámbito continúa desarrollando tareas vinculadas con la prevención y el abordaje de situaciones de violencia institucional, dando continuidad a un recorrido iniciado con su incorporación a la militancia travesti-trans en el año 2000.

Luisa Paz was born in Santiago del Estero on August 19, 1963, where she lived until the end of 1983. That year, she moved to Buenos Aires, where she remained until 1996. Her years in Buenos Aires coincided with a period she describes as one of the harshest and most violent periods of repression experienced by travesti and transgender people, within a broader context of persecution and institutional violence.

In 1996, she returned to Santiago del Estero and moved back in with her mother. Drawing on her own experiences and the collective organizing of travesti and transgender communities, she became involved in activism with the Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) in 2000, an organization with which she has remained involved ever since.

Her activism has focused on defending the rights of travesti and transgender people and on developing strategies to address the violence and violations of rights that have historically affected these communities. Her trajectory connects her local experience in Santiago del Estero with broader processes of travesti-trans organizing and activism at the national level.

She currently works at the Ministry of Women, Genders and Diversity, within the Coordination Office for the Prevention and Response to Institutional Violence. In this capacity, she continues to carry out work related to preventing and addressing situations of institutional violence, continuing a path of activism that began with her involvement in the travesti-trans movement in 2000.

Laura Mikaela Gallardo

  • LG01
  • Persona
  • 1972 - presente

Laura Mikaela Gallardo nació el 28 de abril de 1972 en un pequeño pueblo de la provincia de Santa Fe. Durante su infancia y adolescencia inició un proceso de construcción de su identidad de género en un contexto social caracterizado por la falta de reconocimiento y derechos para las personas trans. A los 14 años comenzó su transición y, durante ese período, transitó distintas localidades, entre ellas la ciudad de Santa Fe, Catamarca y San Nicolás, en búsqueda de espacios donde pudiera desarrollar su vida de acuerdo con su identidad.
A los 16 años asumió el cuidado de Alejandro, un bebé que pasó a formar parte central de su trayectoria personal. Desde entonces sostuvo su crianza y acompañamiento, procurando garantizar su bienestar y educación en un contexto atravesado por dificultades económicas y sociales. Esta responsabilidad fue un eje significativo en sus decisiones personales y laborales.
Durante la década de 1990 se radicó en el conurbano bonaerense. En Berazategui contó con el acompañamiento de Marilyn, una amiga trans que la recibió y la acompañó en una nueva etapa de su vida. Como muchas mujeres trans de su generación, ante las restricciones para acceder al empleo formal recurrió al trabajo sexual como estrategia de subsistencia. En esos años atravesó situaciones de persecución policial, detenciones y violencia institucional, en un período marcado por la criminalización de las identidades trans.
En 1996 conoció a Raúl en el boliche Fénix, con quien inició una relación afectiva que continúa hasta la actualidad. Durante esos años mantuvo también un vínculo constante con Alejandro, a quien visitaba en Santa Fe y acompañaba en su desarrollo.
En octubre de 2000 decidió dejar el trabajo sexual y, junto a Raúl, se trasladó a Florencio Varela, donde inició una nueva etapa vinculada al trabajo independiente y la construcción de un proyecto de vida estable. Participó en redes comunitarias de intercambio, realizó diversas actividades laborales y desarrolló emprendimientos comerciales vinculados a la venta por catálogo, que posteriormente dieron lugar a un negocio propio de blanquería y lencería.
Laura también participó en espacios de organización social. Formó parte del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón y estuvo presente el 26 de junio de 2002 en el Puente Pueyrredón, durante la jornada en la que fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. Posteriormente completó sus estudios primarios y secundarios y continuó con procesos de formación.
En 2010 contrajo matrimonio con Raúl tras la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario. En 2012 accedió a la rectificación registral de su identidad a partir de la Ley de Identidad de Género. Desde 2014 trabaja como administrativa en la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Municipalidad de Florencio Varela y participa en la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTA), junto a referentes del movimiento trans como Marcela Romero y Claudia Pía Baudracco, desarrollando acciones vinculadas a la ampliación y defensa de derechos de las personas trans.

Laura Mikaela Gallardo was born on April 28, 1972, in a small town in the province of Santa Fe. During her childhood and adolescence, she began a process of constructing her gender identity in a social context characterized by the lack of recognition and rights for trans people. At the age of 14, she began her transition and, during this period, lived in different places, including the city of Santa Fe, Catamarca, and San Nicolás, in search of spaces where she could live her life in accordance with her identity.

At the age of 16, she took responsibility for the care of Alejandro, a baby who became a central part of her personal trajectory. From then on, she supported his upbringing and accompanied him throughout his development, seeking to ensure his well-being and education in a context marked by economic and social difficulties. This responsibility became a significant factor in her personal and professional decisions.

During the 1990s, she settled in Greater Buenos Aires. In Berazategui, she received support from Marilyn, a trans friend who welcomed her and accompanied her during a new stage of her life. Like many trans women of her generation, faced with restrictions on access to formal employment, she turned to sex work as a means of subsistence. During those years, she experienced police persecution, detentions, and institutional violence, in a period marked by the criminalization of trans identities.

In 1996, she met Raúl at the Fénix nightclub, with whom she began a romantic relationship that continues to this day. During those years, she also maintained a close relationship with Alejandro, whom she visited in Santa Fe and supported throughout his development.

In October 2000, she decided to leave sex work and, together with Raúl, moved to Florencio Varela, where she began a new stage focused on independent work and the construction of a stable life project. She participated in community exchange networks, carried out various types of work, and developed commercial ventures related to catalog sales, which later led to her own business selling household linens and lingerie.

Laura also participated in spaces for social organization. She was a member of the Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón and was present at Puente Pueyrredón on June 26, 2002, during the day when Maximiliano Kosteki and Darío Santillán were killed. She subsequently completed her primary and secondary education and continued her training.

In 2010, she married Raúl following the enactment of the Equal Marriage Law. In 2012, she obtained the legal rectification of her identity under the Gender Identity Law. Since 2014, she has worked as an administrative employee in the Undersecretariat for Human Rights of the Municipality of Florencio Varela and has participated in the Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTA), alongside prominent figures of the trans movement such as Marcela Romero and Claudia Pía Baudracco, developing initiatives related to the expansion and defense of the rights of trans people.

Kouka García

  • KG01
  • Persona
  • 29/05/1954 - Actualidad

La Kouka García nació en Esperanza, provincia de Santa Fe, el 29 de mayo de 1954. Durante la década de 1980 se exilió en París, Francia, ciudad en la que continúa viviendo. Su llegada a Francia estuvo vinculada al trabajo sexual, actividad que constituyó inicialmente un medio de subsistencia en el contexto de su experiencia migratoria.

Con el transcurso de los años, comenzó a desarrollar una trayectoria de militancia vinculada a los derechos de las personas trans migrantes argentinas. Su recorrido articula las experiencias de migración, trabajo sexual y organización comunitaria, incorporando también acciones orientadas a la prevención y promoción de la salud.

Es fundadora y coordinadora de Pari-T, una organización dedicada a la prevención del VIH y de las infecciones de transmisión sexual entre la población de trabajadoras sexuales de los bosques de París. Desde este espacio también participa en iniciativas destinadas a ampliar las oportunidades laborales de las mujeres trans mediante instancias de capacitación para el acceso a otros trabajos.

Su trayectoria reúne experiencias de exilio, migración, trabajo y organización colectiva, y da cuenta de las redes construidas por mujeres trans argentinas en el exterior. A través de su participación en Pari-T, continúa desarrollando acciones vinculadas con la prevención de la salud, la capacitación laboral y la defensa de los derechos de las personas trans migrantes.

La Kouka García was born in Esperanza, Santa Fe Province, on May 29, 1954. During the 1980s, she went into exile in Paris, France, where she continues to live. Her arrival in France was connected to sex work, which initially became a means of livelihood within the context of her migration experience.

Over the years, she became involved in activism focused on the rights of Argentine transgender migrants. Her trajectory brings together experiences of migration, sex work, and community organizing, while also encompassing initiatives aimed at health prevention and promotion.

She is the founder and coordinator of Pari-T, an organization dedicated to HIV and sexually transmitted infection prevention among sex workers in the woods around Paris. Through this organization, she also participates in initiatives aimed at expanding employment opportunities for transgender women by providing training that can facilitate access to other forms of work.

Her life and activism encompass experiences of exile, migration, work, and collective organizing, reflecting the networks built by Argentine transgender women living abroad. Through her ongoing work with Pari-T, she continues to contribute to health prevention, vocational training, and the defense of the rights of transgender migrants.

Hotel Gondolín

  • GONDO
  • Entidad colectiva
  • 2003 - presente

El Hotel Gondolín, también conocido como “El Gondo”, es un espacio cooperativo, autogestionado y comunitario habitado históricamente por travestis y feminidades trans de distintas procedencias. Ubicado en el barrio de Villa Crespo, en la Ciudad de Buenos Aires, el hotel constituye un espacio significativo para la memoria colectiva travesti-trans y para la reconstrucción de las estrategias comunitarias desarrolladas frente a situaciones de exclusión social, familiar, laboral y habitacional.

Desde 1987, el establecimiento funcionaba como un hotel destinado, entre otras personas, a trabajadoras sexuales travestis y trans. Las condiciones de alojamiento y los costos elevados derivaron en un proceso de organización entre quienes lo habitaban. Luego de una clausura administrativa, las residentes decidieron permanecer en el lugar y asumir colectivamente su sostenimiento, incluyendo el pago de impuestos y deudas. Este proceso dio lugar a una experiencia de apropiación y autogestión comunitaria que convirtió al espacio en un lugar de residencia, contención y construcción colectiva.

En 2003 se constituyó la Asociación Civil Gondolín, mediante la cual sus integrantes formalizaron una estructura de organización para la administración del hotel y el desarrollo de distintas actividades. Además de brindar alojamiento, el espacio se consolidó como ámbito de encuentro, formación y organización travesti-trans.

El Gondolín recibió especialmente a personas provenientes de distintas provincias del país que migraban hacia Buenos Aires como consecuencia de situaciones de persecución, expulsión familiar, discriminación o falta de oportunidades, así como en búsqueda de mejores condiciones de vida. En este contexto, el espacio funcionó como una red comunitaria que posibilitó el acceso a alojamiento y acompañamiento, y favoreció procesos vinculados con la educación, la salud y la capacitación.

La dimensión formativa y laboral también constituye una parte importante de su trayectoria. En el hotel se desarrollaron talleres vinculados con el diseño y la confección de indumentaria y otras actividades de capacitación. Asimismo, el espacio estuvo relacionado con la Cooperativa Empoderamiento Travesti Trans, orientada a la organización laboral y productiva de personas travestis y trans.

La historia del Hotel Gondolín forma parte de los procesos de organización colectiva mediante los cuales las comunidades travestis y trans construyeron redes de cuidado, vivienda, trabajo y pertenencia frente a contextos de exclusión. Su recorrido ha sido registrado también mediante producciones culturales, entre ellas el documental Hotel Gondolín, estrenado en 2005, y el libro fotográfico Hotel Gondolín, publicado en 2015.

Como espacio comunitario y de organización, el Gondolín constituye un sitio relevante para la memoria travesti-trans en Argentina, tanto por su experiencia de autogestión habitacional como por las redes afectivas, laborales, formativas y políticas construidas a lo largo de su historia.

Hotel Gondolín, also known as “El Gondo,” is a cooperative, self-managed community space that has historically been home to travesti and transgender women from diverse backgrounds. Located in the Villa Crespo neighborhood of Buenos Aires, the hotel is a significant site for collective travesti-trans memory and for documenting the community-based strategies developed in response to social, family, employment, and housing exclusion.

Since 1987, the establishment had operated as a hotel that accommodated, among others, travesti and transgender sex workers. The cost of lodging and the conditions of residence led to a process of collective organizing among its residents. Following an administrative closure, the residents decided to remain in the building and collectively assume responsibility for its upkeep, including the payment of taxes and outstanding debts. This process gave rise to an experience of community ownership and self-management that transformed the space into a place of residence, mutual support, and collective organizing.

In 2003, the Gondolín Civil Association was established, providing its members with a formal organizational structure for managing the hotel and developing a range of activities. In addition to providing housing, the space became an important site for gathering, education, and travesti-trans organizing.

El Gondolín has been home particularly to people from different provinces across Argentina who migrated to Buenos Aires as a result of persecution, family rejection, discrimination, or limited opportunities, as well as in search of improved living conditions. In this context, the space functioned as a community network that provided housing and mutual support while facilitating access to education, healthcare, and vocational training.

Education and employment initiatives have also been an important part of its history. The hotel hosted workshops focused on clothing design and production, as well as other training activities. The space was also connected to the Cooperativa Empoderamiento Travesti Trans, an initiative focused on organizing travesti and transgender people around employment and productive activities.

The history of Hotel Gondolín forms part of the broader processes of collective organizing through which travesti and transgender communities built networks of care, housing, employment, and belonging in response to conditions of exclusion. Its history has also been documented through cultural productions, including the documentary Hotel Gondolín, released in 2005, and the photographic book Hotel Gondolín, published in 2015.

As a community and organizing space, El Gondolín remains an important site of travesti-trans memory in Argentina, both because of its experience of collective housing self-management and because of the affective, employment, educational, and political networks that have been built there throughout its history.

Gina Vivanco

  • GV01
  • Persona
  • 1958 - 1991

Gina Vivanco nació el 2 de julio de 1958 en Rosario, provincia de Santa Fe. Durante su juventud vivió en la pensión Real de Rosario, donde conoció a Carmen Marcial Ibarra, con quien estableció un vínculo de amistad. Posteriormente se trasladó a Buenos Aires, donde continuó desarrollando su trayectoria de vida.

Ejerció el trabajo sexual en Zona Sur del conurbano bonaerense, particularmente en el denominado Camino de Cintura. A través de esta actividad logró adquirir un terreno de grandes dimensiones ubicado en la zona de Reconquista y Paso de la Patria, en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. En ese terreno construyó también una vivienda para su madre, dando cuenta de una estrategia de sustento y de apoyo familiar desarrollada a partir de su trabajo.

Hacia 1982 vivió en Tigre junto a Carla Pericles. Aproximadamente en 1987 viajó a Italia, donde continuó ejerciendo el trabajo sexual. Su trayectoria estuvo atravesada por los desplazamientos entre Argentina y Europa, en un contexto en el que el trabajo sexual constituía para muchas mujeres travestis y trans una de las principales alternativas de subsistencia frente a las dificultades de acceso a otras formas de empleo.

En 1991, durante una de sus estadías en Argentina, Gina Vivanco fue asesinada por integrantes de la Policía Bonaerense en Quilmes, provincia de Buenos Aires. Su muerte se inscribe en un período caracterizado por la persecución y la violencia institucional ejercida contra las personas travestis y trans.

La trayectoria de Gina Vivanco reconstruye parte de las experiencias de movilidad, trabajo y construcción de redes afectivas y familiares de las mujeres travestis de su generación. Su recorrido entre Rosario, Buenos Aires, Italia y otros territorios permite también recuperar las estrategias de subsistencia y los vínculos comunitarios desarrollados en contextos de exclusión y persecución institucional.

Gina Vivanco was born on July 2, 1958, in Rosario, Santa Fe Province. During her youth, she lived at the Real boarding house in Rosario, where she met Carmen Marcial Ibarra, with whom she formed a close friendship. She later moved to Buenos Aires, where she continued building her life and developing her personal trajectory.

Gina worked in the sex trade in the southern suburbs of Greater Buenos Aires, particularly along an area known as Camino de Cintura. Through this work, she was able to purchase a large plot of land in the vicinity of Reconquista and Paso de la Patria in Florencio Varela, Buenos Aires Province. She also built a home there for her mother, using the income from her work to provide both for herself and for her family.

Around 1982, she lived in Tigre with Carla Pericles. Approximately in 1987, she traveled to Italy, where she continued working in the sex trade. Her life was shaped by movement between Argentina and Europe, in a context in which sex work was one of the primary means of survival available to many travesti and transgender women of her generation, given the significant barriers they faced in accessing other forms of employment.

In 1991, during one of her stays in Argentina, Gina Vivanco was killed by members of the Buenos Aires Provincial Police in Quilmes, Buenos Aires Province. Her death took place within a broader period characterized by the persecution and institutional violence faced by travesti and transgender people.

Gina Vivanco's life reflects the experiences of mobility, work, and the creation of affective and family networks among travesti women of her generation. Her journey between Rosario, Buenos Aires, Italy, and other places also preserves a record of the survival strategies and community ties developed amid conditions of social exclusion and institutional persecution.

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