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Registro de autoridad
Activista por los DD.HH

Victoria Ocampo

  • VO01
  • Persona
  • 1968 - presente

Victoria Ocampo nació el 16 de septiembre de 1968 en Bragado, provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia de escasos recursos. Creció junto a su madre, una hermana y un hermano en un conventillo, en un contexto familiar atravesado por situaciones de violencia y vulneración de derechos. A los siete años falleció su padre y, posteriormente, su madre conformó una nueva pareja. Durante su infancia y adolescencia atravesó experiencias de maltrato y abuso que incidieron en su trayectoria familiar y social.

Desde temprana edad reconoció la distancia entre el género que le había sido asignado al nacer y su identidad, comenzando a expresar su feminidad en un entorno familiar y social hostil. Su recorrido educativo estuvo marcado por situaciones de discriminación, múltiples cambios de escuela, expulsiones y derivaciones institucionales. Finalmente logró completar sus estudios secundarios, primero en el turno diurno y luego en el nocturno, donde encontró condiciones más favorables para continuar su formación.

Durante su juventud se trasladó a distintas localidades del conurbano bonaerense y atravesó períodos de extrema precariedad, incluyendo situaciones de calle. En esos años sostuvo su interés por formarse en enfermería, motivada por el vínculo que había construido desde temprana edad con el hospital de Bragado. Las condiciones de exclusión dificultaron la concreción de ese proyecto y, tras regresar a su ciudad de origen, realizó trabajos informales vinculados a la limpieza de terrenos y jardines. En ese período también atravesó reiteradas detenciones policiales, en un contexto marcado por la criminalización de las identidades travestis y trans.

Posteriormente se radicó en Chivilcoy, donde pudo iniciar la carrera de enfermería. Para sostener sus estudios adoptó estrategias de adecuación a las normas institucionales y postergó temporalmente la expresión pública de su identidad. Una vez recibida y con inserción laboral, retomó su identidad de manera visible. Su proceso de transición se desarrolló a lo largo del tiempo y, ante las limitaciones existentes en el acceso a la salud, recurrió inicialmente a prácticas de hormonización sin supervisión médica.

Victoria desarrolló su trayectoria profesional como enfermera en distintos ámbitos del sistema de salud. Luego de la sanción de la Ley de Identidad de Género y en el marco de políticas públicas más inclusivas, accedió a un puesto formal en el Ministerio de Salud como enfermera de traslados. También ejerció la docencia en la Universidad Nacional de Luján y en el hospital de su ciudad, donde actualmente se desempeña como supervisora de enfermería.

En el ámbito comunitario, es referenta de ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina) en Chivilcoy, dando continuidad a una trayectoria de organización colectiva. Participa en la defensa de derechos, la promoción del acceso a la salud y la preservación de espacios de atención vinculados a la diversidad. También formó parte de iniciativas locales relacionadas con las marchas del orgullo y la construcción de memoria colectiva, entre ellas la designación de un espacio público en homenaje a referentes del colectivo travesti-trans.

Actualmente reside en Chivilcoy, donde continúa desarrollando su labor profesional y comunitaria, vinculando su trayectoria en el ámbito de la salud pública con la organización colectiva y la promoción del acceso a derechos.

Victoria Ocampo was born on September 16, 1968, in Bragado, in the province of Buenos Aires, into a low-income family. She grew up with her mother, a sister, and a brother in a tenement building, in a family environment marked by violence and the violation of her rights. Her father died when she was seven, and her mother later entered a new relationship. Throughout her childhood and adolescence, she experienced abuse and mistreatment that shaped her family and social trajectory.

From an early age, Victoria recognized the discrepancy between the gender assigned to her at birth and her identity, and began expressing her femininity in a hostile family and social environment. Her education was marked by discrimination, multiple school changes, expulsions, and institutional referrals. She eventually completed secondary school, first during the day and later through evening classes, where she found more favorable conditions for continuing her education.

During her youth, she moved to different locations in Greater Buenos Aires and experienced periods of extreme hardship, including homelessness. Throughout those years, she maintained her interest in training as a nurse, motivated by the relationship she had developed from an early age with the hospital in Bragado. Conditions of exclusion made it difficult to pursue this goal and, after returning to her hometown, she worked informally cleaning vacant lots and gardens. During this period, she also experienced repeated police detentions in a context marked by the criminalization of travesti and trans identities.

She later settled in Chivilcoy, where she was able to begin nursing school. In order to continue her studies, she adopted strategies to conform to institutional norms and temporarily postponed publicly expressing her identity. After graduating and establishing herself professionally, she resumed expressing her identity openly. Her transition unfolded over time and, given the limited access to healthcare available at the time, she initially resorted to unsupervised hormone use.

Victoria developed her professional career as a nurse in different areas of the healthcare system. Following the enactment of the Gender Identity Law and within the framework of more inclusive public policies, she obtained a formal position at the Ministry of Health as a patient transport nurse. She also taught at the Universidad Nacional de Luján and at the hospital in her city, where she currently works as a nursing supervisor.

Within the community, she serves as a representative of ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina) in Chivilcoy, continuing a longstanding trajectory of collective organizing. She participates in defending rights, promoting access to healthcare, and preserving healthcare spaces focused on diversity. She has also taken part in local initiatives related to Pride marches and the construction of collective memory, including the designation of a public space in honor of prominent figures from the travesti-trans community.

Victoria currently lives in Chivilcoy, where she continues her professional and community work, connecting her career in public healthcare with collective organizing and the promotion of access to rights.

Wendy Helena Janaína Zalazar

  • WZ01
  • Persona
  • 1969 - Presente

Wendy Helena Janaína Zalazar nació el 20 de abril de 1969 como Vicente Zalazar. Creció en la provincia de Buenos Aires en un contexto histórico atravesado por la discriminación y la persecución hacia las personas travestis y trans. Desde temprana edad reconoció una identidad de género diferente a las expectativas sociales asignadas y comenzó a expresarla durante la adolescencia. A los 17 años se incorporó a los espacios de encuentro y sociabilidad de travestis y mujeres trans del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde construyó redes de amistad, cuidado y acompañamiento comunitario.

Durante esos años adoptó el nombre Wendy, elegido a partir del vínculo con una compañera que comenzó a llamarla de esa manera en referencia al personaje de Peter Pan. Posteriormente incorporó los nombres Helena Janaína, con los que actualmente se identifica. En su recorrido comunitario tuvo como referente fundamental a La Perica, a quien reconoce como una figura de acompañamiento y como una madre trans. Junto a ella convivió en Tigre con otras compañeras, entre ellas Ivonne y Veroniquita, compartiendo experiencias de vida y estrategias colectivas de cuidado.

A lo largo de su trayectoria ejerció el trabajo sexual en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, entre ellos Panamericana, General Paz, Camino Negro, Camino de Cintura, Riccheri, Ruta 6, Juan B. Justo y el centro porteño. Como muchas mujeres trans de su generación, atravesó la criminalización de las identidades trans mediante los edictos policiales, sufriendo detenciones arbitrarias y situaciones de violencia institucional en dependencias como las comisarías de Munro, Benavídez y la División Moralidad de la Policía Federal.

Durante su juventud realizó modificaciones corporales mediante prácticas informales, habituales entre muchas personas trans de la época debido a la falta de acceso a tratamientos médicos seguros. Con el tiempo enfrentó las consecuencias físicas derivadas de esas intervenciones. Paralelamente participó en carnavales y murgas de San Miguel y otras localidades bonaerenses, espacios donde desarrolló vínculos afectivos y comunitarios, entre ellos una amistad de más de tres décadas con Marcela Navarro.
Wendy atravesó los cambios sociales y legislativos que transformaron las condiciones de vida de la comunidad trans en Argentina, entre ellos la derogación de los edictos policiales y la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012. A partir de esta normativa realizó la rectificación registral de su documentación y obtuvo el reconocimiento legal de su identidad.

Durante la pandemia impulsó un comedor comunitario desde su hogar y participó en redes solidarias destinadas al acompañamiento de familias y mujeres trans. También integró espacios sociales y políticos vinculados a la diversidad. El 20 de abril contrajo matrimonio con su pareja, oriunda de Mar del Plata, consolidando un proyecto afectivo compartido. Actualmente continúa participando en iniciativas vinculadas a la memoria colectiva, el reconocimiento y la preservación de las experiencias de las personas trans mayores.

Wendy Helena Janaína Zalazar was born on April 20, 1969, and was registered at birth as Vicente Zalazar. She grew up in the province of Buenos Aires in a historical context marked by discrimination and persecution against travestis and trans people. From an early age, she recognized a gender identity that differed from the social expectations assigned to her and began expressing it during adolescence. At the age of 17, she became involved in social and community spaces where travestis and trans women from the Greater Buenos Aires Metropolitan Area gathered, building networks of friendship, care, and mutual support.

During those years, she adopted the name Wendy, chosen after a friend began calling her by that name in reference to the character from Peter Pan. She later incorporated the names Helena Janaína, which are the names she identifies with today. Throughout her community life, La Perica became a fundamental figure in her trajectory, whom Wendy recognizes as a source of support and as a trans mother. She lived with her and other companions in Tigre, including Ivonne and Veroniquita, sharing life experiences and collective strategies of care.

Throughout her life, Wendy engaged in sex work in different areas of the City of Buenos Aires and Greater Buenos Aires, including the Panamericana, General Paz, Camino Negro, Camino de Cintura, Riccheri, Route 6, Juan B. Justo, and downtown Buenos Aires. Like many trans women of her generation, she experienced the criminalization of trans identities through police edicts, facing arbitrary arrests and institutional violence in police facilities such as the precincts in Munro and Benavídez and the Morality Division of the Federal Police.

During her youth, she underwent body modifications through informal practices that were common among many trans people at the time due to the lack of access to safe medical treatments. Over time, she experienced physical consequences resulting from these procedures. At the same time, she participated in carnival celebrations and murga groups in San Miguel and other towns in the province of Buenos Aires, spaces where she developed affective and community ties, including a friendship of more than three decades with Marcela Navarro.

Wendy lived through the social and legislative changes that transformed the living conditions of Argentina's trans community, including the repeal of the police edicts and the enactment of the Gender Identity Law in 2012. Following the passage of the law, she amended the gender marker and personal information on her official documents, obtaining legal recognition of her identity.

During the COVID-19 pandemic, she established a community soup kitchen from her home and participated in solidarity networks that supported families and trans women. She also became involved in social and political spaces connected to diversity. On April 20, she married her partner, who is originally from Mar del Plata, consolidating a shared life project.

Today, Wendy continues to participate in initiatives focused on collective memory, recognition, and the preservation of the experiences and histories of older trans people.

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