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Registro de autoridad

Edith Rodriguez

  • ER01
  • Persona
  • 1966 - 2025

Edith Rodríguez "La Tajo" fue trabajadora de la Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde se desempeñó durante más de cuatro años.

Desde joven mantuvo una estrecha relación con su madre, quien la acompañó en su expresión de género y le confeccionaba trajes para participar en corsos. Conservaba un vestido azul como objeto simbólico de su identidad, una prenda que representaba cómo siempre quiso vestirse.

Comenzó a trabajar en la calle en 1985, viviendo con un grupo de mujeres trans en un contexto de fuerte represión policial. Fue apodada “La Tajo” por sus compañeras, quienes la alentaban a adaptarse a las exigencias del entorno para sobrevivir. Rememoraba los corsos como espacios de contención, donde las comparsas organizaban formas de protección ante los operativos policiales.

A comienzos de los 2000, su madre organizó un microemprendimiento de limpieza convocado por el gobierno porteño para trabajar en un hogar transitorio para personas en situación de calle. Este ingreso formal significó para ella un hito personal: le permitió dejar la calle, reorganizar su vida y encontrar estabilidad.

Vivió una relación amorosa significativa con una compañera trans, conocida como La Capricho. Valoraba profundamente el acompañamiento de su madre y de su hija. Para ella, un día perfecto era aquel compartido en familia.

Diana Marina Magalí Muñiz

  • DMMM01
  • Persona
  • 09/02/1964 - 19/02/2024

Nació el 09/02/1964 en Tigre, Provincia de Buenos Aires. Por la frecuente persecución policial en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, se instaló en la capital de Neuquén en 1988, donde vivió por más de treinta años; con un intervalo, en 1989, en el cual se exilió en Chile. Su mamá trans fue Carla Pericles.
Fue presidenta de la Asociación Conciencia Vihda, grupo de ayuda y prevención del HIV, en Neuquén.
A su regreso a Buenos Aires integró el Archivo de la Memoria Trans (AMT) desde 2017. Se desempeñaba en el área de digitalización aunque también era una referente cuando se necesitaba el testimonio presencial de alguien del AMT porque era una sobreviviente de la violencia policial en la Panamericana, de ataques transfóbicos, de la dictadura, del exilio en Neuquén y Chile.
Falleció en la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, el 19/02/2024, a los pocos días de cumplir 60 años.
Siempre la recordaremos y guardaremos su legado con mucho amor y cariño.

Daniela Valverde

  • DV01
  • Persona
  • 1972-2005

Daniela nació el 9 de agosto de 1972 en Cutral Co. Era una chica muy humilde de provincia que sufrió acoso, bullying, burlas por parte de la sociedad. Se fue de casa a los 12 años al no ser aceptada por su familia por ser una chica trans. Vivió en casa de amigos hasta irse a vivir a la ciudad de Neuquén. En Neuquén pudo laburar como trabajadora sexual hasta los 33 años que la mataron y nunca se descubrió su homicida.

Daniela Díaz

  • DD01
  • Persona
  • 1967 - presente

Daniela Catalina Díaz, conocida popularmente como “La Sirena de Quilmes”, nació alrededor de 1967 en Las Breñas, provincia del Chaco, y llegó a la provincia de Buenos Aires siendo bebé, cuando su madre Catalina se radicó en la ciudad de Quilmes. Fue la mayor de ocho hermanos y creció en un hogar humilde en la zona de La Colonia, donde su madre ocupó un lugar central como sostén afectivo y económico de la familia.
Desde temprana edad manifestó una identidad femenina y una identificación con elementos asociados al universo de las mujeres, como el cabello largo y la figura de las sirenas, que posteriormente daría origen a su nombre popular. Durante la escuela primaria conoció a Erika, otra niña trans con quien compartió experiencias y conversaciones vinculadas a sus identidades. A comienzos de la década de 1980, durante los corsos de Quilmes, tomó contacto con mujeres trans visibles de la zona sur del conurbano bonaerense, entre ellas Vanesa Meza, Débora, Marisa y Tatiana. Estos encuentros fueron significativos en su proceso de reconocimiento personal y en la construcción de redes con otras mujeres trans. Entre los 14 y 15 años inició tratamientos hormonales y comenzó a expresar públicamente su identidad femenina en un contexto atravesado por la persecución policial, la discriminación y las restricciones para el acceso al trabajo formal.
Durante su juventud participó en carnavales y corsos populares de Quilmes y Berazategui, especialmente junto a la comparsa Las Bacantes, espacios de encuentro comunitario y expresión artística. Como muchas mujeres trans de su generación, atravesó situaciones de hostigamiento y violencia institucional, al tiempo que desarrolló estrategias laborales y redes de apoyo para sostener su vida cotidiana.
A lo largo de su trayectoria realizó diversas actividades comerciales vinculadas a la venta de ropa, calzado y accesorios, estableciendo vínculos con otras personas trans dentro y fuera de Argentina. En la década de 1990 adquirió un terreno en Quilmes e inició la construcción de su vivienda, proyecto que continuó desarrollando durante los años siguientes.
En 2004 migró a Europa, donde residió en distintas ciudades de Italia y Suiza. Durante ese período trabajó, construyó redes con comunidades latinoamericanas, especialmente con compañeras peruanas y brasileñas, y reunió recursos para finalizar su casa en Argentina. También atravesó dificultades vinculadas a su situación migratoria y permaneció detenida en relación con la falta de documentación regular. Regresó a Quilmes entre 2006 y 2007, donde continuó su vida comunitaria y atravesó posteriormente tratamientos médicos vinculados a intervenciones corporales realizadas durante su juventud.
Luego de la sanción de la Ley de Identidad de Género en 2012, realizó la rectificación registral de su identidad. Para ello viajó a Las Breñas, recuperó su partida de nacimiento y eligió el nombre Daniela Catalina Díaz, incorporando el nombre de su madre como reconocimiento al vínculo que acompañó gran parte de su trayectoria.
Actualmente continúa viviendo en Quilmes, participando en espacios comunitarios y acompañando a nuevas generaciones de mujeres trans. Como “La Sirena de Quilmes”, su recorrido forma parte de la memoria colectiva trans de la zona sur bonaerense, integrando experiencias de trabajo, migración, vínculos afectivos y construcción comunitaria.

Daniel Alberto Busato Río

  • DAB01
  • Persona
  • 20/12/1970 - Actualidad

Nació el 20 de diciembre de 1970. Cursó sus estudios en la ciudad de Mar del Plata hasta los 15 años. Después hizo parte de sus estudios en horario nocturno en la Ciudad de Buenos Aires.
A los 15 años comenzó su carrera artística entre Mar del Plata y la Ciudad de Buenos Aires, haciendo teatro infantil y estudiando distintas disciplinas vinculadas al arte escénico.
A los 17 años viajó a Perú donde siguió haciendo teatro para niños y a los 18 años comenzó su carrera como transformista en Lima, Perú.
Allí también comenzó a trabajar en un circo de patinaje sobre hielo, recorriendo desde Lima hasta el sur de Perú y todo el norte de Chile hasta Santiago de Chile.
Se estableció en Santiago de Chile durante dos años y medio trabajando con el transformismo y en otras áreas no vinculadas al arte.
Volvió a Buenos Aires, Argentina, donde comenzó a trabajar en pubs y bares nocturnos del circuito off de Buenos Aires hasta que en el año 1999-2000 lo convocaron para trabajar en el Casino de Mario`s House de Brasil como artista transformista.
Posteriormente volvió a Buenos Aires continuando su participación en espectáculos en el circuito off de Buenos Aires durante 4 años, hasta que en enero de 2004 lo convocaron del grupo Caviar. Con ellos trabajó desde marzo de 2004 hasta finales de 2008.
Con el grupo Caviar hicieron no sólo teatro, sino también giras y espectáculos. Tuvieron presentaciones en el teatro Maipo, en el Teatro Nacional de Rosario; realizaron temporadas en la Costa atlántica argentina, el Hotel Conrad de Punta del Este y el Teatro Alcalá de Madrid. Allí hicieron una temporada de tres meses, tras de la cual el grupo regresó a Argentina y Daniel Busato se quedó en España donde formó en 2009 su propia compañía de transformistas y bailarines llamada Kumas en Sitges.

Cristian Trincado

  • CT01
  • Persona
  • 1963 - presente

Cristian Trincado, conocido también como Dj Dr. Trincado, nació en Buenos Aires el 27 de septiembre de 1963. Durante su infancia y adolescencia creció en un contexto familiar en el que experimentó tensiones vinculadas a su expresión de género y sexualidad. Desde joven se identificó como marica, una forma de nombrarse que forma parte de su trayectoria y de su pertenencia dentro de las comunidades de la diversidad sexual.
Durante esos años tuvo interés por las artes escénicas y el baile, aunque su entorno familiar orientó su formación hacia actividades alejadas de esos intereses. Frente a esa imposición, encontró espacios propios de identificación en la lectura y en la cultura. Recuerda especialmente el acceso a novelas de Manuel Puig, que tomaba de la biblioteca de su madre, como parte de sus búsquedas personales y de construcción de una mirada sobre sí mismo.
En su juventud compartió espacios de sociabilidad vinculados a la comunidad LGBTQ+, donde estableció vínculos con compañeras y compañeres de trabajo, entre ellas Wendy y Verushka, con quienes compartió noches y experiencias en circuitos nocturnos. Durante su etapa de transición frecuentó Morocco, espacio donde se realizaban fiestas drag y en el que participó junto a amistades en prácticas de montaje y expresión artística.
Durante la década de 1980 atravesó un contexto social marcado por la persecución y criminalización de las identidades disidentes. En esos años fue detenido en reiteradas oportunidades. También se desempeñó como cadete hasta 1985, momento en que inició su trayectoria profesional como DJ, actividad que desarrolló dentro de los circuitos musicales y nocturnos de Buenos Aires.
Su recorrido artístico como Dj Dr. Trincado se inscribe en espacios de encuentro y expresión cultural vinculados a las comunidades LGBTQ+, donde la música, la noche y las prácticas performáticas funcionaron como ámbitos de creación y construcción colectiva.
Actualmente continúa desarrollando actividades laborales y se encuentra finalizando sus estudios secundarios en el Bachillerato Popular Travesti Trans Mocha Celis. Su trayectoria reúne experiencias de formación, trabajo, producción artística y participación en espacios comunitarios que forman parte de la memoria de las disidencias sexuales y de género en Argentina.

Claudia Pía Baudracco

  • CPB01
  • Persona
  • 1970 - 2012

Nació un 22 de octubre de 1970 en La Carlota, provincia de Córdoba. Vivió su adolescencia junto a su familia en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe y luego se mudó a Buenos Aires.
Por su identidad de género sufrió acosos y maltratos y debió exiliarse varios años, primero en Uruguay y luego en Europa.
El 25 de junio de 1993 fundó, junto a María Belén Correa y otras activistas, la Asociación de Travestis de Argentina y fue su coordinadora hasta 1995. Posteriormente la organización pasaría a llamarse Asociación Travestis Transexuales Transgéneros Argentinas (A.T.T.T.A). Con el apoyo de esta asociación, lideraría el movimiento por la derogación en 15 provincias de la Nación Argentina de los Códigos de Faltas; estos códigos criminalizaban las identidades trans. El resultado fue la derogación de estos códigos en 14 provincias.
Fue muy activa su lucha por la aprobación de la Ley de Identidad de Género, que le dio derecho a las personas trans a tener un nombre de elección y a la salud integral.
En septiembre de 2005, fue miembro fundadora e integrante de la comisión directiva de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT). En 2008, realizó actividades varias de prevención e investigación como miembro del Mecanismo Coordinador del País del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria,6​, trabajo que realizó con la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) del Ministerio de Salud de la Nación.
Falleció sin poder tener acceso al reconocimiento de su identidad de género ya que la ley fue sancionada poco después de su muerte.

Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo

  • CG01
  • Persona
  • 1970 - presente

Claudia Fabiana Rosa Ghisolfo nació el 9 de noviembre de 1970 en Quilmes, provincia de Buenos Aires, y creció entre Quilmes y Ezpeleta en el seno de una familia conformada por su madre, Rosa Alarcón, su padre y sus hermanos. Desde su infancia manifestó una identidad femenina, encontrando en su madre una figura de acompañamiento en un contexto social marcado por la escasa aceptación de las identidades trans. Cursó el nivel inicial y la escuela primaria en Quilmes, e inició estudios secundarios que no pudo completar.
A los 14 años comenzó su trayectoria laboral junto a su padre en una estación de servicio. Posteriormente se desempeñó en diversos ámbitos, como depósitos, supermercados, fábricas y comercios gastronómicos. Su recorrido estuvo atravesado por situaciones reiteradas de discriminación vinculadas a su expresión de género, que derivaron en despidos y en la necesidad de realizar reclamos judiciales. En paralelo, llevó adelante distintos procesos de formación a través de cursos y aprendizajes laborales.
Durante su adolescencia estableció vínculos con otras personas trans que influyeron en su trayectoria, entre ellas Karina Baleandi, referente significativa por su visibilidad y acceso a derechos en un período de fuerte exclusión. En las décadas de 1980 y 1990 vivió experiencias de persecución policial, razzias y violencia institucional, en el marco de normativas que criminalizaban a las identidades travestis y trans. En ese contexto, y tras conflictos familiares asociados a su identidad, se independizó alrededor de los 22 años, iniciando la construcción de su vivienda, de la cual es propietaria. A los 25 años comenzó su transición de género mediante intervenciones corporales, proceso que formó parte de la afirmación de su identidad.
A lo largo de su vida sostuvo vínculos familiares y comunitarios significativos. Mantuvo una relación cercana con su madre y con su hermana trans, Débora, y asumió tareas de cuidado tanto de sus hermanas menores como de sus padres durante su vejez y enfermedad. Participó en acciones colectivas por los derechos de las personas trans junto a la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), colaborando en la recolección de firmas para la sanción de la Ley de Identidad de Género. La aprobación de esta normativa posibilitó el acceso a documentación acorde a su identidad.
Asimismo, recorrió distintas regiones del país, incluyendo provincias del norte y la Patagonia. En la actualidad continúa sosteniendo vínculos comunitarios y participando en espacios vinculados a la defensa de los derechos de las personas trans, reafirmando su trayectoria en articulación con los procesos históricos y sociales que atravesaron a su generación.

Cinthia Mabel Sale Igarzábal

  • CS02
  • Persona
  • 1967 - presente

Cinthia nació el 21 de diciembre de 1967 en la ciudad de Catriel, provincia de Río Negro, Argentina. Su trayectoria vital se inscribe en los procesos históricos que atravesaron las personas travestis y trans en el país durante las décadas de 1980 y 1990, en un contexto de fuerte exclusión social, criminalización y ausencia de políticas públicas de acceso a derechos básicos.
Durante su adolescencia tardía y juventud comenzó a construir su identidad de género en un escenario marcado por la falta de acceso a información y a sistemas de salud adecuados. Entre los 19 y los 22 años se sometió a múltiples intervenciones con silicona industrial líquida, realizadas en condiciones precarias y sin supervisión médica. Estas prácticas, extendidas en la época ante la inexistencia de alternativas seguras, le generaron complicaciones de salud a largo plazo, incluyendo infecciones, endurecimientos y afecciones sistémicas. Estas experiencias se incorporan posteriormente a su recorrido militante, desde donde aborda la problemática del acceso a la salud para personas trans.
En su juventud y adultez temprana atravesó relaciones afectivas en contextos de desigualdad y violencia de género. Una de ellas, con un integrante de la Policía Bonaerense, se desarrolló en un clima de control, hostigamiento y agresiones físicas, en un período previo a la existencia de dispositivos institucionales de protección. La relación finalizó tras episodios de violencia que la llevaron a desplazarse de su lugar de residencia por motivos de seguridad. Posteriormente, la muerte de su expareja en un procedimiento policial incidió en su trayectoria personal.
En paralelo, desarrolló estrategias de subsistencia vinculadas al trabajo sexual en la vía pública, en un contexto de persecución policial, detenciones arbitrarias y prácticas de extorsión. Estas experiencias favorecieron su acercamiento a espacios de organización colectiva. Se integró a la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), donde participó en acciones de promoción de la salud, formación y acompañamiento comunitario. Asimismo, articuló su militancia con la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), incorporando una perspectiva de derechos laborales.
A lo largo de su recorrido participó en talleres de formación y proyectos de economía social, así como en iniciativas territoriales vinculadas a políticas públicas locales. Con el tiempo, se consolidó como promotora de salud comunitaria, rol que desempeña en la actualidad en el municipio de Avellaneda, donde trabaja en tareas de prevención, acompañamiento y acceso a derechos.
Su trayectoria se encuentra atravesada por la construcción de redes comunitarias y de memoria colectiva, en diálogo con otras activistas travestis y trans. En ese marco, ha participado en espacios de reflexión y debate sobre salud, derechos y reparación histórica. En el presente, continúa desarrollando actividades vinculadas a la promoción de la salud y la militancia comunitaria, aportando desde su experiencia a los procesos de organización y memoria del colectivo travesti-trans en Argentina.

Carolina Alejandra Figueredo

  • CF01
  • Persona
  • 29/9/1962

Carolina Alejandra Figueredo, conocida como Carola, nació el 29 de septiembre de 1962 en Adrogué. Su madre biológica falleció cuando ella nació, por lo que fue criada durante su niñez por Elsa Capella, a quien siempre consideró su verdadera madre. Desde pequeña expresó una identidad femenina: prefería jugar con niñas, escondía muñecas y rechazaba los roles masculinos impuestos. Esto generó conflictos escolares y familiares; a los 9 años su padre la llevó a psicólogos intentando “corregirla”, sin éxito. Hacia los 10 años sufrió uno de los episodios más traumáticos de su infancia, cuando su padre la amenazó con un revólver para obligarla a “ser hombre”. Tras la separación de su padre de Elsa y la llegada de una madrastra violenta, atravesó años de maltrato y abandono afectivo.

En 1976, cuando tenía 14 años, su padre la echó de la casa por no aceptar su condición sexual. Entonces se trasladó a Cipolletti, donde se reencontró con Elsa Capella y volvió a vivir con ella. Ese regreso significó su primer espacio de contención real. Allí terminó la escuela primaria —6.º y 7.º grado— en un colegio nocturno, mientras comenzaba a proyectar una vida independiente.

Desde los 17 años empezó a buscar trabajo formal en la región del Alto Valle. Trabajó en galpones de empaque de manzanas y como clasificadora de rieles en la empresa Cascada S.A.. También fue cadete en la fábrica de jugo de manzana Industria Cipolletti. En todos esos empleos fue despedida a los pocos meses por discriminación ligada a su expresión de género. A los 18 años recibió la citación al servicio militar obligatorio en el Batallón 181, Compañía Comando, de Neuquén. Tras una revisación humillante, fue declarada no apta bajo la figura de homosexualidad, una marca más de la violencia institucional de la época.

Alrededor de los 18 años comenzó su transición. Hizo amistad con su vecina Ester Villalobo, trabajadora sexual en Cipolletti, quien le presentó a su hermana trans, una de las primeras mujeres trans que Carolina conoció. A través de ellas encontró comunidad, referencias de feminidad y apoyo para iniciar hormonización informal, práctica extendida en aquellos años. Ester también le propuso comenzar a trabajar con ella, y desde aproximadamente los 19 años Carolina ejerció el trabajo sexual en rutas y zonas urbanas de Cipolletti y Neuquén. En ese circuito conoció a compañeras como Diana Marina Magalí Muñiz, Pamela Rodríguez, Alicia “la paraguaya”, Adriana “La Tucu” Cuello, Claudia Solís y Katty Villagra, entre muchas otras.

Durante las décadas de 1980, 1990 y comienzos de 2000 vivió entre Cipolletti y Neuquén, trasladándose frecuentemente por la persecución policial contra las mujeres trans y trabajadoras sexuales. Fue detenida innumerables veces, sufrió arrestos arbitrarios y hostigamiento constante. En paralelo, trabajó en cabarets y recorrió distintas ciudades argentinas buscando mejores condiciones de subsistencia.

En 2001 fue detenida por la Policía Federal Argentina y condenada a cuatro años de prisión por venta de estupefacientes. Fue trasladada desde Neuquén a la Unidad Federal N.º 2 de Devoto y luego a otras cárceles federales. En la unidad de Ezeiza conoció a Claudia Pía Baudracco, con quien entabló una amistad duradera que más tarde influiría en su regreso a Buenos Aires.

Tras recuperar la libertad participó en la Asociación Conciencia VIDHA, donde colaboró en talleres de prevención de VIH y repartió preservativos a trabajadoras sexuales del centro de Neuquén y de la Ruta 22. También trabajó en el cuidado de personas adultas mayores. Cerca de los 50 años logró dejar el trabajo sexual y acceder por primera vez a empleos estables. En 2012, con la sanción de la Ley de Identidad de Género de Argentina, consideró que su vida cambió profundamente al obtener reconocimiento legal y mayores derechos.

En 2017 fue convocada por Diana Marina Magalí Muñiz para integrarse al Archivo de la Memoria Trans Argentina. Desde entonces trabaja en el área de conservación, aportando su experiencia vital y colaborando en la preservación de la memoria histórica colectiva de las mujeres trans argentinas que sobrevivieron a la violencia estatal y social.


Carolina Alejandra Figueredo, known as Carola, was born on September 29, 1962, in Adrogué, Argentina. Her biological mother passed away when she was born, so she was raised during childhood by Elsa Capella, whom she always considered her true mother. From an early age, she expressed a feminine identity: she preferred playing with girls, hid dolls, and rejected the masculine roles imposed on her. This led to conflicts at school and within her family; at the age of nine, her father took her to psychologists in an attempt to “correct” her, without success. Around the age of ten, she experienced one of the most traumatic episodes of her childhood, when her father threatened her with a revolver to force her to “be a man.” After her father separated from Elsa and a violent stepmother entered the household, she endured years of abuse and emotional abandonment.

In 1976, when she was fourteen, her father expelled her from the home for not accepting her sexual condition. She then moved to Cipolletti, where she reunited with Elsa Capella and went back to live with her. This return marked the first truly supportive environment of her life. There, she completed primary school—6th and 7th grades—at a night school, while beginning to imagine an independent future.

At seventeen, she began searching for formal work in the Alto Valle region. She worked in apple packing warehouses and as a rail sorter at the company Cascada S.A. She was also employed as a messenger at the apple juice factory Industria Cipolletti. In all of these jobs, she was dismissed after only a few months because of discrimination related to her gender expression. At eighteen, she received a summons for mandatory military service at Battalion 181, Command Company, in Neuquén. After a humiliating medical examination, she was declared unfit under the classification of homosexuality, another example of the institutional violence of that time.

Around the age of eighteen, she began her transition. She became friends with her neighbor Ester Villalobo, a sex worker in Cipolletti, who introduced her to her trans sister, one of the first trans women Carolina ever met. Through them, she found community, models of femininity, and support to begin informal hormone use, a widespread practice in those years. Ester also proposed that Carolina begin working with her, and from around the age of nineteen, Carolina engaged in sex work along highways and in urban areas of Cipolletti and Neuquén. In that environment, she met companions such as Diana Marina Magalí Muñiz, Pamela Rodríguez, Alicia “La Paraguaya,” Adriana “La Tucu” Cuello, Claudia Solís, and Katty Villagra, among many others.

During the 1980s, 1990s, and early 2000s, she lived between Cipolletti and Neuquén, moving frequently because of police persecution against trans women and sex workers. She was detained countless times, subjected to arbitrary arrests, and constantly harassed. At the same time, she worked in cabarets and traveled through different Argentine cities seeking better living conditions.

In 2001, she was arrested by the Argentine Federal Police and sentenced to four years in prison for drug sales. She was transferred from Neuquén to Federal Unit No. 2 in Devoto and later to other federal prisons. In the prison unit in Ezeiza, she met Claudia Pía Baudracco, with whom she formed a lasting friendship that would later influence her return to Buenos Aires.

After regaining her freedom, she participated in the Asociación Conciencia VIDHA, where she collaborated in HIV prevention workshops and distributed condoms to sex workers in downtown Neuquén and along Route 22. She also worked caring for older adults. Near the age of fifty, she was able to leave sex work and gain stable employment for the first time. In 2012, with the passage of Argentina’s Gender Identity Law, she felt that her life changed profoundly through obtaining legal recognition and expanded rights.

In 2017, she was invited by Diana Marina Magalí Muñiz to join the Archivo de la Memoria Trans Argentina. Since then, she has worked in the conservation area, contributing her life experience and helping preserve the collective historical memory of Argentine trans women who survived state and social violence.

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